Cuando la practicidad y contundencia se asocian, se ganan partidos claves. Es lo que hizo Nacional, que remontó ante Luqueño y terminó ganando en forma agónica el duelo en Itauguá. El resultado ubica a la Academia en lo más alto de la tabla, con puntaje ideal.
Luqueño recibió una dosis de su propia medicina porque en la fecha anterior tuvo una épica reacción ante el 2 de Mayo y esta vez lo sufrió en carne propia.
Conste que el Auriazul fue el equipo que más quiso y generó en la primera etapa. Apenas una chance desperdiciada por Roque Santa Cruz, fue lo poco que produjo Nacional en ese periodo.
Con jugadores como Sergio Díaz y Giovanni Bogado, el Auriazul tuvo chances reales, hasta que en un córner de Comas, Paul Riveros le ganó en el salto a Gutiérrez para establecer el 1-0.
La buena lectura del técnico albo, Felipe Giménez, le permitió ganar en solidez para la segunda fracción y fue Gastón Benítez, también de cabeza, quien igualó el marcador en la primera acción importante.
A partir de ahí se dio un trámite parejo sin que ninguno de los dos se sienta conforme con el empate. Y fue tras una corrida de Gaona Lugo que Nacional llegó al segundo tanto. El extremo ganó el fondo y su centro fue conectado en gran forma por Hugo Benítez, uno de los relevos, para darle a Nacional el triunfo y la punta del torneo.

