Golazo en la agonía del partido de Alan Benítez declinó la balanza ante Trinidense. Lesión grave de Matías Espinoza en el final.
Libertad dejó atrás el sabor amargo de la derrota ante Guaraní, recuperó el buen juego y le ganó con total merecimiento a Trinidense en el cierre de la fecha 4 del torneo Clausura.
El desequilibrio final que logró en los últimos minutos del partido no hizo sino justificar su mejor trabajo a lo largo del partido, si bien su rival logró igualarlo en el trámite del partido y en el marcador en momentos en que los propios gumarelos aflojaron la marca y desperdiciaron ocasiones, principalmente en la primera etapa.
En esa fracción, se vio lo mejor del equipo de Nelson Haedo. Fue el equipo que desde el primer minuto intentó marcar la diferencia. Activo en la presión y la marca, llegó en reiteradas ocasiones al arco de Dufour, que fue la gran figura de los visitantes. Aún así, no tardó en llegar el tanto Gumarelo, en una jugada de los laterales que definió bien Iván Ramírez. El del centro fue Matías Espinoza, del otro lado asistió de cabeza Alan Benítez para que el exdelantero de Guaraní rematara a placer venciendo la resistencia de Dufour. Los minutos siguieron de pleno dominio liberteño y Elvio Vera se perdía el segundo en forma increíble. Trinidense tardó en generar la primera ocasión de gol, pero luego de un intento de cabeza de Clementino González, se vino el golazo de Luis de la Cruz, que con un remate desde afuera del área ubicó la pelota en el ángulo para vencer a Morínigo.
Ya en el complemento, Libertad siguió martillando el arco de Dufour, que parecía infranqueable, hasta que se vino el córner sobre el final de cuyo despeje llegó el golazo de Alan Benítez, que le pegó con el empeine para desatar la euforia en La Huerta. La posterior lesión de rodilla (grave, aparentemente) de Espinoza empañó un poco el triunfo liberteño, que se vuelve a posicionar cerca de la punta, pero principalmente mostrando un buen juego que genera entusiasmo.