Los arqueros tienen buena relación que fue valorada por el seleccionador de la Albirroja.
Gustavo Alfaro, DT de Paraguay, apuntó al eterno morbo entre Cerro Porteño y Olimpia por sus jugadores en la Albirroja. En este caso lo hizo para ejemplificar la relación que se está dando entre los arqueros Gastón Olveira de Olimpia y Roberto “Gatito” Fernández de Cerro Porteño.
“Lo decía Gastón, se fueron a caminar con el Gatito Fernández, y el Gatito le dio dos millones de consejos positivos. Y él decía, que lindo verlo así”, comentó Alfaro.
“Ustedes pueden decir todo el morbo que se genera entre Cerro-Olimpia, dos arqueros en el mismo puesto y ellos lo conviven como compañeros de selección porque dejan al margen eso porque la selección está por encima de cualquier cosa”, sentenció.
De esa manera, Alfaro destacó el grupo humano que tiene la selección paraguaya, con jugadores comprometidos con la causa y sin recelos.
“Eso es lo que sentimos, eso es lo que transmitimos, eso es lo que vivimos y esas son las cosas que nos dieron resultados y nos pusieron en el Mundial. Entonces, en este momento no podemos apartarnos de eso y esas son las cosas que uno como líder de grupo tiene que cuidar”, explicó.
“Entonces no importa cuanto tiempo lleves en el grupo, lo que importa es que cuando te pones la camiseta de la selección sabes que el escudo está por delante de cualquier cosa”, sentenció.
MAURÍCIO, ORGANIZADOR
El DT Gustavo Alfaro explicó la virtud que tiene Maurício del Palmeiras, quien se unió al grupo tras completar recientemente los papeleos para vestir la albirroja. “Es un jugador que de pronto nos da esa capacidad de organización de juego que tal vez Paraguay no tiene, porque Paraguay no tiene un organizador natural de juego. Tiene buenos jugadores, pero no uno que maneje los tiempos en el equipo”, precisó el estratega en una conferencia de prensa.
“Esas son algunas de las cosas que uno cree que el equipo necesita, un jugador que tenga la capacidad para en un momento determinante del partido manejar los tiempos del equipo”, insistió el técnico. Maurício es una de las nuevas apuestas de la selección paraguaya. El volante ofensivo de 24 años nació en São Paulo pero tiene raíces paraguayas, justamente quedó habilitado para jugar por la Albirroja para completar sus documentaciones de nacionalización.
“Un sueño estar viviendo esto”
Antonio Sanabria valora la posibilidad de jugar un Mundial, sin embargo, no está conforme en Cremonese, su club de Italia.
“Uno sueña desde chico cuando empieza su carrera. En estos momentos me puedo acordar de cuando empezaba en la cancha de San Toñito, en San Lorenzo. Cuando mi abuela, o mi tío, me llevaban porque mi mamá no podía, cuando mi mamá abandonó el país buscando un mejor futuro para nosotros. Es un sueño el poder estar viviendo esto”, dijo en conferencia de prensa Antonio Sanabria sobre su presente en la Albirroja y la posibilidad certera de jugar una Copa del Mundo.
Añadió: “El hecho de poder vestir esta camiseta es motivo de orgullo, de representar al país, no solo para mí sino también para mi familia, que me ve cumplir el sueño. El Mundial es uno de ellos”. Dio valor a la confianza que le tiene el entrenador de la albirroja, Gustavo Alfaro.
“Tengo la fortuna de contar con la confianza del profe (Gustavo Alfaro), que por más de que no esté contando con los minutos que desearía, ser llamado a la selección me pone muy contento. Obviamente, trabajar en mi club para poder tener más oportunidades y trabajar de la mejor manera para llegar con buen ritmo de partidos”, agregó el delantero.
Reveló que está incómodo en el Cremonese, su club de Italia. “Si digo que estoy contento con el presente que estoy viviendo en el club estaría mintiendo. Porque uno busca continuidad, tener ritmo, y últimamente no estoy contando con tantos minutos. Pero soy consciente de que trabajando todo llega”, sentenció.
Turquía o Kosovo será rival
Falta determinar al último integrante del Grupo, que medirá a la Albirroja.
Turquía se impuso 1-0 a Rumania en la semifinal de la repesca de clasificación para el Mundial de 2026, ayer jueves en Estambul, y jugará de visitante por lograr su participación en la Copa del Mundo el martes venidero (15:45) en Kosovo, que se impuso de visitante 4-3 a Eslovaquia.
El ganador de la final de la repesca de clasificación de la zona europea, obtendrá su billete para integrar el Grupo D del Mundial junto a Paraguay, el anfitrión Estados Unidos y Australia.
En el estadio del Besiktas, los turcos pasaron apuros, pero lograron conservar la ventaja obtenida gracias a un gol del lateral Ferdi Kadioglu (53’), perfectamente asistido por el centrocampista del Real Madrid Arda Güler.
Tras irse al descanso perdiendo 2-1, Kosovo dio la vuelta al partido nada más regresar de los vestuarios, gracias a un magnífico remate de cabeza de Fisnik Asllani (47’) y con un libre director de Florent Muslija (60’), antes de que Kreshnik Hajrizi acabara con las esperanzas eslovacas con un potentísimo disparo (72’). El tanto de David Strelec (90’+4) no cambió el desenlace del encuentro.