La Asociación Paraguaya de Fútbol agradeció la confianza de Nación Media, que adquirió los derechos de las eliminatorias sudamericanas camino al Mundial 2026. A través de GEN Albirrojo ueno, se transmitirán todos los partidos de Paraguay y los demás encuentros del selectivo, totalizando 90 transmisiones para la cita ecuménica.
En su comunicado, la APF destaca “se ha llevado adelante el proceso de comercialización de los derechos de TV, internacionales y para el territorio de la República del Paraguay, de los partidos de la Selección Nacional, bajo la supervisión de la Consultora BDO, con la aprobación del Consejo Ejecutivo.
Siguiendo el cronograma de este proceso licitatorio y cumpliendo con los requerimientos establecidos en el pliego para la cesión de derechos audiovisuales internacionales y para el territorio nacional, el grupo Nación Media se hizo propietario de los mismos, que le permitirán la transmisión televisiva y por streaming en exclusiva de los dieciocho encuentros que la Albirroja jugará de local y visitante, y eventualmente de un repechaje camino a la próxima cita mundialista en Estados Unidos, México y Canadá”.
CLAVE APOYO
“Para la APF es clave contar con el apoyo de cada uno de los aficionados de nuestra querida Albirroja desde el inicio de este nuevo proceso, por lo que contar con la transmisión televisiva y por streaming de los partidos que disputará la selección nacional, hará que se pueda sentir el aliento de los más de 7 millones de paraguayos y paraguayas y, en ese sentido, encontramos en el grupo Nación Media un aliado sumamente importante para transmitir ese mensaje”, destaca el documento.
En cuanto a los derechos radiales de la selección nacional para las Eliminatorias Sudamericanas a la Copa Mundial de la FIFA 2026, estos se encuentran a cargo de la Asociación Paraguaya de Fútbol.
Agradecemos al grupo Nación Media la confianza para llevar adelante esta nueva etapa de acercar a nuestra querida Albirroja a todos los hogares del país, porque al próximo Mundial vamos todos juntos.
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Tras violencia en el fútbol, Cerro jugará dos partidos sin su público, según Tribunal de la APF
El Tribunal Disciplinario de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) dispuso una sanción al Club Cerro Porteño, con la prohibición de ingreso de sus aficionados por dos partidos, tanto de local, como de visitante.
La medida preventiva responde a los graves incidentes registrados en las graderías durante el partido disputado entre los clubes Olimpia y Cerro, el domingo pasado en el Defensores del Chaco, en donde el juego tuvo una paralización a los 29 minutos y 30 segundos del primer tiempo.
Estas medidas son preliminares, considerando que los tres puntos reclamados por el Club Olimpia están todavía en estudio por las autoridades disciplinarias de la APF.
Igualmente, la APF resuelve correr traslado a los dos clubes de los informes del delegado, el árbitro y el oficial de seguridad y demás documentos obrantes para que presenten su escrito de descargo, dentro del plazo reglamentario, si así conviniere a sus derechos.
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El Tribunal Disciplinario también ordenó la apertura de un sumario administrativo para la investigación de los hechos denunciados por el delegado, el árbitro, el oficial de seguridad y la nota N°152 /2026 de la Policía Nacional relacionados a los actos vandálicos. Esto, a fin de identificar a los responsables y determinar las sanciones que correspondan.
En la última parte de la resolución, se dispone emplazar por el término de 72 horas a los dos clubes a remitir la identidad, datos y registros personales de los integrantes de sus hinchadas oficiales, así como de aquellas personas identificadas en las imágenes y videos recibidos en carácter de autores o participes de los actos vandálicos ocurridos tanto en el interior como en las inmediaciones del Estadio Defensores del Chaco, antes, durante y después del referido encuentro.
Esto, de conformidad con el Art. 128 del Código Disciplinario, las disposiciones de la Ley N 7269/2024 “De Prevención, Control y Erradicación de la Violencia en el Deporte” y demás normas concordantes.
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Diputados convoca a autoridades de seguridad y la APF para analizar la violencia en el fútbol
El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, dijo que la mesa directiva convocó al ministro del Interior, Enrique Riera; el comandante de la Policía Nacional, César Silguero; y representantes de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), para este miércoles con el objetivo de abordar los hechos de violencia ocurridos el domingo pasado en el superclásico del fútbol nacional en el estadio Defensores del Chaco.
“Desde la mesa directiva vamos a estar invitando al ministro del Interior, al comandante de la Policía, también a representantes de la APF para abordar esta situación y evaluar juntos qué medidas deben tomarse para que este tipo de situaciones no vuelvan a repetirse en nuestro país. La invitación es para mañana a las 9:20”, indicó Latorre en rueda de prensa.
Señaló que se abordarán todos los aspectos, “tanto en materia de la ley vigente, o las leyes vigentes, como la posibilidad de hacer otros abordajes en términos legislativos, pero está en nuestro espíritu, el mío y de mis colegas de las diferentes bancadas con representación partidaria, ayudar, colaborar y evitar que situaciones así vuelvan a pasar”.
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Lamentó el nivel de violencia que se dio entre hinchas y efectivos de la Policía, que afectaron a las familias que asistieron al evento deportivo, como así también a los uniformados. “Es imposible no hablar del terrible espectáculo que se vivió en lo que debió haber sido una fiesta del deporte. El fútbol es algo demasiado importante para nosotros, los paraguayos. Lo que volvió a suceder en estos días es inaceptable”, expresó.
Por otra parte, respondió a la preocupación de que el crimen organizado y el narcotráfico también estén involucrados en los grupos organizados de aficionados. “Preocupa que el crimen organizado y el narcotráfico permean los diferentes sectores de la sociedad, y esta es una batalla que tenemos que enfrentar en todos los frentes y vamos a combatir al crimen organizado y al narcotráfico, vamos a seguir combatiendo”, apuntó el titular legislativo.
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Ministerio Público y APF van a endurecer medidas ante violentos
El ministro Riera anunció la implementación de cinco medidas de seguridad a fin de evitar más actos violentos en encuentros deportivos.
El presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), Robert Harrison, junto a otros directivos tuvieron ayer una charla con el ministro del Interior, Enrique Riera, quien se encargó después de citar cinco medidas que serán implementadas de manera inmediata tras la suspensión del clásico Olimpia-Cerro Porteño, debido sucesos violentos. “Son las primeras medidas de efecto inmediato y están respaldadas por la Fiscalía General de la Nación”, avisó el ministro.
Según el comisario Ángel Franco, director de Prevención y Seguridad, las medidas deberán cumplirse al pie de la letra para evitar actos violentos dentro de los estadios y también reforzará la seguridad en cada encuentro deportivo. Las cinco medidas fueron desarrolladas por el Ministerio del Interior con la Fiscalía General de Estado.
ENTRADAS
“Una de las medidas es poseer entradas personales individuales para el ingreso, los cuales serán cruzadas por una base de datos de identificación para corroborar si pertenece a la persona o no”, expresó Franco, en entrevista con el programa Tarde de perros” de canal GEN y Universo 970/Nación Media.
Como segundo punto, el comisario habló sobre la implementación de la tecnología para realizar un control biométrico de reconocimiento facial, para así poder identificar fácilmente a personas que ocasionan incidentes y que estas no puedan acceder a las canchas. El listado de medidas sigue con una nómina de aquellos hinchas con antecedentes que no tendrá acceso a los encuentros. “Es la lista definitiva de personas con antecedentes o tienen pendientes con la Justicia y que no podrán ingresar a la cancha”, refirió.
TECNOLOGÍA
El cuarto punto es la validación de las cédulas de identidad que será realizada por el Departamento de Identificaciones. “La implementación de tecnología será muy útil y un elemento probatorio y sostenible para el Ministerio Público, pudiendo agilizar la aplicación de sanciones”, aclaró.
Agregó que se realizará un Registro Nacional de Eventos Deportivos (Renae), que contendrá el registro de todas las personas habilitadas a asistir a los encuentros deportivos. “Por último, el control previo de los buses que trasladarán a las barras, si está en condiciones y si poseen registros de habilitación”, puntualizó.
BACHI PIDE IMPLEMENTAR LEY
“Parece que estamos esperando que sucedan hechos luctuosos”, afirmó el titular del Congreso Nacional, Basilio “Bachi” Núñez, ayer lunes al urgir la aplicación de la normativa 7269 de Prevención, Control y Erradicación de la Violencia en el Deporte, promulgada por el Ejecutivo en junio de 2024.
“Esta ley que está en vigencia fue muy bien trabajada junto con la Asociación Paraguaya de Fútbol, el Ministerio del Interior, la Policía Nacional, así como la Secretaría Nacional del Deporte. Es de prevención, si no actuamos y no nos consideramos todos culpables, se tendrán hechos que lamentar. Los dirigentes ya no tienen que dar entradas de favor a hinchadas organizadas violentas, dijo el senador al programa “Arriba hoy” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media., dijo Núñez.
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Lo que nos sostiene: nación, memoria y proyecto de país en un mundo que fragmenta
José Duarte Penayo
Filósofo. Presidente de la ANEAES.
Hubo un momento, sobre todo en el clima intelectual posterior al fin de la Guerra Fría, en que pareció razonable creer que la nación entraba en retirada. La caída del bloque soviético, la expansión de la globalización económica y la sensación de que el libre comercio se imponía como horizonte definitivo del desarrollo global alimentaron una imaginación histórica muy precisa.
Así, con formulaciones diversas, desde la vulgarización de la tesis del “fin de la historia” de Fukuyama, asociada a una lectura simplificada de Hegel, hasta formulaciones “por izquierda” como las de Antonio Negri y Michael Hardt en Imperio y Multitud, se fue instalando la idea de que las soberanías nacionales perderían centralidad frente a formas más difusas, reticulares y posestatales de organización del poder. En ese clima, la nación comenzó a ser vista como una reliquia o como un residuo afectivo del pasado.
Sin embargo, el tiempo mostró el carácter efímero de aquel clima de época. El orden internacional moderno, cuyo punto de referencia clásico suele situarse en la Paz de Westfalia, nunca dejó realmente de gravitar. Las fronteras no desaparecieron, los territorios no perdieron importancia y los Estados no renunciaron al núcleo duro de la decisión política. Por el contrario, los grandes conflictos contemporáneos siguieron organizándose en torno a tópicos muy clásicos: soberanía, guerra, disputa territorial, rivalidad económica, control de recursos y proyección de poder. El mundo se volvió más complejo, pero no ingresó en una fase posnacional.
Los países más desarrollados no dejaron atrás la nación, como tampoco mermaron esfuerzo por fortalecer sus respectivos Estados. Lo que hicieron fue incorporar a la nación a su vida cotidiana de un modo tan profundo que ya ni siquiera necesitan exhibirla con grandilocuencia. Ahí aparece una de las intuiciones más fecundas de Michael Billig en Banal Nationalism. El autor muestra que el nacionalismo no debe pensarse solo como exaltación, como discurso inflamado o como pasión de masas, porque en sus formas más eficaces aparece como hábito, como paisaje, como trasfondo silencioso de la vida pública.
Desde esta mirada, la nación está en las banderas que nadie comenta porque ya forman parte del entorno, en la manera casi automática en que se dice “nosotros” al hablar del país, en los calendarios escolares, en las conmemoraciones, en la pedagogía cívica y en la continuidad de símbolos y las referencias que mantienen vivo un sentido de pertenencia sin necesidad de convertirlo todos los días en espectáculo. Lo fundamental es comprender que no hay en ellos nada de extravagante, irracional o chauvinista, sino todo lo contario, un signo de estabilidad imprescindible para cualquier proyecto de país.
Por su parte, mucho antes, en ¿Qué es una nación?, Ernst Renan definió a la nación como un “plebiscito cotidiano” y, al mismo tiempo, sostuvo que no es la simple suma de los individuos que la componen, sino una conciencia viva y un resultado histórico, algo que vuelve todavía más actual su advertencia de que “una unión aduanera no es una patria”, porque la nación no se reduce a un mero acuerdo entre partes, sino que remite a memorias compartidas, afectos, emblemas y horizontes de continuidad sin los cuales tampoco hay vida política en común.
Paraguay atraviesa un momento de particular relevancia a este respecto. Atrae inversiones, se encuentra negociando acuerdos energéticos, alcanzó el doble grado de inversión. Pero la pregunta que debe formularse es directa: ¿bajo qué identidad se presenta ante el mundo? Un país que se ofrece únicamente como plataforma de costos competitivos y estabilidad macroeconómica, sin una narrativa nacional que le dé fuerza, termina siendo reemplazable por cualquier otro territorio que ofrezca condiciones similares. La diferencia entre un territorio y una nación es precisamente esa, la nación tiene un proyecto, una memoria y una voluntad que no se reducen a indicadores.
Este tipo de reflexiones cobran una gran centralidad en momentos actuales, con un clima de época marcado por el avance de marcos culturales que exaltan la soledad extrema del individuo, erosionando los vínculos de pertenencia y promoviendo una deconstrucción sistemática de los grandes modelos que marcaron nuestra historia y nuestra conciencia nacional. Por ello, nuestro país necesita, de forma prioritaria, reconfigurar su ideario nacional y devolverle relevancia pública.
Estos desafíos exigen una comunidad nacional que sabe quién es, que forma a su gente para ocupar los mandos de lo que está construyendo y que sostiene una idea compartida de sí misma como sujeto de soberanía y autodeterminación. Esa es la diferencia que la nación hace posible, y por eso su persistencia no es un anacronismo sino una necesidad para formar ciudadanos capaces de habitar el mundo sin disolverse en él.