Perdía 2-0 ante Tembetary, se le expulsó a un jugador y aún así logró dar vuelta el resultado para clasificar a semifinales.
En una reacción que seguramente quedará como una de sus grandes hazañas, Sol de América le ganó 3-2 a Tembetary, con una espectacular remontada y se clasificó como uno de los semifinalistas de la Copa de Todos.
Fue un duelo de ribetes cambiantes, porque fue Tembetary el que golpeó de entrada con un gol de Matías Silvero, cuando apenas se había completado el minuto de juego.
Desde ese momento, el cuadro rojiverde trabajó mejor el partido, desde la tranquilidad del resultado a favor. El Danzarín se mostraba errático en su propuesta, principalmente cuando buscó generar juego de mediocampo para arriba, facilitando enormemente la tarea defensiva de su rival.
Incluso, Tembetary apuró por otras ocasiones para ampliar en esa primera etapa pero el juego se cerró con ese marcador inicial. Para colmo de males, Franco Ortellado se iba expulsado tras encarar en tono amenazante al árbitro Juan López casi al comienzo del segundo tiempo, dejando con diez al Danzarín, y unos minutos después, llegada el segundo de Tembertary con el tanto de Matías Silvero, tras buena acción ofensiva entre Francisco Esteche y Duván Zárate.
El unicolor parecía liquidado pero fue precisamente en ese momento que empezó a mostrar lo mejor de su repertorio. Con los cambios de Héctor Marecos, que le dieron otra fisonomía, llegó al descuento por intermedio de Brahian Fernández y le quedaban 15 minutos para la épica. A partir de ahí fue puro ataque y el empate estaba al caer hasta que Jorge Mora decretó el empate a los 81’.
Había tiempo para más porque cuando ya todos esperaban la definición por penales, se vino el gol ganador de Julio Rivarola, en los últimos segundos del añadido, tras un tiro libre y con una definición exquisita, que le dieron a Sol de América un triunfo de película y una clasificación que será recordada por mucho tiempo.