Armonizar el grupo para que los jugadores se sientan a gusto cuando son convocados, ponerlos a cada uno en sus puestos naturales, trabajar la motivación para pensar solo en el próximo partido y no cargarse siempre con la pesada mochila del objetivo principal de clasificar al Mundial, son algunos de los principales puntos de enfoque del nuevo entrenador Daniel Garnero.
El profesional argentino de 54 años confía en su trabajo para hacer bien las cosas y dejar “huellas” en la selección guaraní como lo hizo en los clubes en donde estuvo en Paraguay, con 8 títulos (Sol, Guaraní, Olimpia y Libertad).
“Yo estoy acá por eso, sé cómo es el paraguayo culturalmente, sé las costumbres, sé un montón de cosas y eso me da la seguridad de poder tener una sana convivencia”, manifestó en su presentación oficial en el Carde de Ypané.
“En todos lados donde nos fuimos, nos fuimos muy bien, independientemente de los resultados. Nos fuimos armando grandes grupos y ese es mi primer objetivo acá. Y creo, por lo que voy hablando, no tener ningún inconveniente en lograr una armonía de trabajo. Cuando vengan los futbolistas, que estén cómodos, que estén bien. Vi las instalaciones del Carde, no hay ningún tipo de problema. Me dijeron que el staff es excepcional”, valoró Garnero.
El técnico Garnero llegó a Paraguay en junio del 2015 para dirigir a Sol de América. Su primer título lo logró con Guaraní, luego con Olimpia conquistó 4 campeonatos y tres con Libertad.
El primer reto del nuevo estratega es la selección argentina, vigente campeona mundial, a la que enfrentará en 20 días en Buenos Aires, luego cierra el combo ante Bolivia en Asunción.
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Dolor abdominal, diarrea y sangrado: las señales que no deben pasarse por alto
Aunque muchas personas normalizan síntomas como dolor abdominal, diarrea o sangrado, los especialistas advierten que consultar a tiempo y cumplir con el tratamiento resulta fundamental para controlar una enfermedad que afecta cada vez con mayor frecuencia a pacientes jóvenes y adultos.
Dolor abdominal persistente, diarrea, sangrado rectal y fiebre son algunas de las señales que pueden advertir sobre la presencia de una enfermedad inflamatoria intestinal (EII), un trastorno crónico que, si no se diagnostica y trata oportunamente, puede deteriorar significativamente la calidad de vida. Debido a que estos síntomas suelen confundirse con otros problemas digestivos, los especialistas insisten en la importancia de consultar de manera temprana.
La enfermedad inflamatoria intestinal comprende principalmente dos patologías: la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Ambas son enfermedades autoinmunes en las que el sistema inmunológico deja de reconocer correctamente los tejidos del propio organismo y desencadena un proceso inflamatorio persistente o recurrente en el aparato digestivo.
El gastroenterólogo Gabriel González explicó que este mecanismo ocurre cuando el organismo identifica como extraños tejidos que en realidad son propios. “Nuestro sistema inmunológico, en vez de protegernos de agentes extraños al cuerpo, empieza a reconocer como que algo dentro de nuestro cuerpo no le pertenece. Identifica algo propio como si fuera un extraño y lo empieza a atacar”, señaló.
El especialista detalló que la colitis ulcerosa compromete únicamente el colon, mientras que la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, lo que explica la amplia variedad de manifestaciones clínicas que pueden presentar los pacientes.
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Clave para evitar complicaciones
Aunque las causas de estas enfermedades aún no se conocen con precisión, el diagnóstico se realiza mediante la evaluación integral del paciente. Para ello se consideran los síntomas, los antecedentes clínicos, el examen físico, estudios de laboratorio, endoscopías, colonoscopías y biopsias, según cada caso.
Los especialistas destacan que un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento más adecuado, que puede incluir medicación, cambios en la alimentación y otras medidas terapéuticas orientadas a controlar la inflamación y prevenir complicaciones a largo plazo.
Más allá del control de los síntomas
En los últimos años, el manejo de la enfermedad ha experimentado importantes avances gracias a la incorporación de terapias innovadoras. Actualmente, el objetivo ya no se limita únicamente a aliviar los síntomas o alcanzar la remisión clínica, sino también a lograr la cicatrización de la mucosa intestinal, un factor que mejora el pronóstico y contribuye a una mejor calidad de vida.
El seguimiento permanente con un gastroenterólogo también resulta determinante para evaluar la evolución del paciente y ajustar el tratamiento cuando sea necesario.
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Datos de un estudio desarrollado por el Departamento de Gastroenterología del Hospital de Clínicas, que analizó pacientes atendidos entre 2019 y 2021, revelan que la edad promedio de diagnóstico es de 38 años y que la colitis ulcerosa representa el 81 % de los casos registrados.
La investigación también identificó que los síntomas más frecuentes fueron la diarrea, el sangrado rectal y el dolor abdominal. Además, evidenció que uno de cada dos pacientes sufrió recaídas, principalmente por el abandono del tratamiento, una situación que pone de manifiesto la importancia de mantener la adherencia terapéutica.
Tratamiento, un desafío
González advirtió que uno de los principales obstáculos para los pacientes en Paraguay continúa siendo el alto costo de los medicamentos, especialmente de las terapias más modernas.
Según explicó, muchas personas solo pueden acceder a estos tratamientos mediante la cobertura del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social o del Instituto de Previsión Social (IPS), mientras que otras deben recurrir incluso a recursos de amparo para obtenerlos. A ello se suma que la provisión de los medicamentos no siempre es continua, lo que puede provocar interrupciones del tratamiento y favorecer nuevas recaídas.
Los especialistas coinciden en que no normalizar los síntomas y consultar oportunamente constituye la mejor estrategia para controlar la enfermedad. Un diagnóstico precoz, acompañado de un tratamiento adecuado y sostenido, permite reducir el riesgo de complicaciones y ofrece a los pacientes mayores posibilidades de mantener una buena calidad de vida.
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Productores reducen siembra de trigo ante la baja rentabilidad y el avance de otros cultivos
La superficie destinada al cultivo de trigo registró una importante reducción durante la campaña 2026 en las principales zonas productivas del país. Productores de Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú y San Pedro coinciden en que la caída responde a una combinación de factores económicos y productivos que han llevado a los agricultores a priorizar otros rubros con mejores perspectivas de rentabilidad.
De acuerdo con un informe de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), elaborado con datos de representantes de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), los bajos precios internacionales del cereal, sumados a los elevados costos de producción, están restando atractivo al cultivo.
Sin embargo, los productores aseguran que el fenómeno va más allá de una cuestión de precios. La creciente competencia por el uso de la tierra con cultivos como la soja y el maíz zafriña también está influyendo directamente en las decisiones de siembra.
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En Itapúa, una de las principales regiones trigueras del país, la reducción de la superficie cultivada alcanza aproximadamente el 40 %. Paulo De Souza, representante de la CAP en ese departamento, explicó que muchos productores optaron por concentrar sus esfuerzos en actividades que ofrecen mejores retornos económicos.
“El trigo enfrenta precios bajos y costos altos, pero además compite con alternativas más rentables como la soja tempranera y el maíz zafriña”, señaló.
Otro factor que pesa en la planificación agrícola es la coincidencia de calendarios entre la cosecha de trigo y el inicio de la siembra de soja. Habitualmente, el cereal se cosecha entre octubre y noviembre, mientras que la implantación de la oleaginosa comienza desde la segunda quincena de septiembre. Esta situación lleva a muchos agricultores a priorizar cultivos que les permitan optimizar mejor el uso de sus parcelas.
En Caaguazú, los productores sostienen que la ecuación económica es cada vez más exigente. Flaminio Núñez, representante de la CAP en esa zona, indicó que los costos de producción dificultan la viabilidad del trigo en las condiciones actuales.
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Productores proyectan hasta 1.000 hectáreas de papa y cebolla para la campaña 2026-2027
Hoy se lanzó la campaña de siembra de papa y cebolla 2026-2027, que moviliza a productores hortícolas del país con expectativas de expansión en la superficie cultivada y una mayor participación de la agricultura familiar. En el distrito de La Colmena, departamento de Paraguarí, se proyectan alrededor de 300 hectáreas destinadas a ambos rubros.
Desde la Asociación de Productores Frutihortícola y Agropecuaria Colmenense (APFAC) señalaron que las perspectivas para la próxima campaña son favorables y que, sumando el apoyo estatal y la inversión de productores privados, la superficie total sembrada podría acercarse a las 1.000 hectáreas a nivel nacional.
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El presidente de la Mesa Coordinadora de Comercialización de Papa y Cebolla de Paraguarí, Heriberto Colmán, destacó esta mañana durante el lanzamiento, que los agricultores ya comenzaron los preparativos para una nueva temporada productiva y valoró el acompañamiento brindado por las instituciones públicas.
“Estamos iniciando una nueva campaña con mucha expectativa. En La Colmena estimamos unas 300 hectáreas y creemos que a nivel país podemos llegar a cerca de 1.000 hectáreas entre todos los productores”, expresó.
El dirigente resaltó que el acceso a semillas y la asistencia técnica han sido factores importantes para fortalecer la producción local. En ese sentido, valoró el respaldo recibido por parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que viene acompañando a los agricultores mediante programas de apoyo productivo.
“Tenemos que reconocer el apoyo que estamos recibiendo. La entrega de semillas y el acompañamiento técnico son herramientas fundamentales para que los productores puedan seguir creciendo”, afirmó.
Desafíos
No obstante, Colmán advirtió que el principal desafío sigue estando en la comercialización. Según explicó, aumentar la producción debe ir acompañado de estrategias que permitan garantizar mercados para la cosecha y mejorar la rentabilidad de las fincas familiares.
“La producción es importante, pero el gran desafío sigue siendo vender bien. Necesitamos un trabajo conjunto para asegurar canales de comercialización y evitar que el esfuerzo del productor se pierda”, sostuvo.
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Trigo: un motor silencioso de la agroindustria
Arrancó la siembra de trigo, el cultivo que mueve toda una industria alimentaria y asegura el pan en Paraguay. Es además, uno de los rubros de mayor estabilidad para el productor.
Mientras el campo paraguayo entra en una nueva campaña agrícola de invierno, el trigo vuelve a posicionarse como uno de los cultivos más estratégicos para la economía nacional.
El inicio oficial de la siembra 2026 no solo marca el comienzo de una nueva zafra, sino también el movimiento de una cadena que impacta en producción, industria, empleo y abastecimiento interno.
El trigo tiene un peso clave dentro del sistema productivo paraguayo porque abastece gran parte de la demanda local de harina y, además, genera excedentes para exportación, principalmente al mercado brasileño.
Actualmente, Paraguay produce entre 1 y 1,3 millones de toneladas por campaña, volumen que le permite sostener el consumo interno y mantener presencia regional.
Pero su importancia va más allá del alimento. El cereal también es considerado estratégico para la rotación agrícola y la conservación de los suelos, además de sostener el funcionamiento de industrias molineras y economías regionales del interior del país.
La campaña 2026 arranca además en un contexto de recuperación del área de siembra. Datos del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO) muestran que la superficie triguera tuvo un repunte en las últimas campañas.
El cultivo logró alcanzar cerca de 393.000 hectáreas, impulsado principalmente por departamentos productivos como Caazapá, Itapúa, Caaguazú y Amambay.
El trigo es considerado uno de los cultivos más estratégicos y estables para el productor paraguayo, debido a que combina demanda local, salida exportadora y un rol clave dentro del esquema de rotación agrícola.
Además, funciona como un motor silencioso de la agroindustria nacional, al alimentar la cadena harinera, panificadora y de alimentos.
El lanzamiento de la siembra realizado con acompañamiento del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) este viernes 8 en Alto Paraná, refleja la apuesta por fortalecer la producción agrícola de invierno. El agro sigue siendo uno de los principales sostenes económicos del país.