Con un total de 26 jugadores y sin mayores novedades, el técnico de la selección paraguaya, Gustavo Alfaro, dio a conocer su lista de convocados del exterior para el próximo combo de las eliminatorias ante Argentina, a jugarse en Asunción el jueves 14 de noviembre, y Bolivia, en El Alto-La Paz, el martes 19 de noviembre.
Justamente y en relación a este segundo duelo ante los bolivianos se había mencionado la posibilidad de otros convocados de jugadores que militan en ese país, como Arnaldo Giménez, Héctor Bobadilla y Alex Cáceres, quienes incluso estaban en la lista de reservados. Sin embargo, el estratega argentino optó por volver a convocar solo a Alfio Oviedo, del Bolívar, quien ya había estado en el combo anterior.
El que no estará presente en este combo es el juvenil Hugo Cuenca, del Milan de Italia, teniendo en cuenta que el zurdo está con una lesión. Cuenca, de 19 años, ya tuvo su debut cuando ingresó en los minutos finales ante Brasil, con victoria de 1-0.
Ahora habrá que ver si Alfaro convoca a jugadores del plano local. Esto se determinará tras la conclusión de la fecha 19 del torneo Clausura.
ENTRADAS
Por otro lado, las redes sociales de la selección paraguaya (@Albirroja) informaron que desde este jueves, a partir de las 10:00, se pondrá a la venta el remanente de entradas para el partido con Argentina. Son 5 mil lugares que estarán disponibles a través de la Red UTS en forma exclusiva. Se avizora un lleno total del Defensores del Chaco, teniendo en cuenta que se habían habilitado combos especiales desde el anterior partido ante Venezuela.
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Cuenta atrás para lista final
Gustavo Alfaro tendrá ahora la complicada tarea de elaborar su nómina de futbolistas para el Mundial 2026.
Los amistosos finales ya pasaron y a partir de ahora, la selección paraguaya absoluta comenzará a trabajar contrarreloj para llegar aceitado a la Copa del Mundo. Y no será una tarea fácil para Gustavo Alfaro. Ni desde lo futbolístico, ni para la elaboración de su lista final, después de ver en acción a varios convocados en diferentes etapas tras estos juegos de preparación.
El propio técnico argentino había manifestado en conferencias anteriores que la lista está cerrada en un 70 %, pero que el porcentaje restante estaba abierto para cualquiera que destaque en este tiempo.
“Los que hoy están aquí no tienen garantizado que vayan a ir a la Copa del Mundo y los que no están aquí no quiere decir que no vayan a ir a la Copa del Mundo, porque hay un montón de jugadores que nosotros ya los hemos evaluado, que los hemos visto, que los seguimos mirando más allá de que no estén aquí para después cuando llegue el momento decidir cuál va a ser la lista de 35 para después decidir cuál va a ser la lista de 26”, aclaró el estratega albirrojo previo a estos dos últimos amistosos.
De todas formas, a esa lista segura del 70 % se agregaron nombres casi confirmados tras estos amistosos, como los casos de Gastón Olveira y Maurício Magalhães Prado, que fueron ponderados por Alfaro, sobre todo el jugador del Palmeiras, y que, salvo contratiempo de última hora, integrarán la lista final casi con seguridad.
Alfaro también manifestó esa ventana premundialista de casi tres semanas de preparación, será potencialmente muy beneficioso para ajustar detalles y hacer las correcciones que requiere, teniendo en cuenta que desde que asumió, nunca dispuso de ese periodo de tiempo para trabajar con sus jugadores.
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Alfaro lo tiene casi definido
Gill, Cáceres, Ojeda y Ávalos aparecen en la consideración del seleccionador albirrojo para duelo de mañana.
Los nombres están listos. Gustavo Alfaro, técnico de la selección paraguaya, se decantará por cuatro cambios para el juego de mañana a las 15:00 ante Marruecos, en lo que será el cierre de la minigira de amistosos finales antes de su participación en la Copa del Mundo de Canadá, México y Estados Unidos 2026.
Lo de Gill ya estaba previsto de antemano, pero lo que Alfaro manifestó ayer es que no quería retocar demasiado la estructura del equipo que arrancó ante Grecia. En defensa, el nombre que aparece entre los que van a arrancar es Juan José Cáceres, en reemplazo de Alan Benítez, que quedó fuera por una lesión muscular. En el medio, la novedad anunciada es la de Braian Ojeda, mientras que arriba, Gabriel Ávalos comandará el ataque junto con Julio Enciso.
De todas formas, Alfaro aclaró que una definición del once que alistará ante los marroquíes lo definirá en las próximas horas.
“!Lo trascendente es ver el nivel de recuperación porque el partido que vamos a jugar contra Marruecos va a demandar la misma o más intensidad física que ante Grecia. La idea mía era tratar de dar el mismo nivel de importancia a los dos partidos, más allá de que sea apretada uno con respecto a otro, también dar la oportunidad a los demás jugadores para poder verlos a todos. La idea era esa. Todavía estamos en proceso de evaluación, sobre todo el estado de recuperación de algunos jugadores”, remarcó el entrenador albirrojo.
“La idea es no hacer tantos cambios, vamos a hacer cambios si hay jugadores que arriesgan alguna cuestión física y de lesión, algo que uno no puede manejar”, reafirmó.
OLVEIRA: “GRACIAS POR TANTO”
Ayer fue el cumpleaños de Roberto Júnior “Gatito” Fernández, quien recibió el saludo de sus compañeros. Uno de ellos fue del también arquero Gastón Olveira, su ahora compañero en la Albirroja, quien incluso publicó un mensaje en su cuenta de Instagram.
“Feliz cumpleaños Gato. Gracias por tanto”, fue la frase que utilizó el arquero de Olimpia, dando a entender el buen rollo que existe entre ellos. El propio Alfaro había dicho que ambos tuvieron una charla extensa, donde el arquero azulgrana le dio muchos consejos al Tonga.
UN INFORME SOBRE LAS FALENCIAS
Gustavo Alfaro anunció ayer que presentó un informe pormenorizado de lo que, según él y su cuerpo técnico, necesita nuestro fútbol para ser competitivo en todos los órdenes.
“Es un informe muy grande, lo comparamos también con la selección, porque tenemos medidas a todas las selecciones de Sudamérica, de Asia, de Concacaf, de África y tenemos medidas selecciones de Europa y ahí es donde vos ves dónde está el parámetro del fútbol paraguayo con respecto a lo que es el contexto internacional”, confesó.
“El margen de diferencia entre la selección paraguaya y el fútbol local es muy amplia. Sería fantástico que nosotros pudiésemos elevar el piso, si nosotros podemos elevar el piso es ahí donde yo no tengo dudas de que Paraguay va a terminar estando, no solamente siendo un gran anfitrión de las copas Sudamericana y Libertadores, sino siendo protagonista directo, que es lo que me gustaría ver a mí”, remarcó.
“Mi obligación es pensar en este Mundial, pero también pensar en el 2030, porque si no trabajamos en consecuencia, en el 2034 van a estar igual que después del Mundial 2010”, advirtió.
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Un espejo llamado Albirroja
- Por Gabriela Teasdale
- Presidenta de la Fundación Transformación Paraguay
Hace poco, la Albirroja nos dio una lección que trasciende largamente el fútbol. Cuando Gustavo Alfaro asumió el desafío de entrenar a la selección paraguaya, no puso el foco únicamente en la técnica ni en los esquemas tácticos. Eligió algo mucho más profundo, mirar a las personas. Su prioridad fueron los jugadores, entender qué les pasaba, cómo se sentían y qué historia traía cada uno consigo.
En una de sus primeras charlas dejó una frase que, al menos para mí, se volvió de cabecera. Dijo que lo único que tuvo que hacer fue “zamarrear un poco el árbol para que se caigan las arañas y nos demos cuenta de que ese árbol siempre estuvo lleno de frutos”. Y ahí, en esa simple metáfora, se esconde una verdad incómoda pero poderosa. Muchas veces no nos falta talento, nos falta creérnoslo. Esa mirada sobre lo humano nos interpela directamente como sociedad. Nos invita a revisar nuestra propia forma de pararnos frente a la vida. Porque, ¿cuántas veces buscamos afuera lo que ya habita en nosotros? ¿Cuántas veces minimizamos nuestras capacidades por miedo, por inseguridad o por costumbre?
La autoestima verdadera no tiene nada que ver con la arrogancia. No es ruido ni exhibición. Es una forma de honestidad. Es reconocer lo que somos capaces de hacer sin pedir permiso, sin achicarnos, sin disfrazar nuestra luz para incomodar menos. Es dejar de negociar nuestra grandeza. Cuando el “profe” habla de no asustarnos ante la sombra de un gigante, porque puede ser apenas una proyección distorsionada por la luz, nos está regalando otra clave. La percepción construye la realidad. En cualquier ámbito de alto rendimiento y también en la vida, la confianza no llega después del éxito. Llega antes. Es condición y no consecuencia.
No se trata de cambiar quiénes somos. La humildad, ese rasgo tan nuestro, no está en discusión. Pero sí se trata de fortalecer la seguridad en nuestras propias competencias, de pasar de una actitud expectante a una actitud protagonista y de sentirnos dignos de la victoria mucho antes de que el resultado lo confirme. A esto se le suma algo que define profundamente al Paraguay, la resistencia. Somos un país forjado en la adversidad y esa capacidad de sostenernos cuando el contexto aprieta es parte de nuestra identidad. Alfaro habla de “retemplar el espíritu” y esa idea resuena. No es solo aguantar el golpe, es saber que, aun con el viento en contra, nuestras raíces son lo suficientemente fuertes para sostenernos y volver a crecer.
Hoy estamos entusiasmados, ilusionados con ver a la Albirroja nuevamente en un Mundial. Pero más allá del resultado, hay algo que este proceso nos enseñó y sería un error no tomarlo. Cuando uno cambia, todo cambia. Lo que vivió el equipo se convierte en un espejo en el que cada uno de nosotros debe mirarse. Tal vez sea momento de llevar esta transformación a nuestra propia vida, de empezar a reconocernos, de tratarnos con más respeto y de actuar con amor hacia lo que hacemos y hacia quienes nos rodean. De asumir de una vez por todas que tenemos con qué.
Que cada paraguayo y cada paraguaya se anime a trabajar en su mejor versión. Que la autoestima, la confianza y la actitud vuelvan a ser el sello de nuestra garra guaraní. Si aprendemos a cuidar los frutos de ese árbol que Alfaro nos invitó a sacudir, entonces sí vamos a poder proyectar, sin miedo y sin excusas, la grandeza que siempre estuvo ahí.
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Jugadores nacionalizados que llevaron en alto la Albirroja
El arquero uruguayo Gastón Olveira y el volante brasileño Maurício Magalhães son los primeros en la era de Gustavo Alfaro.
- Por Luis Irala, periodista deportivo
- Fotos: Archivo
El arquero de Olimpia, el uruguayo Gastón Olveira y el volante de origen brasileño Maurício Magalhães, perteneciente al Palmeiras, son los primeros futbolistas nacionalizados paraguayos en la era del entrenador argentino Gustavo Alfaro. Sin embargo, desde el primer partido que la Albirroja disputó en el campo internacional, ya empezó a tener refuerzos de jugadores de otras nacionalidades. Este es el expediente de los nacionalizados y naturalizados a través de la historia de la selección paraguaya de fútbol.
El argentino Bernabé Núñez, en 1919, fue el primer jugador no paraguayo de nacimiento que integró una selección guaraní. Fue en el partido inaugural que la Albirroja compitió en el campo internacional. En aquel 11 de mayo de 1919, para enfrentar amistosamente a los argentinos, en Puerto Sajonia, el cuadro guaraní estuvo compuesto por los mejores jugadores que competían en el torneo casero y Núñez en ese entonces era un delantero goleador perteneciente a River Plate, que al final de la temporada se adjudicó el vicecampeonato por detrás del campeón, Cerro Porteño. De esa manera, Núñez cuyo apodo era el “Argentinito” por su físico menudo, pasó a ser el primer futbolista extranjero en integrar una selección paraguaya.
Ya en tiempos modernos, en 1973, fue nacionalizado, sin muchos formalismos, como en la actualidad, el arquero uruguayo de Olimpia, Éver Hugo Almeida, en plena eliminatoria rumbo al fallido camino al Mundial de Alemania 74.
Cuatro años después, en 1977, para el selectivo clasificatorio a la cita ecuménica de Argentina 78, juró como paraguayo el habilidoso delantero correntino Adolfo Lazzarini, que en ese momento pasó de River Plate a Libertad, para jugar la Copa Libertadores. En aquel selectivo Paraguay fue eliminado por la poderosa selección de Brasil.
RECUERDOS DE MÉXICO
Para el exitoso camino rumbo a México 86, fue nacionalizado el volante argentino de Cerro Porteño Jorge Amado Nunes, quien cumplió gran gestión en las eliminatorias y también en el Mundial “charro”. Igualmente, adquirió la ciudadanía paraguaya el brasileño Pablo Nascimento, quien se encontraba en un gran momento defendiendo a Nacional, pero no pasó de jugar solo algunos cotejos amistosos en la selección.
Pero el caso más llamativo ocurrió con el formoseño Cristino Centurión, un talentoso volante ofensivo zurdo que se lució en nuestro fútbol integrando los equipos de Guaraní, Sol de América y Olimpia, y que fue nacionalizado por pedido del técnico albirrojo Cayetano Ré. Centurión participó de toda la gira de la selección previo al Mundial, disputando siete partidos, pero al final increíblemente no integró la lista definitiva que fue a México.
En el frustrado intento de clasificar al Mundial de Estados Unidos 94, fue nacionalizado Roberto “Toro” Acuña, quien después tendría su revancha, participando de tres citas ecuménicas (Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Alemania 2006), cumpliendo estupenda gestión en toda su estadía en la Albirroja, llegando a los 100 partidos defendiendo al combinado paraguayo.
En el Mundial galo de 1998, integró la lista el zaguero izquierdo argentino Ricardo Rojas, pero sin participar. Rojas es bien recordado por los hinchas del club River Plate argentino, gracias al golazo que le marcó a Boca Juniors (la famosa vaselina), en un clásico en la temporada 2002, que le valió para ser convocado nuevamente para integrar la lista definitiva que fue al Mundial de Corea-Japón, pero renunció al llamado del técnico italiano Césare Maldini.
Bajo la dirección técnica del inolvidable Gerardo “Tata” Martino se nacionalizaron los argentinos Jonathan Santana, Néstor Ortigoza, Lucas Barrios y Sergio Aquino. Los primeros tres se destacaron en el Mundial de Sudáfrica 2010, mientras que Patito se quedó en la orilla, siendo desconvocado de la lista final que concurrió a la cita africana.
ESPORÁDICOS
Otros nacionalizados que tuvieron esporádica participación en la Albirroja fueron: Ricardo Mazacotte, Javier “Boby” Espínola, Jorge Mendoza, Ignacio Don, Juan Manuel Iturbe, Jonathan Fabbro y Raúl Bobadilla, pero ninguno pudo sobresalir.
Ya en la época de los entrenadores Eduardo Berizzo y Guillermo Barros Schelotto adquirieron la nacionalidad paraguaya los argentinos Andrés Cubas, Alejandro Romero Gamarra, Juan José Cáceres (quienes siguen en la selección); también Santiago Arzamendia, Héctor David Martínez, Gastón Giménez, Héctor Villalba, Agustín Sández y el arquero brasileño Carlos Coronel.
Y ahora se suman a la larga lista de nacionalizados y naturalizados, el volante del Palmeiras, Maurício Magalhães y el golero olimpista Gastón Olveira.