Tanto el arquero franjeado como el del Ciclón fueron claves para los triunfos de sus respectivos equipos en la fecha que concluyó ayer.

Hay una frase muy gastada, pero que calza perfecto en esta ocasión. Un gran equipo comienza con un gran arquero. Y dos de ellos resaltan nítidamente en el actual torneo Apertura. Coincidentemente ocupan los arcos de los dos grandes de nuestro fútbol, Olimpia y Cerro Porteño.

Tanto Gastón Olveira como Alexis Martín Arias son piezas claves para el pre­sente que están pasando ambos equipos.

En el caso del uruguayo, ahora naturalizado para­guayo, fue determinante no solo en el partido del sábado ante Recoleta, sino también en otros, mostrando una solven­cia infranqueable. Ya en el partido frente a Rubio Ñu, en la quinta fecha, fue el héroe franjeado, cuando le paró el penal a Ángel “Pika” Lucena sobre el final del partido, evitando la derrota del equipo.

Alexis Martín Arias en ocasión del penal atajado a Diego Acosta del 2 de Mayo. Ante Trinidense fue determinante para el triunfo azulgrana.FOTO: MATÍAS AMARILLA – NACIÓN MEDIA

Con el correr de los parti­dos, su aporte fue aún más determinante para sostener a su equipo, que sigue Ante el Canario volvió a estar en la plenitud de reflejos en todas las pelo­tas que le llegaron para coronar su gran actua­ción, desviando el potente remate de Wilfrido Báez para mantener la diferen­cia de 1-0 con el que con­cluyó el compromiso. Si algo faltaba para confir­mar que su convocatoria a la Albirroja es un hecho, en este partido lo justificó notablemente.

ARIAS, MONUMENTAL

En Cerro Porteño también hay un jugador determi­nante y no es otro que su también arquero, Alexis Martín Arias. Si Aliseda castiga frente al arco, el nacido en Pellegrini, Argentina, los evita y es casi milagroso. De no ser por su actuación del sábado ante Trinidense, en Cerro se hubiera lamentado un resultado adverso, pero ocurrió todo lo contrario.

Ya había salvado varias pelotas de gol y una de ellas terminó en el contragolpe que Aliseda transformó en el segundo tanto para la victoria azulgrana.

Pero más allá de eso, lo de Arias es la confirmación de la excelencia. Es serio, sereno, siempre concen­trado y es un notable ataja­dor. Como lo dijo el propio técnico azulgrana, Jorge Bava: “Es bueno tener un arquero de equipo grande”. Y el argentino lo es, con sobrados méritos.

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