En plena etapa de transición de cambio de técnico, Cerro Porteño volvió al triunfo luego de cinco fechas en el Clausura y nuevamente llegó a la punta. Y lo hizo bajo el comando técnico de Jorge Achucarro, quien como interino encontró la forma de guiar al equipo al éxito ante un discreto cuadro de Sportivo Ameliano.
El 2-0 hasta resultó corto por todo lo que generó el cuadro azulgrana en el partido desde el pitazo inicial. Ameliano hipotecó muy temprano sus chances de hacerle frente al Ciclón. Porque apenas corrían 11 minutos de partido cuando Tomás Lezcano fue madrugado por el juvenil Édgar Páez, a quien cometió una falta cuando este se perfilaba para encarar en solitario al arquero Miguel Martínez. El árbitro Mario Díaz de Vivar aplicó la regla y le mostró la roja directa al defensor de la V Azulada. Fue la crónica de una muerte anunciada para el equipo de Humberto García. De todas formas, y pese a disponer de otras ocasiones con el propio Páez y otra clara de Jonatan Torres, Cerro se tuvo que conformar con ir a vestuarios sin lograr la ventaja en el primer tiempo.
GOL TRANQUILIZADOR
El panorama cambió totalmente en la segunda fracción, porque tras un tiro libre de Cecilio Domínguez, Luis Amarilla logró conectar la pelota de cabeza para decretar el 1-0 a favor del Ciclón y darle la tranquilidad para manejar mucho más tranquilo el partido, algo que no tuvo en los anteriores encuentros. A partir de ese tanto, se liberó de presión y el juego se le mostró netamente favorable.
Ameliano tampoco tuvo la rebeldía necesaria para buscar el empate, porque nunca tuvo peso en ataque y en otro de los tantos avances, Jorge Morel amplió el marcador con un derechazo que dejó parado a Martínez. Esto terminó por sepultar cualquier reacción de su rival, al que ni los cambios le dieron otra fisonomía de juego. Para Cerro, es un resultado que tiene un valor superlativo, en espera de la confirmación de su nuevo técnico.

