Superó por la mínima diferencia a Trinidense. Con Chiqui Arce a la cabeza sigue sumando puntos y se acerca a la punta.
Un triunfo más que importante fue el que consiguió Guaraní en condición de visitante ante Trinidense. Aunque llegó al gol recién en el tramo final, tras estar en ventaja numérica desde el primer tiempo, los tres puntos logrados le dan un aire distinto porque ya se cerca a pasos firmes a los equipos que están en la zona alta de la tabla.
A Trinidense se complicó totalmente el partido en el primer cuarto de hora con la expulsión de Luis Abreu. El delantero ensayó una media chilena, pero Luis Martínez metió la cabeza y recibió un golpe en el rostro. Juan Gabriel Benítez le mostró la amarilla, pero tras revisión del VAR lo cambió por roja directa.
Como era lógico, Guaraní comenzó a golpear el arco local, pero no tuvo efectividad en esa primera etapa, en gran parte por las buenas intervenciones del arquero Víctor Samudio, quien se hizo figura del partido.
La apuesta del Chiqui Arce fue clara en el segundo tiempo: seguir golpeando, y para ello recurrió a cambios ofensivos, que a la larga le darían resultados. De todas formas, el gol se le mostraba esquivo porque Samudio seguía salvando milagrosamente su arco.
Cuando Matías López dejó la cancha por lesión, cuando ya Guaraní no tenía cambios, se vino el gol que le dio los tres puntos. Su autor, Fernando Fernández.
El Queso, uno de los relevos en el segundo tiempo, recibió solito una pelota a la entrada del área y sacó el remate, que esta vez ya fue imposible de detener por Samudio.
Trinidense ya no tuvo la reacción final por falta de resto físico, el Aborigen festejó con justicia y se pone a tiro de los primeros lugares.