Tras varios años de sueños de todo un país, Paraguay, en recibir por primera vez en la historia el Mundial de fútbol, se concretó gracias al esfuerzo incansable de todos, comenzando por el presidente de la República, Santiago Peña; la APF, la Conmebol, la Secretaría Nacional de Deportes, el Comité Olímpico Paraguayo y todas las instituciones del Estado.
“Este día quedará en la historia del Paraguay. Muchas gracias a los compañeros de sueños y con el empuje de Alejandro Domínguez se hizo posible este sueño. Tenemos todo preparado aquí en Paraguay. Infantino, quiero agradecerte por estar acompañando siempre a Sudamérica y sobre todo a Paraguay. Espero que en 2030, esta copa se quede en Sudamérica”, expresó Robert Harrison, titular de la APF.
Por su parte, el vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana, valoró el esfuerzo realizado para que el Mundial llegue al país.
“Gracias a todos por haber hecho posible este gran sueño de traer el Mundial a Paraguay, Argentina y Uruguay. Gracias a los hermanos argentinos, uruguayos, va ser un gran honor trabajar con ellos para llevar adelante el mundial del fútbol 2030, que estoy seguro va ser el mejor de todos en la historia”, vaticinó.
LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE
El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, se mostró muy efusivo en sus expresiones tras la importante determinación de la FIFA.
“Es la decisión más importante de la historia del fútbol. Sudamérica va congregar en 2030 en tres distintas ciudades, en donde vamos a tener lo moderno, lo imponente y lo que nadie puede comprar, la historia. Vamos a proponer un estadio que va ser el más moderno del continente en conjunto con el más grande. El primer partido del Mundial 2030 será en el estadio más histórico que tiene el fútbol, el Centenario”, contó Domínguez.
“Querido Gianni Infantino, bajo tu dirección se tomó la decisión de unir tres continentes, pero sobre todo reivindicar la historia, de honrar a quienes nos precedieron e hicieron que este momento actual sea posible. El Mundial vuelve a su casa, Uruguay, el primer campeón y ahora igualmente tenemos al último monarca, Argentina”, expresó.
“Homenaje a nuestra gente”
“Paraguay escribe una nueva página en su historia, seremos sede de uno de los partidos inaugurales por la celebración del centenario del Mundial FIFA 2030. Es un homenaje a nuestra tierra y a nuestra gente, a su calidez y a su inquebrantable pasión por el deporte. Estamos listos para recibir al mundo, para demostrar lo que significa ser verdaderos anfitriones. Con orgullo compartiremos con nuestra cultura, nuestra historia y pasión. Paraguay está de fiesta, juntos haremos historia en la Copa Mundial 2030″, expresó Santi Peña, presidente de la República del Paraguay, quien desde un principio apoyó la iniciativa.
“Estamos orgullosos”
“¡Paraguay se prepara! Estamos orgullosos de que nuestro país será sede del Mundial 2030. Vamos a demostrar al mundo nuestra pasión y hospitalidad”, escribió el expresidente de la República y presidente honorario del club Libertad, Horacio Cartes, tras oficializarse como sede a Paraguay. El señor Cartes lideró la selección paraguaya en el Mundial de 2010, en Sudáfrica, en donde la Albirroja logró su mejor ubicación en la historia de los mundiales al finalizar entre los 8 mejores equipos del planeta, siendo su mejor resultado hasta ahora. La selección ahora se encamina a su retorno a la cita ecuménica luego de estar ausente en tres ediciones.
“Es un acto de justicia”
“Es un acto de justicia después del Mundial de 1930, todo nació en Uruguay, con todo lo que eso significa. Me parece que el centenario tenía que ser el punto de partida de casi 100 años atrás. Es muy lindo que Paraguay también tenga la chance de ser parte de este desafío, de este Mundial que se inicia en Sudamérica, que tiene la particularidad de ser en Uruguay, Argentina y Paraguay. Es algo que va a transformar muy fuerte al país en todo lo que es el contexto del deporte, porque el Mundial es un evento absolutamente único, es para el mundo para ver y Paraguay está en el sumun del fútbol”, expresó el entrenador de la Albirroja, Gustavo Alfaro.

