Cerro se juega su clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores, tras el empate que logró en el juego de ida.

Llegó la hora de la ver­dad para Cerro Por­teño. El Ciclón de Barrio Obrero tendrá la oportunidad más cercana de lograr su clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores, ante el que ya es un rival “clásico” en el tor­neo continental: Palmeiras de Brasil.

Y como nunca antes, a Cerro Porteño se le abre un camino más que favorable para lograr su objetivo, por­que logró un empate convin­cente de visitante. Además, este equipo del Palmeiras no es aquel que metía miedo a cuantos rivales se le cruza­ban, y porque en este año en particular, todavía no pudo con el Azulgrana en los tres partidos que jugaron pre­cedentemente, teniendo en cuenta que coincidieron en fase de grupos.

Es más, el Ciclón supo ganarle de visitante en esa ronda, y hoy con el apoyo de su gente, deberá vestirse de grande para lograr su obje­tivo.

Por de pronto, el cuadro azulgrana presentará algu­nos cambios, aunque man­tendría su línea defensiva, que estuvo estupenda en el juego de ida. No estará Ceci­lio Domínguez por lesión y la duda persiste con la presencia de Robert Piris da Motta en el mediocampo.

El apoyo del público azul­grana será vital, porque habrá un lleno total en la Nueva Olla. Su público es también consciente de lo que se juega el equipo y será un jugador más.

Por el lado del Palmeiras tam­bién llega con bajas, aunque mantendrá la base del equipo que arrancó en el partido de la semana pasada. De los tres paraguayos, solo el capitán Gustavo Gómez está anun­ciado de titular. Maurício permanecerá en el banco y Ramón Sosa ni siquiera viajó a Paraguay debido a proble­mas musculares.

Las cartas están echadas para el Ciclón. Dependerá de su fortaleza mental y la acti­tud ganadora que le inyec­ten sus jugadores para lograr meterse entre los ocho mejo­res del continente. Que sea una fiesta completa en Barrio Obrero.

Dejanos tu comentario