A Sportivo Luqueño le sienta bien estar con los de arriba. Luego de lo que fue su gris empate ante Ameliano la fecha pasada, el cuadro de Julio César Cáceres redondeó un partido correcto ante General Caballero de Mallorquín, al que derrotó por 2-1 en su propio feudo de Ka’arendy, para ubicarse en la cuarta posición de la tabla.
Y eso que el inicio no fue nada auspicioso para el cuadro auriazul. Una mano penal de Rodi Ferreira no advertida al principio por el juez Juan López, pero que lo divisaron en el VAR, le permitió a Diego “Chino” Martínez, decretar el primero del partido para ilusionar a un equipo que está con la soga al cuello en la tabla y el promedio.
Sin embargo, la reacción luqueña se dio en forma inmediata, tomando el protagonismo del partido y llegando al tanto de la paridad cuando promediaba la media hora de juego. Nicolás Maná metió un centro para Lucas Barrios, quien encontró el pie del defensor Éver Fernández, que no hizo otra cosa que desviar la pelota al ángulo de su propio arco ante un sorprendido Gustavo Arévalos.
Al General le costó armar jugadas de peligro frente al arco de Aguilar y es por eso que a Luqueño se le facilitó la tarea. Si bien no llegó al tanto del desequilibrio en la primera etapa, sí lo hizo al inicio del segundo tiempo cuando luego de un córner y un tumulto en el área, Rodi Ferreira metió el puntín para decretar el segundo y su revancha personal por aquel penal que cometió.
A partir de ahí, Luqueño tuvo al menos dos o tres ocasiones más para liquidar el pleito con algunos contragolpes que no pudo concretar. General, muy endeble en ataque, sufrió una vez más otra caída y no encuentra el rumbo para salir del pozo.
En un partido que tuvo un marcado cambio de dominio entre uno y otro equipo en ambas etapas, Rubio Ñu le ganó ayer por la mínima diferencia a Sportivo Luqueño y se acomoda en el quinto lugar de la tabla. En tanto, el Auriazul vuelve a caer luego de tres fechas, justamente ante un rival directo en el promedio.
La iniciativa en Capiatá corrió por cuenta del cuadro de Lucas Barrios, que tuvo las mejores chances de abrir el marcador, sobre todo a través de su delantero Iván Maggi, que no estuvo fino en la definición. El Albiverde produjo muy poco en esa primera fracción, pero los cambios de Gustavo Morínigo fueron determinantes para dar vuelco al trámite del partido.
Ya en el complemento, el cuadro ñuense tuvo su premio cuando promediaba el cuarto de hora. Una pelota profunda fue tomada por Carlos Giménez, que ganó el fondo y tiró el centro por bajo para la atropellada de Estiven Pérez, que adelantándose a su marcador y con toque suave decretó el único tanto del lance.
Luqueño se borró del partido tras este gol y su rival se asentó en el partido, para terminar llevándose merecidamente la victoria.
Olimpia no detiene su marcha en el campeonato y logró un triunfo clave de 1-0 en el Este del país ante Ameliano, para consolidarse como único puntero e invicto. El Franjeado, que jugó con un equipo alternativo, hiló su tercera victoria consecutiva. Rubén Lezcano, que llegó en la semana como refuerzo estelar, entrenó dos veces y apareció de titular, fue autor del único tanto, en un debut soñado para el joven exvolante de Libertad.
En unos veinte minutos iniciales de puro dominio, Olimpia se mostró mucho más incisivo que su rival. Sebastián Ferreira, que reapareció en este partido, tuvo la primera ocasión, pero su remate se fue rozando el poste izquierdo del arquero Miguel Martínez. Minutos después, fue Lezcano el que se sacó rivales de encima pero no remató bien y la pelota se perdió en la línea de fondo. Otras dos acciones, que encontraron las manos salvadoras de Martínez, nuevamente tras remates de Ferreira y Lezcano, mantuvieron a flote a Ameliano, que apenas tuvo un acercamiento con un cabezazo de Ocampos tras un córner.
Pese a ese dominio, el marcador se mantuvo en blanco al cierre de la primera fracción, pero en los primeros minutos del complemento, Olimpia llegó al gol. Franco ganó el fondo y cedió el pase atrás para la atropellada de Lezcano, que con un remate seco de gran calidad, venció a Martínez para poner el 1-0. Todo Ameliano protestó una falta previa de Chalá, pero el árbitro y el VAR convalidaron el tanto.
A partir de ahí, Olimpia se dedicó a cuidar el resultado, con algunos cambios para oxigenar el equipo. Ameliano tuvo un dominio territorial estéril porque no tuvo fuerza en ataque para neutralizar ese gol franjeado, que se sacó de encima a su sombra negra para afianzarse como único puntero del Apertura.
Cerro Porteño regresó al triunfo luego de tres fechas, en las que solo consiguió un punto. Derrotó a Ameliano, por 1 a 0, con gol de Jonatan Torres, en la complementaria y escala a la zona alta del campeonato. Antes del minuto de juego Vegetti nuevamente fue protagonista de un gol perdido, cuando un centro medido de Mosquera conectó el argentino con un derechazo que terminó encima del travesaño.
Fue lo más peligroso del Ciclón en la primera etapa, porque después todos los ataques no tuvieron la profundidad necesaria como para inquietar al arquero Martínez. Los azulgranas exageraron del toque y por más que trataron de utilizar las bandas para avanzar no pudieron anotar. Hubo un gol de Cristhian Paredes que fue anulado por posición adelantada.
Con menos posesión del balón, pero con juego mucho más vertical, Ameliano se las ingenió para llegar con peligro al arco rival.
Un centro de Elvio Vera fue capturado por Fabián Franco que pegó por fortuna en las piernas del juvenil Marcelo Chaparro. En otra situación de gol, otro centro fue salvado esta vez por el uruguayo Fabricio Domínguez y la primera etapa terminó con la V azulada transmitiendo una mejor imagen. Al comienzo de la complementaria Mosquera es protagonista de dos jugadas de mucho peligro para la valla adversaria y enseguida un error del golero Martínez termina en el zurdazo desviado de Iturbe.
Fue más agresivo el Ciclón en el segundo acto y llegó al gol por intermedio de Jonatan Torres que había ingresado al partido, diez minutos antes. Ameliano bajó mucho en el aspecto físico y se mostró incapaz para igualar el partido. Buen triunfo del Ciclón.
RIVEROS AGRAVÓ SU LESIÓN
La imprudencia en la que incurrió el jugador Blas Riveros en confabulación con el entrenador Jorge Bava, de jugar el clásico frente a Olimpia sin estar al 100 % curado de su pubalgia en el aductor izquierdo, puede costarle caro al lateral izquierdo.
Riveros agravó la lesión, tendrá dos meses de reposo y de esa manera se perderá los dos últimos juegos amistosos que la selección paraguaya disputará frente a Grecia y Marruecos a fines de marzo. Inclusive, el error puede costarle a Riveros su participación en el Mundial norteamericano por el escaso tiempo que tendrá para recuperarse totalmente.
El volante Jorge Morel también se suma a la larga lista de los lesionados por problemas musculares y estará de dos a tres semanas inactivo.
El último partido de la sexta fecha del torneo Apertura se jugará esta noche, en el estadio Erico Galeano, del Deportivo Capiatá. Con la obligación de ganar, estarán frente a frente Sportivo Luqueño y Guaraní, en un cotejo con mucha historia y que siempre resulta atractivo.
El cuadro auriazul logró dos victorias y tres derrotas en el torneo, alcanzando apenas seis puntos de los 15 posibles. El déficit de los luqueños es su falta de resolución en la zona de definición y precisa de muchas ocasiones para concretar en la red adversaria.
Víctor Bernay, el entrenador del cuadro legendario prepara un conjunto mechado entre titulares y de alternativa, con el objetivo de dar descanso a algunos jugadores del equipo base, teniendo en cuenta que esta semana empezó su competencia internacional, en el empate, 0-0, frente a Juventud Las Piedras.
Si bien el objetivo principal del Aborigen es la clasificación a la tercera fase de la Libertadores, que asegure la participación internacional en el año, tampoco el Legendario puede darse el lujo de perder puntos en el campeonato, de modo a no quedar muy rezagado en la lucha por el título.