- Por Luis Irala
- Periodista Nación Media
Guaraní consiguió retener la punta del torneo Clausura al derrotar al ya descendido Tembetary, 1-0, en el último suspiro del partido. A partir de los cinco minutos, el líder tuvo que jugar con 10 hombres por la expulsión de Richard Torales, quien impactó el codo a la mandíbula de Nicolás Marotta, acción desleal que fue captada por el VAR y el técnico Bernay tuvo que recomponer su conjunto.
Aun con un jugador menos, Guaraní tomó las riendas del partido, copando el campo contrario, sin embargo, apenas fueron aproximaciones sin final.
Tembetary empezó a ser protagonista a partir de la tenencia del balón, siendo importante las subidas de los laterales, especialmente la de Wildo Alonso, cuyos centros pasados creaban problemas al sector defensivo del Cacique. Sobre los 29 minutos Willian Candia entró solo y remató al travesaño de Pérez, en la jugada de mayor peligro en el primer acto. El cuadro rojiverde terminó la etapa proyectando mejor imagen que el equipo legendario.
En la complementaria, Guaraní apretó el acelerador, pero chocaba una y otra vez frente a la cerrada defensa rojiverde. Víctor Bernay, decidido a inyectar fuerza ofensiva a su equipo, mandó a Alan Pereira al campo, junto a Aldo Maíz, y ya sobre el final a Diego Fernández, en un intento por romper el cero, pese al cansancio a cuestas.
Cuando parecía que el partido se cerraría con un empate sin goles, en tiempo agregado se hizo justicia y el Cacique pudo gritar victoria. Alcides Barbotte redondeando su gran encuentro capturó una pelota totalmente adelantado, eludió a un rival y despidió un centro medido que encontró la testa del recién ingresado, Diego Fernández, que se metió al ángulo izquierdo que se desate la locura auridel golero Canteros, para negra en Trinidad. El Aborigen sigue sólido en la cima del torneo.
Dejanos tu comentario
Nuevas reglas serán aplicadas
Serán 900 los minutos que deberán estar en cancha los juveniles sub-19 en el Clausura.
Las nuevas reglas arbitrales y disposiciones impuesta por la IFAB, que se pudieron ver en todos los partidos del Mundial 2026, ya entrará en rigor en el torneo Clausura.
Una de ellas son las sustituciones rápidas, que tendrán un tiempo límite de 10 segundos. Si excede este tiempo, el jugador ingresante no podrá entrar hasta que pase un minuto cronometrado tras la reanudación. Además, se establece que el jugador que haya sido atendido en cancha por los médicos deberá esperar un minuto para volver a ingresar.
Lo mismo pasará con los saques de arco. El arquero solo tendrá cinco segundos para hacerlo. Pasado este tiempo, el árbitro podrá otorgar tiro de esquina al rival. Si esto ocurre en la ejecución de un lateral, la posesión pasará a un equipo contrario.
El VAR podrá desde ahora intervenir en caso de confusiones de identidad de un jugador y corregir segundas tarjetas amarillas. Además, se aplicará con mayor rigor de que solo los capitanes podrán acercarse al árbitro para reclamos.
Por otro lado, la “ley Prestianni” (taparse la boca para dirigirse a un rival), por cuya causa fue expulsado en un partido del Mundial el jugador de la Albirroja Miguel Almirón, no será implementada en este torneo, así como tampoco serán obligatorias las pausas de hidratación, que será determinada de acuerdo a los condiciones climáticas o criterios médicos.
Dejanos tu comentario
Streamer argentino pensaba que su abuela era bruja por hablar guaraní
El streamer argentino Paletooon, que actualmente reside en Paraguay, contó que en su infancia asumía que su abuela era “bruja” por hablar en guaraní.
El argentino pensaba que su abuela practicaba brujería solo por no entender el idioma en el que ella hacía sus oraciones.
“Mi abuela es paraguaya. Yo de chiquito, yo la encontraba hablando en un idioma que yo no entendía. Yo juraba que mi abuela era bruja”, detalló Paletooon en un video publicado en sus redes.
El streamer contó que su abuela se mudó a Argentina a los 13 años, pero el guaraní no la abandonó.
Él recuerda ver a su abuela meditar y recitar un idioma que desconocía. Por esta razón asumía que la señora era “bruja”. Pero al mudarse a Paraguay, el streamer argentino conoció el guaraní y entendió que su abuela rezaba en este idioma.
Te puede interesar: Crecen rumores de romance entre exMiss Paraguay y una modelo
“Mi hijo alemán piensa lo mismo"
Su abuela, quien lo acompañó en el video manifestó que ella solo rezaba en guaraní. “Yo pensé que le estabas cagando la vida a alguien o era una cosa así”, respondió el streamer argentino. Pero la señora mayor sumó a la conversación que es “medio bruja”.
La confesión de Paletooon se viralizó y ganó comentarios como: “Mi hijo alemán piensa lo mismo de mí (soy paraguaya)“, ”La oración en guaraní tiene muchísima más fuerza", “Quisiera saber cómo un extranjero escucha el guaraní. Porque siendo paraguaya igual me suena raro el guaraní. Pero amo nuestro idioma” o “Es un idioma antiguo y suena raro cuando no entendés”.
Leé también: Viral: influencer se queja de la gente “valle” en la Expo
Dejanos tu comentario
Guaraní, goleado por la V Azulada
El cuadro aborigen cayó por el marcador de 3-0. Ameliano fue contundente.
En juego disputado a puertas cerradas, Sportivo Ameliano propinó una goleada a Guaraní en el amistoso disputado ayer en la Fortaleza de Villeta, escenario de la V Azulada.
Se jugaron dos encuentros de 35 minutos, donde los titulares del cuadro que dirige Robert Nanni se mostraron contundentes y lograron los tres tantos. Ya en el segundo compromiso, en el encuentro entre los equipos alternativos, el Aurinegro se impuso por 1-0.
De todas formas, el encuentro evidenció que al Aborigen todavía le falta mucho trabajo para llegar en óptimas condiciones para el torneo Clausura, si pretende pelear en las primeras posiciones.
BARRETO INTERESA
Por otro lado, en Libertad se maneja la posibilidad de fichar al zaguero Júnior Barreto. El defensor estuvo militando, con poca participación, en el Atlético Goianiense, de Brasil, cedido a préstamo por Olimpia, que es propietario de su pase. En los próximos días podría haber novedades sobre su caso.
Dejanos tu comentario
Paraguay, un país pequeño con un alma enorme: las razones para sentirnos orgullosos de ser paraguayos
Hay algo que quienes visitan Paraguay suelen decir casi de inmediato: “La gente es diferente”. No tardan en destacar la calidez, la hospitalidad y esa manera tan particular de hacer sentir a cualquiera como en casa.
Pero la identidad paraguaya va mucho más allá de un buen tereré o una chipa caliente. Está construida sobre una mezcla de historia, cultura, tradiciones y valores que hacen del Paraguay un país único.
La Albirroja: el reflejo de un país que nunca se rinde
La Selección Paraguaya es el mejor reflejo de la esencia de nuestro pueblo. La histórica actuación en el Mundial 2026 volvió a demostrar la famosa garra guaraní: un equipo que nunca se rinde, que lucha hasta el último minuto y que representa con orgullo los valores de esfuerzo, humildad y resiliencia que caracterizan a los paraguayos.
Detrás de cada camiseta albirroja hay historias de sacrificio, familias trabajadoras y sueños construidos con perseverancia. Por eso, cuando la Albirroja salta a la cancha, no solo representa a once futbolistas, sino a todo un país que encuentra en ellos el reflejo de su identidad y una razón más para sentirse orgulloso de ser paraguayo.
Dos idiomas y un tercero que solo entendemos nosotros
Paraguay es uno de los pocos países del mundo donde dos idiomas oficiales conviven de manera natural: el español y el guaraní. Sin embargo, en el día a día existe un tercero que representa la esencia del paraguayo: el jopara, esa mezcla espontánea de español y guaraní que nace en una misma conversación y que cambia de frase en frase sin que nadie tenga que pensarlo.
No importa la profesión, la edad o la condición social. En Paraguay es común escuchar un “mba’éichapa”, un “eju”, un “na”, un “piko”, un “rohayhu”, un “ha upéi” o un “iporã” en medio de una conversación en español. Recientemente, el país tuvo como lema “ndaipori kyhyje”, que significa “no hay miedo”. El guaraní no es solamente un idioma: es una forma de sentir.
El cariño también se habla
Otra característica muy paraguaya es la manera de dirigirse a los demás. En Paraguay es habitual escuchar expresiones como “che reina”, “che rey”, “che amigo”, “che hermana”, “jefecito”, “patronita”, “doña”, “don”, “mi socio”, “mitã’i”, “abuelita”, “mami” o “papi”, incluso entre personas que apenas se conocen.
Los diminutivos forman parte del habla cotidiana y convierten cualquier conversación en algo más cercano. El paraguayo tiene una facilidad especial para romper el hielo con una sonrisa y una palabra amable.
El tereré: mucho más que una bebida
Si existe un símbolo nacional capaz de reunir generaciones, ese es el tereré. No importa si hace 20 o 40 grados de temperatura. Siempre aparece un termo, una guampa y una ronda de amigos, familiares o compañeros de trabajo.
Compartir el tereré es compartir tiempo. Es escuchar, conversar, hacer una pausa y fortalecer vínculos. Por eso muchos dicen que el tereré es la red social más antigua del Paraguay.
Tradiciones que iluminan los pueblos
Las fiestas populares conservan costumbres que siguen emocionando generación tras generación. En las celebraciones de San Juan todavía sobreviven espectáculos como el Judas Kái, donde se quema un muñeco que simboliza el fin de lo malo; el Toro Candil, que recorre las calles con fuego y música despertando risas y adrenalina; y el inconfundible Kamba Ra’anga, personaje enmascarado que anima las fiestas con bailes, bromas y travesuras.
A estas tradiciones se suman los juegos típicos, las comidas tradicionales, la música paraguaya y la participación de toda la comunidad, que convierte cada fiesta en un encuentro familiar.
Solidaridad que aparece cuando más se necesita
Hay una palabra que define muy bien al paraguayo: solidaridad. Cuando ocurre una inundación, un incendio o una enfermedad, rápidamente aparecen las comilonas, polladas, tallarinadas, hamburgueseadas, rifas y colectas para ayudar.
Vecinos que quizás nunca habían hablado terminan organizándose para reconstruir una vivienda o asistir a una familia. La ayuda comunitaria forma parte del ADN del país.
Humildad y garra
Los paraguayos también son reconocidos por su capacidad para sobreponerse a las dificultades. La palabra “garra guaraní” no nació por casualidad. Es una forma de describir esa perseverancia que aparece tanto en el deporte como en el trabajo, el estudio o la vida cotidiana.
Muchos de los futbolistas que hoy brillan en las mejores ligas del mundo crecieron en barrios humildes o comunidades del interior, y aun después del éxito siguen regresando a sus escuelas, compartiendo con sus vecinos o apoyando causas sociales. La humildad sigue siendo uno de los valores más admirados.
La familia siempre primero
En Paraguay, la familia ocupa un lugar central. Los almuerzos de domingo, las reuniones improvisadas, los cumpleaños multitudinarios, las visitas sin previo aviso y el respeto por los abuelos siguen siendo costumbres profundamente arraigadas.
Siempre hay un plato más en la mesa para quien llegue de sorpresa. Y nadie se va sin comer.
La riqueza del interior
Hablar de Paraguay también es hablar del interior del país. De la tierra colorada, los caminos rurales, las casas con amplios corredores, las hamacas bajo los árboles, los atardeceres tranquilos y las plazas donde todavía los niños juegan hasta que cae la noche.
Es un país donde conviven la modernidad de las ciudades con tradiciones que permanecen intactas en cientos de comunidades.
Identidad enorme
Quizás la mayor fortaleza del Paraguay sea precisamente esa mezcla de sencillez y orgullo. Un pueblo bilingüe que conserva una de las lenguas indígenas más vivas del continente; que recibe al visitante con una sonrisa; que convierte cualquier encuentro en una ronda de tereré; que celebra sus tradiciones con alegría y que nunca olvida tender una mano al que más lo necesita.
Porque ser paraguayo no es solamente haber nacido en esta tierra. Es llevar el guaraní en el corazón, abrir las puertas de la casa sin preguntar demasiado, emocionarse con una polca o una guarania, celebrar las fiestas populares, enfrentar las adversidades con garra y demostrar, todos los días, que la mayor riqueza del país sigue siendo su gente.