En un partido que tuvo un marcado cambio de dominio entre uno y otro equipo en ambas etapas, Rubio Ñu le ganó ayer por la mínima diferencia a Sportivo Luqueño y se acomoda en el quinto lugar de la tabla. En tanto, el Auriazul vuelve a caer luego de tres fechas, justamente ante un rival directo en el promedio.
La iniciativa en Capiatá corrió por cuenta del cuadro de Lucas Barrios, que tuvo las mejores chances de abrir el marcador, sobre todo a través de su delantero Iván Maggi, que no estuvo fino en la definición. El Albiverde produjo muy poco en esa primera fracción, pero los cambios de Gustavo Morínigo fueron determinantes para dar vuelco al trámite del partido.
Ya en el complemento, el cuadro ñuense tuvo su premio cuando promediaba el cuarto de hora. Una pelota profunda fue tomada por Carlos Giménez, que ganó el fondo y tiró el centro por bajo para la atropellada de Estiven Pérez, que adelantándose a su marcador y con toque suave decretó el único tanto del lance.
Luqueño se borró del partido tras este gol y su rival se asentó en el partido, para terminar llevándose merecidamente la victoria.

