El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, apoyaría reubicar partidos del Mundial de 2026 programados en ciudades estadounidenses si fuera necesario por motivos de seguridad.
El mes pasado, Trump planteó la posibilidad de cambiar sedes en el marco de su despliegue de la Guardia Nacional en urbes gobernadas por demócratas, que justifica por los niveles de criminalidad y las protestas contra su campaña de deportaciones masivas.
La FIFA recordó entonces que la elección final de las sedes es decisión suya, pero ayer martes el mandatario republicano volvió a mencionar esta posibilidad.
“Si alguien está haciendo un mal trabajo y siento que hay condiciones inseguras, llamaría a Gianni, el jefe de la FIFA, que es fenomenal, y le diría, trasladémoslo a otro lugar. Y él lo haría”, dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca cuando se le preguntó si los partidos podrían moverse de Boston, una de las ciudades anfitrionas.
“Muy fácilmente él lo haría”, reiteró.
La FIFA no respondió a los pedidos de comentarios de la AFP sobre estas declaraciones. Los comentarios de Trump se produjeron un día después de que se reuniera con su amigo Infantino en Egipto durante la cumbre sobre el alto el fuego en Gaza

