En noche estelar del arquero Nicolás Rossi y mucha efectividad para los goles, liquidaron a un Cerro Porteño poco efectivo.

En un partidazo de prin­cipio a fin, el 2 de Mayo de Pedro Juan Caba­llero le ganó 2-1 a Cerro Por­teño con gran sacrificio, con­tundencia a la hora de atacar, orden defensivo y un arquero que elevó su nivel en este com­promiso como Agustín Rossi. Para el Ciclón representa otro cachetazo duro, el segundo en este torneo.

El Gallo Norteño comenzó a mostrar los dientes cuando apenas se jugaban 10 minutos de partido. César Castro ini­ció una jugada y él mismo casi convierte el primero, tras un centro de Alberto Espínola.

Luego, tras aguantar bien los primeros asedios del Ciclón, llegó al primer tanto. Y lo hizo a través de la ley del ex. Fue Camilo Saiz, exdefensor cerrista, el que conectó casi sin querer la pelota, tras una pésima salida del arquero Manuel Roffo.

A partir de ese momento, se vino el show de Agustín Rossi, que le ganó por goleada el duelo a Pablo Vegetti. El arquero del Gallo Norteño le sacó una pelota de gol en el primer tiempo, y cuatro en el segundo, mostrando un nivel superlativo.

Nada pudo hacer en el gol del empate de Jonatan Torres, cuando Cerro estaba mucho mejor parado en el segundo tiempo con los cambios de Holan y parecía encaminar las acciones para buscar el triunfo. Pero a los locales le bastó una inspiración del relevo Ángel Aguilera para liquidar el expediente. Este, tras dejar a dos cerristas en el camino, cedió el pase a Óscar Romero, que sacó un misil al ángulo para poner el 2-1. Golazo.

Herido, Cerro fue en busca del empate sin mucha claridad y se topó una y otra vez con la seguridad de Rossi, la gran figura de la noche.

Al final, el 2 de Mayo terminó aguantando y celebrando el triunfo, que lo sitúa como soli­tario puntero, ante un Cerro Porteño que proyecta una ima­gen sombría, en las puertas de su vuelta al circuito interna­cional.

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