Dejando la piel en la cancha, Paraguay logró el mayor triunfo en los mundiales al vencer a Alemania en los penales por 4-3.
Paraguay derrotó al gigante Alemania, en la tanda de los penales, 4-3, tras el empate de 1-1, en tiempo normal y en el alargue y accede a los octavos de final del Mundial norteamericano. El arquero Orlando Gill detuvo dos penales. El rival de Paraguay en la próxima instancia será Francia o Suecia (juegan hoy), el sábado 4 de julio, en Filadelfia.
La Albirroja empezó atacando. Un remate de Enciso fue desviado al córner y luego de la ejecución Júnior Alonso pifia el balón que detiene Neuer. Pasados los diez minutos se produjo la lógica y los teutones se hicieron del balón y coparon campo contrario, tratando de superar a la tupida defensa albirroja en busca del gol inaugural, mientras que los paraguayos apostaban por la genialidad de Enciso en ataque, aunque la Joya casi siempre se encontraba sin compañía.
Era dominio germano, por tenencia del balón y porque el juego se desarrollaba preferentemente en nuestro campo, pero no dañaba a los albirrojos.
El zurdo Sané, la estrella de los alemanes, que jugaba por la derecha, fue el más buscado de los ofensivos de su equipo, pero casi siempre estuvo controlado por Alonso o los cruces de Canale, de buena gestión.
Pero en el fútbol lo que vale son los goles y Paraguay, a los 41 minutos, en su primer ataque a fondo llega al tanto, tras un centro de Matías Galarza que es cabeceado por Julio Enciso, metiéndose el balón al arco de Neuer. Así la Albirroja se iba al descanso con el marcador a favor.
Temprano la complementaria, a los 53’, Alemania empata el partido mediante una peinada de Kai Havertz y dos minutos después el panorama albirrojo se oscurece con la lesión de Julio Enciso, siendo reemplazado por Maurício.
Los alemanes siguieron atacando, pero el marcador no se modificó y tras la igualdad en tiempo normal se fueron a los 30 minutos adicionales.
En el alargue fue anulado un gol alemán por infracción a Gill, pero no hubo tiempo para nada y el partido se definió en los penales a favor de Paraguay 4-3, para que la Albirroja clasifique a los octavos de final.