En los eventos de la FIFA, suelen haber procedimientos estrictos en materia de seguridad. Basta con recordar durante el Congreso en Asunción, el operativo incluyó a más de 5 mil policías por lo que en esta ocasión, el control, antes, durante y después del sorteo, será mucho más riguroso a sabiendas de la presencia del propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que estará como invitado especial.
Si bien Estados Unidos suele ser sigiloso y muy confidencial en materia de seguridad nacional, se espera un despliegue de alta visibilidad con tecnología avanzada, como el que se pretende instalar durante la propia disputa de la Copa del Mundo en los tres países.