Paraguay se cansó de generar ocasiones en el partido ante Perú, pero no pudo romper el cero en Ciudad del Este. Y en medio de una de las jugadas de peligro en el área de los incaicos, hubo un reclamo generalizado por una clara mano de un jugador peruano, en el primer tiempo.
Fue tras un tiro libre que ejecutó Ramón Sosa y fue disputada por arriba entre Gustavo Gómez y André Carrillo. Tras el intento de ambos por conectar el balón, este rebotó claramente en el brazo del jugador peruano, aunque el árbitro charrúa Andrés Matonte no lo consideró intencional y dejó seguir la acción. El VAR ratificó su decisión y el partido siguió sin cobrarse la pena máxima.
En el análisis de la jugada, la Conmebol dio a conocer el audio del VAR y ratificó que la decisión de Matonte fue acertada porque consideró “no sancionable” la mano de Carrillo.
Esa fue la única “polémica” del partido que mereció revisión del VAR.

