Guaraní se quedó con la sangre en los ojos por el empate que cedió sobre la hora ante Ameliano. Pero antes de eso, el cuestionamiento más duro contra el arbitraje de Juan Gabriel Benítez fue la acción en la que se anuló el segundo tanto de Guaraní, convertido por Diego Fernández.
Desde el club, consideran que la reacción de Alexandro Maidana fue posterior a la acción en la que se inicio la jugada del gol. El zaguero dio el pase, fue empujado por Pablo Aranda, que luego recibió un cachetazo de Maidana. Tras el tanto, Benítez fue llamado por el VAR y tras la analizar la jugada previa decidió anular el tanto.
Desde el club, pusieron como ejemplo que en un partido contra Olimpia ocurrió algo similar cuando se produjo un penal en el área franjeada que en principio no fue advertido. La jugada siguió y, en la acción siguiente, Luis Martínez le cometió falta a Iván Leguizamón por lo que fue expulsado. Sin embargo, el VAR analizó la jugada previa, otorgó el penal a Guaraní, pero mantuvo la roja a Martínez. Es decir, fueron acciones que no tenían incidencia entre sí. Ahora habrá que ver si en el análisis arbitral de la semana la decisión de Benítez fue correcta o no.

