En un movido enfrentamiento, San Lorenzo y Luqueño quisieron ganar, pero todo terminó en igualdad.
- POR LUIS IRALA Periodista
- Nación Media
San Lorenzo y Luqueño disputaron tres puntos fundamentales, mirando el promedio al final de la temporada y el empate perjudicó a ambos equipos. El sistema defensivo de Luqueño compuesto de tres centrales y dos carrileros, tuvo muchos errores frente al arco de Aguilar por falta de sincronización.
Las primeras aproximaciones peligrosas fueron a favor de San Lorenzo, a través de dos punzantes ataques propiciados por sendas malas salidas del defensor Paul Riveros, que por poco no terminaron en el arco auriazul.
Sebastián Quintana fue el motor del sector medular luqueño y a través de su prodigiosa zurda salieron pelotazos precisos, especialmente para Jonathan Ramos, que terminaron en centros que tampoco fueron capitalizados en gol.
Sobre los 22 minutos un gol para San Lorenzo, de Tito Torres, fue anulado vía VAR. Al final de la etapa, Alexis Villalba tuvo el tanto a sus pies, pero la oportuna tapada de Cristóforo mantuvo el marcador en blanco. En la complementaria, Luqueño volvió a la línea de cuatro zagueros, con el ingreso del zaguero Álvaro Martínez por Paul Riveros. Y al comienzo, el golero santo Cristóforo salvó de nuevo a su valla tras remate de Ramos.
Promediando la etapa, el técnico auriazul, Rodrigo López, puso toda la carne al asador con los ingresos de Walter González, Óscar Ruiz y Marcelo Ojeda, pero tampoco pudieron vulnerar la defensa del Rayadito y el partido se fue inexorablemente al empate, que perjudica a ambos equipos, ya que los tres puntos eran fundamentales. El “Santo” sigue hundido con el promedio más bajo y Luqueño está en el borde, solo por arriba de Rubio Ñu, el otro comprometido.