El clásico más añejo del balompié local, entre Olimpia y Guaraní, a jugarse en Sajonia, acapara la atención del pueblo futbolero, que hoy asistirá en masa a nuestro primer coliseo. Ambos clubes tienen cuentas pendientes, con la obligación de cancelar en esta primera competencia oficial del año.
El Decano tuvo una desastrosa temporada pasada, ya que terminó en octavo lugar en el torneo Clausura y en el Apertura ni siquiera concluyó en el podio (quedó quinto), que lo dejó fuera de la Libertadores, clasificando de consuelo a la eliminatoria local, contra Trinidense, por un boleto a la fase de grupos de la Sudamericana. En el Clausura 2025, la defensa franjeada fue la segunda más goleada en el torneo (38 goles en contra), en consecuencia, el técnico argentino Pablo Sánchez se vio en la necesidad de renovar por completo el sistema defensivo y hoy estará compuesto por cuatro de los 12 refuerzos.
El Legendario también debe rendir cuentas con sus seguidores, si tenemos en cuenta que en el Clausura pasado tenía el título de campeón servido, sin embargo, se cayó en las fechas finales, perdiendo frente a Libertad y Cerro Porteño y toda posibilidad de campeonar. El clásico entre Olimpia y Guaraní es un juego de alto voltaje, ya que ambos clubes tienen cuentas que pagar con sus seguidores.
EN VILLETA
En el partido de fondo, Ameliano, en La Fortaleza, se medirá frente al recién ascendido Rubio Ñu, de vuelta a Primera luego de nueve años (descendió en el 2017). La V Azulada se encuentra con la presión de sumar la mayor cantidad de puntos en la temporada, a raíz de su bajo promedio. El cuadro ñuense es toda una incógnita, ya que cuenta con equipo y cuerpo técnico renovado, con respecto al que ganara su ascenso a Primera.

