Nunca un aniversario del club estuvo rodeado de tantos momentos de amargura. Olimpia, que hoy celebra 121 años de existencia, no tiene nada que festejar, producto de su pobre nivel futbolístico actual, al que le suma su complicada situación en el orden económico.
Las tres derrotas seguidas en este arranque del torneo Clausura, su eliminación en primera ronda de la Copa Paraguay y con más demandas a ser finiquitadas en breve, sumadas a las que tuvo que afrontar con dificultades mayores y otras que no pudo, los que derivaron en la sanción de FIFA que le impide fichar jugadores, presentan un panorama sombrío en las puertas de una serie clave ante Flamengo por octavos de final de la Copa Libertadores y con un calendario complicado en las próximas fechas del segundo torneo del año.
La responsabilidad mayor recae ahora sobre la cabeza del Chiqui Arce, que asumió la manija del plantel en medio de este caos, y los jugadores, quienes nuevamente fueron duramente cuestionados por la hinchada luego de la derrota del domingo ante Nacional.
CINCO, SIN PAUSA
Desde este sábado, cuando enfrente a Trinidense de visitante en Encarnación, el Franjeado tendrá cuatro juegos claves para saber su futuro, incluyendo los partidos de ida y vuelta ante el cuadro brasileño. Y todo ello, en la antesala del superclásico ante Cerro Porteño, de visitante, ni más ni menos.
“No vamos a conseguir salir de esto si seguimos actuando de la misma manera, debemos simplificar el trabajo individual de acuerdo a lo que necesita el equipo”, fue una de las reflexiones de Arce, tras su primer traspié al frente del equipo. Sin duda alguna, al DT le espera un arduo trabajo para salir de este profundo pozo.
CHIQUI QUIERE JUGAR EN EL DEFENSORES
Francisco Arce, técnico de Olimpia
Olimpia podría jugar su próximo partido de local ante Guaraní (quinta fecha) en el Defensores del Chaco. Inicialmente está previsto que este compromiso se juegue en el Manuel Ferreira, pero la mala condición del campo de juego fue advertido por el Chiqui Arce, quien ya pidió a la directiva hacer las gestiones para el cambio de escenario. Jugar en Para Uno no supuso ninguna ventaja para Olimpia en sus dos juegos de local en este Clausura. Las derrotas ante Tacuary (primera fecha) y Nacional (el domingo) hablan por sí solas, sumadas a su eliminación, también en su cancha, ante San Lorenzo, por Copa Paraguay.
Sebastián Lentinelly será el arquero titular ante el 2 de Mayo, Bentaberry en duda.
Tras ser intimidado por la APF a abonar una suma cercana a los 105 mil dólares a su exjugador Ramón Martínez, bajo la advertencia de perder puntos en caso de no hacerlo, el club Olimpia hizo el depósito respectivo con lo que queda liberado de esa eventual sanción.
La deuda con el volante que juega actualmente en Chile era por salarios no percibidos tras quedar fuera de la disciplina del club, dos temporadas atrás.
En relación al equipo para el sábado y ante la ausencia de Gastón Olveira, que está al servicio de la Albirroja, quedó plenamente confirmado que su compatriota Sebastián Lentinelly será el arquero titular ante el 2 de Mayo para defender la punta, en lo que será su debut absoluto en el arco franjeado. El arquero de 28 años llegó al Franjeado este año y no había tenido oportunidades debido al gran nivel que viene demostrando Olveira, el titular indiscutido.
En contrapartida, prácticamente está descartada la vuelta de Bryan Bentaberry, quien todavía soporta problemas musculares, con lo que la dupla central estará conformada por Juan Vera y Mateo Gamarra. Bentaberry está siendo evaluado pero es poco probable que este a disposición para el sábado y no hay intención de arriesgarlo.
EN BANFIELD
Barracas Central de Argentina, que será rival de Olimpia en fase de grupos de la Copa Sudamericana, confirmó que jugará en el estadio Florencio Sola de Banfield sus partidos de local, debido que su estadio no está habilitado para juegos internacionales.
A 50 años del golpe de Estado que instauró la dictadura militar en Argentina
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En Argentina, el 24 de marzo es fecha de duelo, marchas y disputas políticas. A 50 años del golpe de Estado, miles de personas vuelven este martes a las calles para recordar a las víctimas de una dictadura que el gobierno del ultraderechista Javier Milei busca revisar. Bajo la consigna “Nunca más” que marcó a generaciones, organismos de derechos humanos, sindicatos y organizaciones sociales llamaron a marchar portando fotos de desaparecidos en una gran movilización en Buenos Aires que tendrá epicentro en la Plaza de Mayo.
Los organismos de derechos humanos cifran en 30.000 el total de desaparecidos durante la dictadura. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo encabezan la marcha, en continuidad con una tradición iniciada durante la dictadura, cuando comenzaron a reunirse para reclamar por el paradero de sus hijos. La búsqueda continúa. La justicia de Córdoba, en el centro del país, identificó recientemente los restos óseos de 12 personas hallados el año pasado en un excentro clandestino de detención.
“Pensábamos que después de unos días de tortura la gente iba a reaparecer. Pero eso no sucedió”, dice a la AFP Miriam Lewin, una periodista de 68 años que tenía 19 el día del golpe. Vivía en la clandestinidad cuando, en 1977, fue secuestrada, torturada y eventualmente trasladada a la Escuela de Mecánica de la Armada, uno de los principales centros clandestinos de detención que hoy es un sombrío museo en Buenos Aires.
“Como en los campos nazis, se salvaban los que tenían cierta habilidad”, cuenta. La suya fue redactar notas y traducir textos. “Convivíamos con los gritos de las torturas mientras llevábamos una rutina casi de oficina”. El golpe cívico-militar de 1976 derrocó a Isabel Perón e instauró una dictadura que gobernó hasta 1983 y llevó a cabo desapariciones, torturas, robo de bebés, forzando a miles al exilio.
Memoria y disputa política
Cincuenta años después, 1.208 personas fueron condenadas en más de 350 juicios, pero más de 300 causas siguen abiertas. Abuelas de Plaza de Mayo ha restituido la identidad de 140 nietos que fueron secuestrados cuando eran bebés o nacieron en cautiverio y se calcula que quedan más de 300 por encontrar.
“Todavía la condena a la dictadura, al plan sistemático de persecución, tortura y desaparición, sigue siendo fuerte en la mayor parte de la población argentina”, dijo a la AFP el politólogo Iván Schuliaquer, de la Universidad Nacional de San Martín. Pero el aniversario encuentra a los argentinos en medio de una batalla política por cómo se narra esta violencia, luego de que Milei cuestionara consensos instalados desde el retorno de la democracia.
El gobierno cifra en menos de 9.000 el número de desaparecidos, sostiene que en los años de dictadura hubo una guerra en la que se cometieron excesos de ambos lados y relativiza el rol de la dictadura militar, al describirlo como parte de un enfrentamiento con organizaciones armadas. En 2025, la Casa Rosada difundió un video en esa línea en el cual el escritor y referente de la ultraderecha Agustín Laje afirma que la historia ha sido enseñada de forma “maniquea y reduccionista”. Este año, divulgará un video en el que defenderá lo que llama “la verdad y justicia completa”.
La mayor parte de la sociedad, sin embargo, no parece acompañar este relato. Un estudio reciente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) sobre 1.136 entrevistados en todo el país reveló que siete de cada diez argentinos condenan la dictadura militar.
En vísperas del aniversario, expertos de la ONU pidieron al gobierno de Milei “cesar las acciones que erosionan el legado histórico” y los obispos argentinos llamaron a que no se “mutile la historia”. “Hay algo del pacto democrático que con este gobierno se ha roto”, dijo Schuliaquer. Sin embargo, el movimiento de derechos humanos “tiene una capacidad de movilización discursiva, callejera, de visibilización pública, que todavía no tiene un contrincante de esa escala”.
Argentina recuerda 50 años del golpe de Estado que instaló la dictadura militar
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Una adolescente embarazada, un alumno secundario y una joven universitaria que sobrevivieron a la dictadura argentina reviven ante la AFP sus historias de tortura, muerte y exilio a 50 años del golpe de Estado. Representantes de una generación diezmada, estuvieron en distintas cárceles clandestinas de las 600 de la dictadura (1976-1983), responsable de 30.000 desapariciones, según organismos humanitarios.
Sus testimonios ayudaron a condenar genocidas y a reconstruir lo que sucedió en sitios como la Esma, el centro de exterminio de Buenos Aires por donde pasaron unos 5.000 secuestrados y sobrevivió apenas un millar. Ayudaron a probar el robo sistemático de bebés y los “vuelos de la muerte”, en los cuales los militares arrojaban a los secuestrados narcotizados al mar.
Un mural que representa a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo se puede apreciar en el antiguo edificio de la Escuela de Mecánica Naval. Foto: Luis Robayo/AFP
16 años, embarazada
Cuando ocurrió el golpe, el 24 de marzo de 1976, “la sensación era ‘llegó’. Oímos por radio el anuncio del estado de sitio. Había requisas, paraban colectivos”, dice Ana Careaga, una psicóloga de 64 años. “Me secuestraron el 13 de junio de 1977, me llevaron a un lugar, me desnudaron y empezaron a torturarme”, relató. “Me despojaron de identidad, ya no era Ana, era K04”.
“Quería morir, me decían ‘te vamos a mantener viva para seguir torturándote’”, y así lo hicieron durante cuatro meses. Hablar, llorar era castigado con tortura. “El hambre era desesperante, contaba los segundos hasta llegar a minutos y horas esperando la comida, pero la traían hirviendo y se la llevaban antes de que se enfriara lo suficiente”.
Al principio ocultó su embarazo. “Pensé que por la intensidad de la tortura habría muerto. En una oportunidad acostada y encadenada sobre una tarima, se empezó a mover en mi vientre. Fue la victoria en medio de la muerte”, dijo. Fue la única vez que lloró en cautiverio. Liberada obtuvo exilio en Suecia, donde nació su hija.
Días después supo que su madre había sido secuestrada junto a otras líderes de la naciente asociación Madres de Plaza de Mayo a la salida de una iglesia adonde se reunían, la misma donde habla con la AFP. Torturadas en la Esma, fueron arrojadas vivas al mar junto a dos monjas francesas. El mar devolvió los restos, maniatados de pies y manos. Fueron identificados años después y enterrados en la misma iglesia “donde habían sido libres por última vez”.
El avión Short SC-7 Skyvan, utilizado durante la última dictadura militar argentina (1976-1983) por la Prefectura Naval con matrícula PA-51 para arrojar a detenidos vivos al mar. Foto: Luis Robayo/AFP
18 años, estudiante
Pablo Díaz, empresario de 67 años, era adolescente cuando lo secuestraron en 1976 en las redadas de líderes estudiantiles que reclamaban una tarifa de transporte escolar. El hecho es conocido como “La noche de los lápices” y fue llevado al cine en 1986 para relatar el secuestro de siete de ellos. Sólo él sobrevivió. Perseguido, se refugió en casa de un amigo, pero regresó al hogar familiar a pedido de su padre, que creía que estaría a salvo.
“Volví y esa madrugada me secuestraron. De paso robaron joyas”, dijo. Buscaban “material subversivo, armas, pero lo único que encontraron fue una revista Playboy debajo de mi colchón. Se rieron, pero me llevaron igual” a un centro clandestino bajo el mando del jefe policial Miguel Etchecolatz, condenado a nueve cadenas perpetuas y muerto en 2022.
“Supe que había campos de concentración cuando estuve en uno y que había tortura cuando me torturaron”, resume. Le arrancaron uñas, le pasaron electricidad, lo privaron de comida y lo sometieron a simulacros de fusilamiento. En sus tres meses de cautiverio tejió una historia de amor con Claudia Falcone, de 16 años. “Le prometí que cuando saliéramos íbamos a ser novios. Me respondió que la habían violado”, relató.
Los captores le encomendaron el cuidado de secuestradas embarazadas. “Fui testigo de tres nacimientos”, dijo. Los bebés fueron robados al nacer. “Dos se encontraron muchos años después”. Falcone y los otros estudiantes fueron fusilados y a Díaz lo trasladaron a una cárcel legal. En 1985 fue testigo del histórico Juicio a las Juntas. “La sociedad supo recién ahí que niños y adolescentes también fueron desaparecidos”.
Fotografías de personas desaparecidas durante la dictadura argentina (1976-1983) se exhiben en el antiguo centro clandestino de detención de la Escuela Naval Europea (ESMA) en Buenos Aires, el 18 de marzo de 2026. Foto: Luis Robayo/AFP
19 años, universitaria
Miriam Lewin, una periodista de 68 años, tenía 19 cuando llegó el golpe. Como militante de la Juventud Peronista pasó a la clandestinidad. “No pensábamos que la represión iba a ser tan masiva y despiadada”, dijo. La secuestraron en 1977 y estuvo dos años cautiva, el último en la Esma, donde alternó tortura con trabajo esclavo.
“Era un centro de exterminio”, asegura. Al recordar los vuelos de la muerte, cuenta que les hacían creer que iban a una estancia en el sur y en la ingenuidad algunos pedían irse “porque no soportaban más estar encapuchados, comiendo comida en mal estado rodeados por ratas”.
Su testimonio contribuyó a la condena de tres pilotos. En una muestra de la impunidad que gozaban los militares, la llevaron junto a otros prisioneros a mezclarse entre los argentinos que celebraban la obtención de la Copa del Mundo 1978 tras la final jugada en el estadio de River Plate, vecino a la Esma.
“Lívidos, inmóviles en ese mar de gente desbordada pensé, esto va a durar 40 años más”. Pero en 1982, la dictadura se resquebrajaba y declaró la guerra al Reino Unido por las disputadas Islas Malvinas. Argentina perdió la guerra, pero en 1983 volvió a la senda democrática.
En la nómina también figura Marcelo Chaparro, juvenil de Cerro.
Olimpia, único líder e invicto del torneo Apertura, perderá al juvenil ofensivo Eduardo Delmás por dos partidos, ya que fue convocado a la selección Albirroja sub-20, que jugará amistosos ante Brasil el 28 (19:00/ Estadio Martins Pereira) y 31 de marzo (16:00/Estadio Do Canide).
El Decano no podrá contar con el canterano, que anotó su primer gol en la victoria 2-0 frente a Guaraní, frente al 2 de Mayo (28 de marzo) y Trinidense (1 de abril).
En cuanto a Cerro Porteño, fue citado el juvenil lateral izquierdo Marcelo Chaparro, quien no podrá participar con su equipo en los duelos ante San Lorenzo (28 de marzo) y Luqueño (31 de marzo).
LIBERTADORES SUB-20
Olimpia finalizó en el cuarto lugar de la Copa Libertadores Sub-20 2026 en Ecuador, tras perder 1-0 ante Palmeiras en el partido por el tercer puesto.