Un retorno por todo lo alto para Éver Hugo Almeida. El veterano técnico y leyenda absoluta del Olimpia tuvo su reestreno a pedir de boca, porque su equipo logró un sacrificado triunfo de 2-0 sobre Sportivo Luqueño, para volver a ilusionarse en el campeonato.
Fue la primera victoria del Franjeado tras cinco fechas poco afortunadas y que le dará por lo menos un respiro a los sinsabores que tuvo que soportar en este tramo del torneo.
Más allá de que el andar del equipo no varió mucho, se notó un cambio de actitud, principalmente en jugadores claves y con una buena solvencia defensiva.
Y porque, además, llegó al primer gol casi al inicio del partido. Una mano de Santiago Ocampos en el área, advertido por el VAR, le permitió al capitán Richard Ortiz poner en ventaja al Franjeado.
El juego directo e intenso caracterizó al elenco de Almeida, pero Luqueño también llevó peligro en varios tramos, aunque tuvo cero efectividad frente al arco, con varios remates desviados, y en otras, por las buenas intervenciones del juvenil arquero Facundo Insfrán. El panorama luqueño cambió con el ingreso de Sergio Díaz, que le dio más profundidad a su equipo, pero que siguió desperdiciando ocasiones.
Para Olimpia, los fantasmas volvieron a aparecer con la expulsión de Gustavo Vargas tras una clara falta sobre Marcelo Pérez, que iba camino al gol. Sin embargo, Luqueño no lo supo aprovechar.
Y el que no los hace, los recibe. Tras gran habilitación de Fernando Cardozo a Lucas Morales y centro preciso de este, Adrián Alcaraz conectó de cabeza para liquidar el expediente.