No son pocos los futbolistas que tuvieron que pasar situaciones complicadas antes de destacarse y vivir un presente estelar. Es el caso del zaguero de Guaraní Sebastián Zaracho (26 años). El defensor tuvo que sortear un montón de dificultades y señaló que “tocó fondo” antes de ser hoy el futbolista destacado, bajo el comando de Víctor Bernay en filas del puntero del Clausura.
“Vivo el día a día, me tocó tocar fondo en la personal, cambié mi chip y gracias a Dios estamos de vuelta”, refirió el futbolista en charla con Versus radio/Nación Media.
Zaracho volvió al club y al principio ni siquiera estaba entre los relevos del plantel principal, pero tras un trabajo silencioso, la salida de algunos jugadores (Gustavo Vargas, uno de ellos), tuvo su oportunidad en el partido ante Tembetary y hoy por hoy es titular inamovible.
En el fútbol de Vietnam, hasta donde llegó en busca de oportunidades, vivió su etapa más difícil.
“Estaba solo, sin mi esposa y mi hija a las que ni siquiera pude ver por un año. Me perdí el cumpleaños de mi hija y extrañaba todo, ni siquiera tenía compañeros latinos y me costó todo, no tenía ni con quién hablar español, pero aguanté y trabajé en lo psicológico y vine mucho más maduro, eso me ayudó a consolidarme”, resaltó.
Mencionó que todo tuvo que hacerlo solo, desde cocinar y hasta algunos paseos en los ratos libres. “Me cocinaba yo todos los días y para ellos (sus compañeros) era raro verme tomar mate o tereré”, recordó.
Zaracho es consciente que todos los equipos intentarán ganarle a Guaraní. “Depende de nosotros mismos poder lograr el objetivo (ser campeón). Aún queda mucho recorrido el torneo”, concluyó.