En un gran partido de principio a fin, Nacional dio una verdadera lección de fútbol ante Libertad, al que superó por el marcador de 3-1, en un resultado que pudo incluso haber sido más abultado.
El trabajo del equipo de Pedro Sarabia fue estupendo, desde lo táctico y futbolístico e incluso en la intensidad y determinación, minimizando totalmente lo poco que ofreció su rival.
Esto obviamente se tradujo en la generación de ocasiones de gol que ya le pudieron haber dado la diferencia rápidamente, pero tuvo que esperar hasta promediar la media hora para reflejarlo en el marcador. La aparición del juvenil Mauricio Cabrera (17 años) fue un golpe de aire fresco para la Academia, a lo que se sumó la visión de juego de Carlos Arrúa y la calidad de Orlando Gaona Lugo. Entre los tres, se encargaron de poner adelante al equipo de Sarabia, con la definición del extremo.
Fueron los minutos de mayor esplendor del equipo que en otro ataque profundo llegó al segundo rápidamente, gracias a la gran definición de Arrúa. Cuando peor lo estaba pasando, Libertad tuvo un contragolpe comandado por Iván Franco, que habilitó estupendamente a Hugo Fernández. La definición de este fue aún mejor, picando la pelota por arriba de Gerardo Ortiz, para poner el descuento.
Ya en la segunda fracción, una maravillosa jugada de Orlando Gaona terminó con la definición de Arrúa y con esta diferencia, Nacional comenzó a liquidar el pleito a su favor.
Con la expulsión de Hernesto Caballero, Libertad perdió aún más fuerza y sus chances se diluyeron ante el buen cuidado defensivo que tuvo su rival.
Un gran y valioso triunfo de Nacional, que lo mantiene bien cerca de la punta, ante un Libertad que, hoy por hoy, no ofrece garantías.

