Ganarle a Australia y lograr la clasificación a dieciseisavos de final es el gran objetivo albirrojo en el cierre del Grupo D.
Paraguay juega esta noche el partido más importante de los últimos 16 años. Esta vez, el desafío y el rival a vencer se llama Australia, para buscar la ansiada clasificación a los dieciseisavos de final de este Mundial 2026 norteamericano.
Es que si sumamos su última participación mundialista, nos tenemos que remontar a aquel memorable pero doloroso compromiso por cuartos de final en Sudáfrica 2010 ante España, la posterior campeona, que la dejó afuera.
En esta ocasión, solo la victoria puede garantizar la clasificación con todas las de la ley de la Albirroja, porque si bien un empate aparentemente no será un mal resultado, sería jugar con la suerte para ingresar como mejor tercero.
El rendimiento del equipo paraguayo cambió radicalmente ante Turquía, tras el paso en falso inicial ante Estados Unidos, y con ello, las esperanzas se renovaron, pero en el duelo de esta noche tendrá que sacar a relucir algo más que temperamento y garra para garantizar el éxito y lograr el objetivo.
Gustavo Alfaro lo sabe y recurre en principio a dos cambios, uno de ellos, obligado. Sin duda alguna, la ausencia de Miguel Almirón, por suspensión, será sentida, por lo que genera el jugador del Atlanta United, tanto atacando como defendiendo.
Su lugar será cubierto por el jugador del Palmeiras, Maurício Magalhães, que tendrá su primer gran desafío como titular en un juego bravo y en el que tendrá que sacar a flote todos sus recursos técnicos para generar juego.
La otra variante se dará con el ingreso de Gabriel Ávalos, el tercer centrodelantero que probará Alfaro en este Mundial para buscar tener mayor capacidad de definición. Los demás serán los mismos que arrancaron el encuentro ante Turquía.
El objetivo está claro y esta es la hora de demostrar para qué está hecha esta selección. ¡Que sea con victoria y clasificación!

