El defensor central Pablo Adorno, quien tuvo un corto paso por General Caballero de Juan León Mallorquín, fue presentado como otro de los tantos refuerzos de Resistencia para el segundo semestre.
El libro de pases sigue abierto hasta el último viernes de julio. Luqueño confirmó el fichaje del zaguero Iván Villalba, últimamente en Guaireña.
Por su parte, el ofensivo Sergio Díaz, quien quedó fuera la consideración en Cerro Porteño, es nuevo refuerzo del Panetolikos de Grecia. Llegó con pase en mano a su nuevo club tras rescindir el vínculo que lo ligaba hasta fin de año con el conjunto azulgrana.
Dejanos tu comentario
Dos partidazos y por puntos de oro
12 de Junio de Villa Hayes y el General mallorquino, en busca de una victoria necesaria.
Un lunes de puro fútbol con dos partidos claves marcan la continuidad de la fecha 27 del torneo de la División Intermedia. Como ayer no se jugaron encuentros por las elecciones municipales, la agenda para hoy marca dos verdaderos partidazos, con dos equipos campeonables que luchan cabeza a cabeza por el título y el ascenso.
A las 17:00, en el estadio Facundo de León Fossati de Villa Hayes, el 12 de Junio recibirá a Sol de América, en un duelo que será más que interesante. El cuadro del Bajo Chaco está ubicado en la tercera posición y necesita ganar para evitar seguir cayendo en picada, teniendo en cuenta que hace unas seis fechas atrás era el cómodo puntero. Inmediatamente después, desde las 19:30, en el estadio Emiliano Ghezzi, Fernando de la Mora recibirá al escolta, General Caballero de Mallorquín, en otro duelo alto valor. El cuadro mallorquino aventaja solo en un punto al 12 de Junio, por lo que también se juega todas sus cartas.
EL PUNTERO, MAÑANA
La fecha 27 se completará mañana con dos partidos. El primero de ellos entre Benjamín Aceval e Independiente, en el estadio Isidro Rousillón de Villa Hayes, desde las 17:00. Luego, el puntero Santaní recibirá al necesitado Guaireña FC, que peleará por puntos vitales para buscar salvar la categoría. Sin duda alguna, partidos claves a falta de tres fechas para la finalización del torneo.
Dejanos tu comentario
Paraguarí baja de las nubes al líder
Un golpazo fue el que dio Paraguarí AC en uno de los partidos mañaneros de ayer, en la continuidad de la jornada 25 del torneo de la División Intermedia. Y el que lo sufrió fue nada menos que el puntero del campeonato, General Caballero de Mallorquín, que pese a remontar dos veces, cayó en el tramo final del compromiso.
Marcelo Garcete (4’), Víctor Velazco (61’, de penal) y Roland Escobar (78’) convirtieron los tantos del Torero. Los tantos de Axel Baigorria, con un doblete (32’ y 68’), para el cuadro mallorquino sirvieron para igualar provisoriamente.
Si bien General Caballero sigue en la punta, hoy puede perder esa condición si el 12 de Junio de Villa Hayes si hoy consigue una victoria de local ante Independiente de Campo Grande, que también buscará ganar por su aniversario de fundación.
En otro partido disputado ayer, Fernando de la Mora logró una trabajosa victoria de 2-1 sobre Resistencia en su estadio Emiliano Ghezzi. El cuadro del barrio Palomar llegó rápidamente a los goles, con el doblete de Rodney Chaparro.
El primero de ellos al inicio del partido (minuto 2) y el segundo a los 22’. Aníbal Vega descontó a los 77’ para los chacariteños, que buscó el empate pero no logró, y sufriendo la expulsión de su lateral Aquilino Giménez.
Dejanos tu comentario
La palabra que se resiste a desaparecer
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: AIP / SNC
Entre las maracas y el adorno de plumas, las primeras palabras hermosas emergen como llamas y tenue neblina cada vez que se invoca a Ñamandu Ru Ete Tenondegua durante los primeros resplandores del día. Antes de convertirse en escritura, antes de ser clasificada por gramáticas y diccionarios, la palabra fue canto, rito, memoria y una manera de habitar el mundo.
En la dimensión originaria de la lengua quizá se encuentre una de las claves para comprender una pregunta que atraviesa la historia paraguaya: ¿quién decide qué palabras merecen ser escuchadas?
Hablar de lenguas supone hablar también de poder. No existen únicamente idiomas que tienen más o menos palabras, mayor o menor complejidad gramatical o diferentes capacidades expresivas. Existen, sobre todo, lenguas a las que una sociedad concede autoridad y otras a las que relega a determinados espacios periféricos. Hay lenguas autorizadas para la ciencia, la política, la universidad y la literatura mientras que otras quedan confinadas al hogar, al mercado, al afecto o al ritual.
El problema, entonces, no parece estar en las lenguas, sino en las jerarquías que construimos alrededor de ellas.
El guaraní constituye uno de los ejemplos más evidentes. Su historia está marcada por una honda paradoja: es una lengua profundamente arraigada en la vida cotidiana paraguaya y, al mismo tiempo, ha sido relegada de numerosos ámbitos considerados prestigiosos.
El antropólogo y lingüista hispano-paraguayo Bartomeu Melià advertía que el problema del guaraní no residía en una supuesta incapacidad interna, sino en su evolución histórica. La marginación cultural y social lo confinó a determinados campos semánticos, mientras otros ámbitos –especialmente la ciencia y la técnica– le permanecían prácticamente vedados. Esto a pesar de que el guaraní posee recursos potenciales para formar neologismos, crear expresiones nuevas o directamente incorporar préstamos.
DIMENSIÓN POLÍTICA
La cuestión adquiere así una dimensión política. Una lengua no deja de hablar de ciencia porque carezca de capacidad para hacerlo; deja de hacerlo cuando una sociedad decide que la ciencia debe hablarse en otra lengua.
Algo semejante ocurre cuando se juzga la riqueza de un idioma según la cantidad de términos que posee para designar números, objetos o categorías abstractas.
El antropólogo norteamericano Marvin Harris cuestionaba esa mirada al señalar que la especificidad o generalidad de un discurso responde a las necesidades culturales de cada sociedad. Allí donde resulta necesario distinguir grandes cantidades, una lengua desarrolla recursos para hacerlo; cuando esa precisión no es relevante para la vida cotidiana, puede bastar con expresiones generales como “poco”, “mucho” o “demasiado”.
¿Quién posee entonces el vocabulario más rico? La pregunta pierde sentido cuando comprendemos que las lenguas no son inventarios universales de palabras, sino herramientas construidas por comunidades concretas para desenvolverse en mundos concretos.
Por eso las jerarquías lingüísticas nunca son puramente lingüísticas. Son sociales, económicas, históricas y políticas.
DIGLOSIA
El Paraguay suele presentarse como un país bilingüe. Pero la coexistencia de dos lenguas no significa necesariamente igualdad entre ellas.
El bilingüismo puede esconder una distribución profundamente desigual de funciones: una lengua para los espacios oficiales y otra para los espacios cotidianos; una para escribir y otra para hablar; una para la universidad y otra para la intimidad; una para el poder y otra para la vida.
Durante siglos se instaló la idea de que civilizar equivalía a dejar atrás lo indígena; que avanzar significaba abandonar la oralidad para abrazar la escritura, sustituir la tradición por la modernidad y transformar la supuesta barbarie en civilización.
La lengua fue uno de los territorios fundamentales de esa operación. Melià lo expresó con contundencia al señalar que el estado de las lenguas constituye un claro indicador de lo ocurrido con las sociedades americanas. Si la conquista comenzó con la ocupación del territorio, su culminación puede encontrarse en la ocupación de la lengua.
Conquistar una lengua significa, en cierto modo, conquistar la posibilidad de nombrar el mundo.
COSMOVISIÓN
Nombrar un territorio de una manera u otra implica inscribir sobre él una determinada cosmovisión. Y cuando una comunidad pierde sus palabras, no pierde solamente vocabulario: pierde una parte de las categorías con las cuales interpreta su existencia.
El guaraní sin dudas habla. Está en las calles, en las casas, en los mercados, en los campos, en los fogones. Habla en los afectos y en los insultos, en el humor y en las canciones, en las ceremonias y en la conversación cotidiana. Pero cuando llega a determinadas instancias, su voz comienza a perder volumen.
Es allí donde Melià advertía sobre el peligro del alingüismo: una sociedad que pierde progresivamente la capacidad de pensar, decir y reconocerse en su propia lengua. Una lengua se encuentra dominada cuando queda confinada al coloquio íntimo y se le niega vigencia en aquello que una sociedad define como el “mundo de la cultura”.
A pesar de ello, la palabra guaraní todavía persiste. Excluida de determinados espacios de la llamada “alta cultura”, la voz indígena continúa levantándose junto a los fogones. Sigue resonando en el opy y en el tangara, allí donde la palabra todavía conserva algo de su antigua dimensión sagrada.
No se trata de decidir si una lengua es superior a otra. Se trata de preguntarnos qué mundo desaparece cuando una lengua deja de ser capaz de nombrarlo. La palabra no es un mero instrumento para describir la realidad, sino que forma parte de aquello que hace posible existir dentro de ella.
De ahí que defender una lengua no consista solamente en conservar palabras antiguas. Consiste en preservar una determinada manera de mirar, de recordar, de relacionarse con los otros y con la tierra.
Dejanos tu comentario
Messi: el retiro de la Selección, el ascenso del magnate
Tras más de dos décadas, con más de 178 partidos, 106 goles y cinco títulos mayores, Lionel Messi anunció su retiro de la selección Argentina.
Los negocios que construyó Messi. La despedida de la leyenda del deporte marca el cierre de una era dorada para el fútbol argentino, pero también abre una nueva etapa para la consolidación de su perfil como empresario global.
Su imperio económico se apoya en la hotelería de lujo, la cadena MiM Hotels, con seis establecimientos en destinos europeos estratégicos, se convirtió en uno de sus activos más visibles. En 2025, la gestión pasó a Meliá Hotels International, lo que permitió escalar la operación y proyectar la expansión hacia Asia. Este negocio supera los USD 100 millones y refleja la apuesta de Messi por activos tangibles y sostenibles.
El fútbol y estrategia empresarial. Además de su contrato con Inter Miami, que incluye participación accionaria, Messi adquirió el UE Cornellà en España y fundó el Deportivo LSM en Uruguay junto a Luis Suárez. Estas operaciones replican el modelo de David Beckham y consolidan una red deportiva internacional que asegura ingresos más allá de su retiro.
La diversificación alcanza también la gastronomía y el consumo masivo. Messi es socio de El Club de la Milanesa, cadena con más de 70 locales en Argentina y expansión hacia Europa y EE.UU. Además, lanzó la bebida deportiva Más+ y firmó una alianza con Stanley para la colección Messi x Stanley 1913. Su marca The Messi Store y la línea de vinos L10 Wines completan un portafolio que combina lifestyle y tradición.
También se suma la productora 525 Rosario y el vehículo financiero Rostower Socimi, que le permiten capitalizar activos hoteleros y residenciales. Con un patrimonio estimado en más de USD 1.100 millones, Messi se despide como jugador, pero se consolida como magnate, asegurando que su legado continúe tanto en la memoria deportiva como en el mapa empresarial global.