Actualmente, Matías Segovia juega en el RWD Molenbeek de Bélgica, cedido a préstamo por el Botafogo de Brasil. En estos días finales de año, se encuentra por el país en goce de vacaciones, oportunidad que aprovechó para alegrar a niños de Repatriación, su ciudad natal.
Segovinha, como se lo conoce desde su paso por el Brasil, organizó la entrega de juguetes a niños de su comunidad, llevando sonrisas a numerosas familias y reafirmando su vínculo con la tierra que lo vio crecer.
El gesto solidario fue ampliamente valorado por vecinos, quienes destacaron la humildad y sencillez del futbolista.
De hecho, cada vez que vuelve el futbolista a su ciudad, demuestra que no se olvida de sus raíces. Durante su estadía en Repatriación, el jugador también fue visto compartiendo con amigos y disfrutando de su gente, manteniendo el perfil bajo que siempre lo caracterizó.

