Desde que logró levantar la sanción de la FIFA, Olimpia está teniendo un par de días bien movidos, oficializando los vínculos con los jugadores que reforzarán el plantel. El primero fue Hugo Benítez, después llegó el turno del Oso Lucas Pratto, el fichaje top, que desde hoy ya activará con el plantel.
Ayer sábado también oficializó las incorporaciones del lateral Carlos “Paragua” Espínola y del extremo Rodney Redes. Se trata de dos de los primeros jugadores que estuvieron en la órbita franjeada y que desde el primer momento dieron su conformidad para formar parte del plantel que dirige Francisco Arce. Para Espínola supone un gran salto en su carrera, teniendo en cuenta que llega en una etapa más madura de su carrera, tras sus buenas temporadas con Nacional, donde despuntó. Si bien en su momento se habló de su inminente paso a Cerro Porteño, aquello no se concretó y hoy representa un refuerzo esperanzador para su tradicional rival.
Redes llega en busca de volver a despuntar y lograr continuidad, considerando que prácticamente no juega un partido oficial desde hace 6 meses. En tres años en el Austin Texas de la MLS, apenas superó los 50 partidos, pero es un jugador de muy buenas condiciones.
En las próximas horas, se espera que también Fernando Román y el juvenil Alan Morínigo sean oficializados como refuerzos.
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Viajar en el tiempo, la más reciente y atrapante oferta de las redes
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
Viajar en el tiempo. La más novedosa oferta en red ofrece en breves videos de calidad lo mismo de siempre. En tiempos de incertidumbres saber del ayer para proyectar sobre el hoy de cara al futuro pareciera ser una apuesta comercial segura.
Las infinitas inteligencias artificiales (IAs) con las que interactuamos cotidianamente parecen carecer de límites. Los espíritus y las ánimas que emergen del Valle del Silicio y con las más diversas formas –una y otra vez– vuelven sobre todas y todos nosotros para impedir que podamos conocer y disfrutar de las mieles de vivir “unplugged”. Incorregibles. Resistir, aunque tiene sentido en procura de la libertad, torna complejo.
La que se conoce como “tercera ley de Newton” –en el tercer entorno, en el nuevo espacio que algunos imaginan como social– parece tan inaplicable como los vanos intentos por remar en dulce de leche. Esos coros de fantasmas no aflojan... ni quieren aflojar. Y, por si el espacio del presente no les fuera suficiente, invitan –indulgentes– a viajar al pasado. ¿A qué pasado? “Al pasado, ¿viste...? ¡Es muy divertido!”, responde un tertuliano (adulto joven) sentado a la mesa de un bar frente a la playa borrascosa de la semana que pasó en Mar del Plata, unos 1.600 kilómetros al sur de mi tan querida y cálida Asunción.
Con quienes lo acompañan comparte rústicamente la pantalla de su teléfono inteligente. Muestra en Instagram “tellevoalpasado”. Sus contertulios hacen silencio. Observan.
“Estoy en el pasado... y tú vienes conmigo”, propone Valeria, quien parece ser su creadora. “Vivo la historia en primera persona”, apunta. Pero no está solo allí. Informa que también puedes encontrarla en www.youtube.com/@tellevoalpasado o, si lo prefieres, en www.facebook.com/tellevoalpasado. Valeria no es única, por cierto.
En TikTok e Instagram quienes están en lo mismo crecen y se multiplican como sucede desde que Chloe.vs.history (quizás un pionero) se presentó en el tercer entorno. @maquina.historica, @mariaentreepocas, @tellevoalpasado van por más de lo mismo.
En algunos medios tradicionales europeos –La Vanguardia, entre ellos– dan cuenta de que hay quienes comienzan a llamarlos a quienes navegan esos sitios, “corresponsales históricos”. No son producciones audiovisuales sencillas las que aportan para invitar –a quien sueñe con hacerlo– para desembarcar en Normandía el 6 de junio de 1944, cuando la Segunda Guerra Mundial comenzó a finalizar.... o, a otros tiempos, tal vez prehistóricos o... Todo es posible.
“¡No quiero imaginar el éxito que tendrá cuando nos inviten al mismísimo Paraíso Terrenal para que veamos en vivo verdadero el pecado original!”, dijo uno de los que estaban sentados en la mesa cercana. “No solo que aceptaré ir, sino que podré saber si el pecado original fue en verdad comer una manzana o esa historia que me enseñó mi abuela fue diferente”, agregó. Con sus acompañantes rieron con ganas.
También reí, observándolos con atención. “¿Cuándo comenzarán con los viajes al pasado por aquí en el sur del mismísimo sur para que viajemos a las historias que fueron y a las que no fueron?”, dijo otro. El silencio ganó espacio en la tertulia.
VOLVER A HACER
Los fines de abril y comienzos de mayo de cada año son fantásticos en Buenos Aires. Las y los escritores de una buena parte del planeta se instalan allí. Creatividad, pensamiento y palabra en acción juntos y al alcance del deseo no es frecuente. Y con sus presencias y reflexiones también emergen más y más dudas.
Pasado y futuro anidan en cada intercambio. En cada debate. El deseo de saber pareciera ser directamente proporcional a la incertidumbre que crece exponencialmente. Las amenazas de guerra sacuden, angustian, entristecen.
“El ser humano tiene una extraordinaria capacidad de olvidarse de sí mismo, de olvidar las lecciones”, sostiene Arturo Pérez-Reverte (75), uno de los autores más destacados y requeridos en la quincuagésima Feria Internacional del Libro en desarrollo. “Siempre volvemos a hacer lo que hicimos antes de que eso ocurriera y lo que produjo esa cosa”, sentencia don Arturo, también periodista y, algunas décadas atrás, corresponsal de guerra. Bien sabe de qué habla cuando de violencias se trata.
Entrevistado por la colega Natalia Blanc del diario La Nación de Argentina va más allá para sostener que “la guerra, la vanidad, la ambición, la lujuria: todos son mecanismos normales (de las personas) que no vamos a perder nunca por más cambios sociales que haya”. Profundo. Intenso. También discutible. Aunque sin certeza acerca de la conclusión que puede emerger de un debate con el que se pretenda confrontar a Pérez-Reverte sobre los que son –para él– “mecanismos normales” de la humanidad.
Hombres y mujeres queremos saber. Siempre y en todo lugar. Más aun cuando lo que se pone en juego –además del ser humanos y humanas– es el tiempo en términos de pasado y/o futuro. “El tiempo no es absoluto, sino relativo y maleable”, nos explicó Albert Einstein (1879-1955) en las primeras décadas del siglo pasado. Espacio y tiempo, dos variables claramente inseparables que coadyuvan para que –unidas en la flexibilidad– la segunda sea definitivamente relativa.
¿Todo tiempo pasado fue mejor? ¿Serán los que vendrán tiempos mejores o los mejores años?, como prometen las y los profesionales de la política. Si asumimos que pasado, presente y futuro son parte de un todo, imaginar el ahora como único es claramente falso y deviene en una “ilusión obstinadamente persistente”. Es palabra de Albert Einstein. Siento que solo desde esa perspectiva que bordea lo poético tiene sentido imaginar viajes en el tiempo.
DE CIENCIA FICCIÓN
“Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad”, afirmó Julio Verne (1828-1905) que, con su ciencia ficción estoy claro que continúa a mi lado, aunque con ninguna de sus obras –viajero incurable– se propuso llegar al pasado.
Por el contrario, Ray Bradbury –uno de los maestros de la literatura en el siglo XX– en “El ruido de un trueno” (1952) o en “El zorro y el bosque” (1950) sí lo hace, aunque con una mirada claramente distópica con la que no pinta al pasado como destino amigable y, como lector, no pocas veces creo que sí lo perfila como incubador de muchas de las alienaciones políticas y sociales de nuestros días.
Viajar en el tiempo es una aspiración imaginaria de muy larga data. Antecedentes no faltan. Sin las IAs que supimos conseguir y los algoritmos que también supimos entrenar para que a su vez supieran y conocieran de nuestros gustos y disgustos, ir al pasado, viajar en el tiempo es parte de los objetos del deseo de los medios tradicionales, de la literatura, del cine, de la tele y así hasta nuestros días en los ecosistemas digitales. ¿Sorprende entonces que TikTok sea una de las plataformas (además de Instagram) en las que varios usuarios nos invitan a viajar al pasado? Por supuesto que no.
Otro Tic-Toc –vaya coincidencia– un “proyecto ultrasecreto del Gobierno” de los Estados Unidos, en el campo de la ficción, lanzó, avanzada ya la sexta década del siglo pasado, “El túnel del tiempo”. Con formato de serie con cincuenta minutos de duración cada capítulo, desde el 9 de setiembre de 1966 y hasta el 7 de abril de 1967 (30 episodios) ganó espacio en las preferencias de la teleaudiencia.
La producción fue de 20th Century Fox Television y emitió la cadena ABC que cada semana contaba las aventuras de James Darren y Robert Colbert que –como los doctores Tony Newman y Doug Phillips, respectivamente– supervisados por la científica McGregor (Lee Ann Meriwether) van y vienen por el tiempo con serios riesgos de vida como consecuencia del experimento en sí mismo y porque, siempre con las mismas indumentarias, llegan hasta los más diversos lugares donde se ven expuestos (como personas extranjeras muy diferentes) a peligrosos choques culturales.
“Dos científicos estadounidenses se encuentran perdidos en el laberinto de épocas pasadas y futuras, durante los primeros experimentos del proyecto más grande y secreto de Estados Unidos: el Túnel del Tiempo”, anunciaba la voz de un locutor, cuando se iniciaba cada emisión.
Imposible de olvidar, aquellos momentos de familiares de domingo, en horario central cuando el hombre aún no había llegado a la Luna y la tele la veíamos solo en blanco y negro. Así fue durante 30 semanas. Nada nuevo. Solo cambian los soportes y las herramientas tecnológicas para producir contenidos.
Las ilusiones, los sueños, son los mismos. “Me preocupa lo que podemos hacer con las IAs. Particularmente porque las y los humanos necesitamos socializarnos. No es posible avanzar socialmente si no tenemos relaciones interpersonales plenas para discernir colectivamente sobre ciertas prácticas novedosas como lo es la comunicación reticular”, me dice Dánjal a través de una videollamada de WhatsApp, el querido amigo, periodista, académico y magíster en gestión de contenidos, habitante insultar semestral en un archipiélago enclavado en el Atlántico Norte, cercano a Islandia y de Dinamarca.
Con alto grado de responsabilidad profesional asegura creer que “no todo lo que circula en las redes es sano ni bueno para la salud, aunque genera alto tráfico, es susceptible de monetizar y, tal vez, de producir rentabilidad”. Puntualiza también que el impacto nocivo más agudo de “estar en las redes” se evidencia en los segmentos sociales más jóvenes a los que “técnicamente se los induce a ingresar, estar y permanecer”.
De hecho, las y los que todo lo miden, mensuran esos tiempos y guardan los datos bajo celosas normas de protección. “La falta de nexos sociales sólidos puede representar un grave riesgo para la salud mental y emocional”, reporta HelpGuide.org. “En el mundo actual, muchos de nosotros dependemos de plataformas de redes sociales como Facebook, X (anteriormente Twitter), Snapchat, YouTube, TikTok e Instagram para encontrarnos y conectar con los demás”, reconoce y admite esa organización. (www.helpguide.org/es/problemas-de-la-adolescencia/las-redes-sociales-y-la-salud-mental).
REPÚBLICA TECNOLÓGICA
La propuesta de viajar en el tiempo como tantas otras –más allá de que sus microcontenidos, dan cuenta de ser productos de cuidadas producciones y encajan en la cultura de lo divertido– son atrapantes, como lo fueron y casi seguramente lo serán siempre ese tipo de productos. “Irónicamente, para una tecnología diseñada para acercar a las personas, pasar demasiado tiempo interactuando con las redes sociales puede hacerlo sentir más solo y aislado, y exacerbar los problemas de salud mental como la ansiedad y la depresión”, advierte HelpGuide.
“Así es la República Tecnológica de la que conversamos días atrás”, responde –también por WhatsApp– RPL, un académico relevante con el que con frecuencia intercambiamos pareceres. Pero no nos parece suficiente comunicarnos con texto para dialogar sobre este tema. Pasamos a llamada de voz. “Te leo: ‘esto es la cadena en torno al cuello de los nuevos esclavos (dice mientas muestra el celular). Y la gente no se da cuenta. Tengo 75 años, he visto hundirse muchos imperios. (Pero) Ahora estoy viendo por primera vez hundirse mi propio mundo’”, responde Arturo Pérez-Reverte al diario argentino La Nación y, para que quede más claro, agregó que como están las cosas, “vale tanto un tuitero analfabeto que tenga muchos seguidores que algo que ha escrito Vargas Llosa”.
Tiempo atrás, cuando finalizaba junio de 2015, Umberto Ecco tuvo expresiones parecidas para con los contenidos reticulares. Poco antes de morir Zygmunt Bauman (1925-2017) enfatizó en que “las redes son una trampa”. A todos, los leí en red.
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Espínola: “De Olveira no me gustaría hablar”
El arquero de Barracas Central tuvo buen trabajo ante Olimpia por la Copa Sudamericana.
Juan Espínola tuvo destacada actuación en filas del argentino Barracas Central frente a Olimpia, en duelo jugado el miércoles en el Defensores del Chaco por la Copa Sudamericana que concluyó empatado sin goles. Precisamente, el compromiso fue observado por el entrenador de la Albirroja Gustavo Alfaro.
Cabe recordar que en el pasado, el citado arquero había sido tenido en cuenta en la selección absoluta por el entrenador Gustavo Alfaro junto a Roberto Fernández y Carlos Coronel. Sin embargo, fue perdiendo terreno y no incluido para los últimos amistosos de marzo en Europa frente a Grecia (en Atenas) y Marruecos (Lens, Francia).
Consultado por Gastón Olveira, uruguayo recientemente nacionalizado del Olimpia, que fue citado a la albirroja mayor, Espínola respondió tajante: “Del tema Olveira, a mí no me gusta hablar, menos por otro arquero, por algo se fue a la selección también”, señaló en charla con Versus Sports por la 970AM.
“Cada uno va a tratar de dar lo mejor para que pueda ser tenido en cuenta en la selección, cada futbolista trata de hacer eso”, añadió. Espínola arrancó la temporada siendo suplente en Barracas Central, pero poco a poco se está afianzando, situación que le da ciertas esperanzas con ganarse un lugar en la lista de la Albirroja para el Mundial 2026 de los Estados Unidos, México y Canadá. “La selección es algo muy lindo, pasé momentos buenos y malos. Los momentos buenos disfrutamos bastante y los malos nos hicieron ser fuertes como grupo, como persona y estoy contento por eso”, aseguró.
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Mades retiró más de 41.000 metros de espineles y redes de ríos desde el inicio de la veda
El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) informó que, desde el inicio de la veda pesquera el pasado 2 de noviembre, ya retiró del río Paraguay y río Paraná más de 41.000 metros de espineles y redes. Así también, decomisó varios lotes de pescados que fueron donados a hogares y hospitales.
La veda se inició este noviembre y se mantiene en aguas compartidas con Brasil y Argentina. Durante ese periodo no se puede pescar ni vender pescado. Los tiempos establecidos son: en aguas compartidas con Brasil, hasta el 31 de enero de 2026, y con Argentina, del 2 de noviembre al 20 de diciembre de este año.
“Se obtuvieron resultados contundentes en los operativos de veda pesquera, con el retiro de 27.100 metros de espineles y 14.380 metros de redes de monofilamento en el río Paraná, río Paraguay y otros cauces, entre el 2 y el 25 de noviembre”, expresó el ministro Rolando De Barros Barreto.
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En cuanto a los controles, estos se realizan en rutas, puntos de venta y pescaderías. Así también, los funcionarios realizan patrullajes nocturnos en zonas críticas para frenar la pesca furtiva. Durante este periodo se decomisaron varios lotes de pescado que fueron donados a hospitales, hogares y centros de atención.
“Estos resultados reflejan el compromiso firme del Mades con la protección de los ríos y la conservación de la fauna ictícola. Destacamos el apoyo de la Armada y la Policía Nacional para el cumplimiento de esta resolución”, indicó.
Las personas a las que se les decomisaron bienes o que violen las restricciones son consideradas en infracción, lo que implica decomisos, sumarios y sanciones. Se insta a la ciudadanía a respetar las normas para la recuperación de las especies y asegurar la sostenibilidad de los recursos naturales del país.
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Ande supera meta anual de potencia instalada y moderniza sus redes
La Administración Nacional de Electricidad (Ande) cerró el mes de octubre con importantes avances en el cumplimiento de sus objetivos estratégicos, superando la meta anual de potencia instalada y mostrando resultados positivos en la modernización de redes y reducción de morosidad, según el más reciente reporte de seguimiento del Plan Operativo Anual 2025.
De acuerdo con los datos del informe, la estatal alcanzó un total de 429.000 kVA de potencia instalada, superando la meta fijada para este año, que era de 425.000 kVA. Este resultado refleja el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica y el esfuerzo por acompañar el crecimiento de la demanda energética en todo el país, tanto en el sector residencial como en el productivo.
El eje de aumento de potencia forma parte de las prioridades de la Ande en el marco de su planificación estratégica, orientada a mejorar la capacidad de suministro y asegurar la calidad del servicio en zonas urbanas y rurales. Además de la expansión de potencia, la entidad también registra avances significativos en mantenimiento y modernización de redes.
En el rubro de mantenimiento integral de alimentadores de 23.000 voltios, la Ande completó 301 trabajos, lo que representa un avance del 90 % de la meta anual. Este tipo de intervención resulta clave para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico y prevenir interrupciones en el suministro.
Por otra parte, dentro del eje de modernización de redes, se ejecutaron 708 kilómetros de cambio de conductores desnudos por protegidos, alcanzando un 97 % de cumplimiento. Este proceso busca aumentar la seguridad, reducir pérdidas técnicas y minimizar los riesgos de fallas causadas por factores climáticos o de contacto con vegetación. El informe también destaca un descenso del índice de morosidad, que se redujo en 3,22 puntos porcentuales, situándose en 18,82 % a octubre, en comparación con el cierre de 2024. La reducción en la morosidad contribuye a mejorar la sostenibilidad financiera de la institución, permitiendo reinvertir en obras y proyectos de expansión.
Estas cifras fueron presentadas en el marco de las reuniones de evaluación del POA, que buscan monitorear los avances institucionales y asegurar una gestión eficiente y orientada a resultados, en línea con los objetivos del Gobierno de optimizar la infraestructura energética y fortalecer la competitividad del país.