Son los partidos que hay que ganar. Como sea. Y Cerro Porteño logró un triunfo clave de 1-0, y que llegó desde el vestuario, sobre Libertad, para quedar a una última victoria de la gloria, que lo disputará ante el ya descendido y último de la tabla, Atlético Tembetary.
El Ciclón sabía que era el partido que no se le podía escapar. Por el peso del rival y porque un desliz en este tramo del torneo sería fatal.
Y llegó al gol apenas generó su primer ataque, producto de un córner. Blas Riveros se encargó de la ejecución y mandó la pelota a la cabeza de Gustavo Velázquez quien, anticipándose a todos, metió el frentazo al palo opuesto de Morínigo, para hacer nula su estirada. Nada mejor que un inicio así para un equipo que pretende llegar a lo más alto.
Pero, desde el segundo minuto, el Ciclón decidió esperar a ver qué hacía el Gumarelo y no lo pasó muy bien. El equipo de Pablo Guiñazú manejó mejor la pelota, tuvo más tenencia de la misma y comenzó a preocupar. Sin embargo, su fuerza ofensiva fue casi nula.
Ínterin, Cerro ensayó algunas contragolpes de peligro, con Iturbe y Cecilio, acompañados casi siempre por Fabricio Domínguez y con poco, produjo más peligro que su rival. Este último estuvo a punto de marcar el segundo tras un desajuste defensivo.
A CUIDAR
El panorama no cambió mucho en el segundo tiempo, con Libertad queriendo imponer condiciones para apurar el empate. Si bien Cerro ajustó sus marcas, más se dedicó a defender el resultado para evitar males mayores. Incluso nuevamente tuvo el segundo en los pies de Cecilio. El 10 azulgrana dejó atrás la marca de Hernesto Caballero y encaró a Morínigo. A este también lo quiso eludir, pero el arquero reaccionó justo para desviar la pelota. Ya desde ángulo cerrado, Cecilio remató suave al travesaño, perdiéndose una clara ocasión. En otra acción, fue Luis Amarilla el que no pudo direccionar bien su cabezazo tras un centro magnífico de Iturbe.
Libertad lo siguió buscando y generó sustos en la zaga azulgrana, que, sin embargo, logró desbaratar todos lo intentos ofensivos para asegurar una victoria que lo deja cerca de la consagración.
REACCIÓN
“TODAVÍA NO SE LOGRÓ NADA”
Cerro quedó cerquita del título, pero su técnico Jorge Bava pidió tranquilidad.
“Todavía no se logró nada, estamos muy cerca; pero cada vez que estamos más cerca del objetivo se pone más duro. Es un plantel muy maduro, estamos a un partido donde se podía cristalizar todo lo bueno que se hizo durante todo el año”, señaló el estratega charrúa. Eso sí, agregó que su equipo supo jugar estos partidos claves.
“Eso nos deja con muchas chances para poder coronar en la última fecha. Va a ser duro como hasta ahora”, remarcó finalmente.