Luis Ortega, vicepresidente del Ciclón, refirió que no esperaban esta decisión del Tribunal Disciplinario de la APF.

“Tócale el bolsi­llo y vas a ver”, parece ser la frase que alborota siempre y que en este caso se puede aplicar al lamento azulgrana. El Ciclón deberá jugar sus próximos dos partidos de local a puertas cerradas, es decir, sin público, tras la san­ción impuesta por el Tribunal de Disciplina de la APF, luego de los actos violentos prota­gonizados por sus hinchas, en el superclásico del domingo pasado y que obligaron a la suspensión del partido.

Esto generó un gran males­tar en la cúpula azulgrana, por el golpe financiero que representará para el club, al no poder recaudar en estos partidos.

Su vicepresidente, Luis Ortega, fue el portavoz principal en relación a esta situación. Señaló que dejar de ingresar por recaudación afectará negativamente a las arcas azulgranas.

“Jugar en nuestro estadio siempre es una fuerte de ingreso muy importante. Nos mata financieramente esta sanción, sinceramente, no era lo que esperábamos”, refirió el dirigente azulgrana a la 1080.

Ya en otra radio (730), el directivo amplió sus concep­tos al indicar que lo sucedido en el superclásico representa un retroceso enorme para el crecimiento del fútbol en nuestro país.

“Estamos matando el fútbol por culpa de unos inadapta­dos. Tendremos dos partidos sin público, ¿y qué tienen que ver los hinchas que no estu­vieron involucrados? La barra le da un condimento especial a los partidos. ¿A qué equipo no le gusta una hinchada que aliente los 90 minutos? Pero los verdaderos hinchas, no los violentos. No estoy de acuerdo con esta medida, porque se generaliza a todos los hin­chas”, remarcó Ortega.

El dirigente volvió a mencio­nar que en relación al superclásico inconcluso espera que el Tribunal dictamine que el club no pierda los puntos. “Lo que menos queremos es per­der los puntos, estamos pre­parando todo el descargo para presentar a la APF. Queremos demostrar que la responsabi­lidad es compartida”, apuntó finalmente.

Luis Ortega, vicepresidente del Ciclón.FOTO: NÉSTOR SOTO/NM

UNA SITUACIÓN “CONOCIDA”

Que Cerro Porteño juegue sin público en su estadio debido a hechos violentos que involucran a su hinchada “organizada” pun­tualmente no es ninguna novedad. Sucedió en varias otras tem­poradas, pero la más cercana se dio justamente tras el duelo más recordado en estos días: el de aquel partido en enero de 2024, ante el 2 de Mayo. Aquella vez, y también como medida proviso­ria, ratificada después, el cuadro azulgrana fue sancionado por el Tribunal Disciplinario a jugar sus dos siguientes partidos a puertas cerradas, ante General Caballero y Libertad, ambos empatados.

Las sanciones para juegos internacionales también representa­ron un dolor de cabeza para la directiva, como aquel juego copero ante Universitario de Perú, en el 2020, que lo jugó sin público, tras lanzamientos de bengalas, en un partido de 2019, ante River Plate de la Argentina.

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