El volante uruguayo, nacionalizado paraguayo, Marcelo Palau, 37 años, de largo recorrido en nuestro balompié y a seis meses de su retiro activo del fútbol, visitó ayer los estudios de “Versus radio”/Nación Media, dejando sabrosas conclusiones sobre nuestro fútbol.
El mediocampista que ancló por primera vez en Paraguay, a principios de la temporada 2012, para jugar por Guaraní, de entrada entró a la entrevista con la “zuela levantada”: “Lo ideal sería refundar el fútbol paraguayo y empezar un proyecto serio con los juveniles. Si querés maquillar lo de arriba, tenés de ejemplo lo que se vive todos los días, algunos no se operan porque no pueden, te pagan cuando quieren, otros no tienen contrato. Debemos ser serios y respetar lo pactado”.
El charrúa fue dejado de lado por Guaraní de la forma más insólita, con contrato todavía vigente hasta fin de año y revela los pormenores. “En realidad me enteré que no estaba en planes de Guaraní hablando con el Popi Muñoz. Me preguntó si me llegó el mensaje para presentarme al otro día porque a todos se le había avisado, y le dije que no me había llegado nada. A buen entendedor, pocas palabras. Todavía no rompí el contrato con el club, espero hacerlo en los próximos días, porque recibo llamadas de otros clubes para seguir jugando” (uno de ellos es 2 de Mayo).
Palau graficó cómo fue su estadía en Cerro Porteño: “Lo disfruté mucho, la verdad todos los clubes que integré tuvieron su encanto (además del Ciclón y el Legendario, pasó por Luqueño y Nacional). Siempre tiene que existir algo que nos motive para ser mejores”. En Cerro está el tema de ganar un torneo internacional. Ahí en segundos podés pasar de ídolo a odiado. Pero me encantó el desafío”, aseveró en la despedida.
Dejanos tu comentario
Publicación internacional destaca el gran rescate de animales liderado por paraguayo durante la construcción de Itaipú
La BBC News Mundo se hizo eco del operativo Mymba Kuéra, consistente en el rescate de más de 30.000 animales cuando se construyó la represa de Itaipú.
El material, elaborado por Alejandra Martins, recordó que el ingeniero agrónomo paraguayo Darío Pérez Chena lideró uno de los mayores rescates de fauna silvestre en la historia de América Latina.
El compatriota, quien entonces trabajaba para la Entidad Binacional Itaipú, dirigió el equipo que en 1982 salvó a miles de animales, entre monos, armadillos, víboras, tarántulas.
La construcción de la represa de Itaipú llevó nueve años y en ella trabajaron cerca de 40 mil personas. Para realizar las obras en terreno seco fue necesario excavar un canal para desviar temporalmente el río.
En 1982, finalizados los trabajos, todo estaba listo para abrir las compuertas del canal y comenzar a llenar el gigantesco embalse de la represa, de unos 1.350 km cuadrados.
Pero la zona que quedaría inundada estaba en un enorme ecosistema, el Bosque Atlántico del Alto Paraná, una de las áreas de biodiversidad más ricas del planeta. Alberga cerca de 20.000 especies de plantas y al menos 2.000 especies de animales, incluyendo jaguares y pumas, además de 400 especies de aves.
La construcción de Itaipú coincidió con una nueva era en ecología. Brasil y Paraguay asumieron la tarea de rescatar la fauna silvestre. En el lado paraguayo, el proyecto de recuperación de fauna fue llamado Mymba Kuéra, expresión guaraní que significa “los animales”.
Los preparativos para el rescate llevaron varios años, e incluyeron realizar un inventario de toda el área afectada en la que trabajaron botánicos, zoólogos e ingenieros forestales, entre otros.
“El relevo permitió constituir un gran archivo de la fauna paraguaya, contribuimos mucho al conocimiento sobre esa zona”, relató el ingeniero Pérez Chena a la BBC.
El inventario fue la base del operativo de rescate, que sería realizado por un equipo de 189 personas lideradas por Pérez Chena. Los rescatistas se desplazaban en lanchas y se comunicaban entre sí por radio, a menudo en guaraní.
“El personal fue muy bien seleccionado. Tratamos de llevar toda gente joven, no más de 40, 45 años, que sepa nadar, que tenga buena vista, buen oído”, recordó.
Además había un equipo de apoyo de otras 150 personas, entre médicos, enfermeros, pilotos de helicóptero, mecánicos y bomberos.
Los rescatistas fueron entrenados por técnicos brasileños y de otros países.
“Con ese bagaje de conocimiento y de recursos humanos nos largamos a la aventura un día 13 de octubre del año 82”, contó el agrónomo.
Aquel 13 de octubre se cerraron las compuertas del canal de desvío y comenzó a inundarse la zona del embalse.
Mientras el agua subía se inició el rescate de animales. Al comienzo se recuperaron pocos, pero la cifra aumentó rápidamente hasta alcanzar un máximo de más de 600 en un solo día. “Salvamos solamente los animales que no sabían nadar. Hemos salvado monas con su hijo pequeñito colgado en el cuello. Parecía que lloraban de perder su libertad”, relató el entrevistado.
Los trabajadores estaban entrenados para lidiar con animales agresivos o tarántulas y serpientes venenosas. “En cada lancha teníamos un kit con suero antiofídico para ser usado en casos de emergencia”, recordó.
Pérez Chena no esperaba tener que rescatar aves, pero también salvaron a muchas. “Encontramos aves en el agua chapoteando. Subían a las ramas de los árboles a buscar insectos y a veces se les mojaban las plumas de la cola, que es el timón. Tuvimos que comenzar a buscar jaulas especiales para recoger las aves”.
El operativo de rescate se prolongó hasta el 10 de enero de 1983.
“En total salvamos 27.150 animales. El 45 % fueron víboras. Y de esas la mitad eran ponzoñosas”.
En el lado brasileño había menos bosque y más áreas de cultivo, por lo que se rescataron menos animales, unos 11.000. “Si sumamos todo son casi 39.000 animales, un récord para América del Sur hasta hoy día”.
Muchos de los animales fueron trasladados a más de 100.000 hectáreas de áreas protegidas en el mismo ecosistema de Bosque Atlántico.
Cientos de víboras fueron enviadas al Instituto Butantán en Sao Paulo, un centro líder en investigaciones biológicas y en la elaboración de sueros antiofídicos y otros fármacos.
Algunos armadillos negros (o armadillos de seis rayas) acabaron en Japón.
Pérez Chena reconoce que, a pesar del vasto operativo, muchos animales no pudieron ser rescatados. “Hemos salvado a muchos animales, pero probablemente hayan muerto muchos más. Por ejemplo, insectos. No sabemos cuántos animales con su guarida bajo tierra pasaron a formar parte de la materia orgánica del suelo”, señaló.
Pérez Chena tiene ahora 87 años y vive en Asunción con su esposa Lucina. El matrimonio tiene cuatro hijos y 12 nietos.
El rescate de fauna de 1982 sentó las bases para reservas y proyectos de biodiversidad actuales como el Centro Ambiental Tekotopa de Itaipú, en la ciudad paraguaya de Hernandarias.
A lo largo de los años el operativo Mymba Kuéra ha tenido numerosos reconocimientos. “Fuimos galardonados con algunos títulos internacionales como grandes defensores de la naturaleza. Pero lo más lindo tal vez es que hemos hecho algo positivo por la biodiversidad de esa zona”.
Darío Pérez Chena cree que es importante seguir dando a conocer cómo fue aquel histórico rescate. “A veces la gente dice lo pasado pisado. Sin embargo, el pasado debe enseñar a no cometer los mismos errores”, dijo el ingeniero paraguayo a la BBC.
Dejanos tu comentario
Messi: el retiro de la Selección, el ascenso del magnate
Tras más de dos décadas, con más de 178 partidos, 106 goles y cinco títulos mayores, Lionel Messi anunció su retiro de la selección Argentina.
Los negocios que construyó Messi. La despedida de la leyenda del deporte marca el cierre de una era dorada para el fútbol argentino, pero también abre una nueva etapa para la consolidación de su perfil como empresario global.
Su imperio económico se apoya en la hotelería de lujo, la cadena MiM Hotels, con seis establecimientos en destinos europeos estratégicos, se convirtió en uno de sus activos más visibles. En 2025, la gestión pasó a Meliá Hotels International, lo que permitió escalar la operación y proyectar la expansión hacia Asia. Este negocio supera los USD 100 millones y refleja la apuesta de Messi por activos tangibles y sostenibles.
El fútbol y estrategia empresarial. Además de su contrato con Inter Miami, que incluye participación accionaria, Messi adquirió el UE Cornellà en España y fundó el Deportivo LSM en Uruguay junto a Luis Suárez. Estas operaciones replican el modelo de David Beckham y consolidan una red deportiva internacional que asegura ingresos más allá de su retiro.
La diversificación alcanza también la gastronomía y el consumo masivo. Messi es socio de El Club de la Milanesa, cadena con más de 70 locales en Argentina y expansión hacia Europa y EE.UU. Además, lanzó la bebida deportiva Más+ y firmó una alianza con Stanley para la colección Messi x Stanley 1913. Su marca The Messi Store y la línea de vinos L10 Wines completan un portafolio que combina lifestyle y tradición.
También se suma la productora 525 Rosario y el vehículo financiero Rostower Socimi, que le permiten capitalizar activos hoteleros y residenciales. Con un patrimonio estimado en más de USD 1.100 millones, Messi se despide como jugador, pero se consolida como magnate, asegurando que su legado continúe tanto en la memoria deportiva como en el mapa empresarial global.
Dejanos tu comentario
Distinguen a ingeniero aeroespacial por su destacada trayectoria en las ciencias y tecnologías
Este martes, el ingeniero aeroespacial paraguayo Hernando Fabián Gauto Toledo recibió el premio “Branislava Susnik”, por su destacada trayectoria científica y tecnológica así también por su valioso aporte al desarrollo de los sistemas aeroespaciales. Esta distinción es otorgada por la Cámara de Diputados a los profesionales destacados.
Gauto fue elegido por los legisladores para recibir esta distinción por su nivel de liderazgo en el desarrollo de estos sistemas, además de la trayectoria científica y tecnológica, y su contribución a la ciencia a nivel nacional e internacional.
“Este reconocimiento lo distingue como un ejemplo de excelencia profesional que enaltece a Paraguay y demuestra el potencial de los compatriotas que desarrollan su talento más allá de nuestras fronteras”, resalta el documento.
Te puede interesar: Capturan a dos presuntos miembros del PCC en Alto Paraná
Dar oportunidad a los jóvenes
El ingeniero agradeció por esta honorable distinción y valoró que los profesionales sean reconocidos en su país. Pidió a las autoridades a dar oportunidades a los jóvenes que permitan desarrollar sus trabajos en áreas vinculadas con la ciencia, la tecnología y la ingeniería.
“Esto tiene un significado muy especial porque viene de mi país. Es una motivación para seguir trabajando y, sobre todo, para recordar que hay muchos jóvenes paraguayos con talento y capacidad que pueden llegar muy lejos si tienen las oportunidades y el apoyo necesarios”, apuntó.
Le también: Conductor atropelló a agente de la PMT, arrastró su moto y luego huyó
Sobre el ingeniero Gauto
Hernando Fabián Gauto nació en Paraguay, a los 12 años se radicó en Estados Unidos, donde se ha graduado en Ingeniería Mecánica y Aeroespacial, además, cuenta con una maestría en Ingeniería Civil, Mecánica y Medioambiental. Actualmente, cursa un doctorado en Ingeniería Ambiental y Sistemas.
Con 18 años de trayectoria en la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (Nasa), se convirtió en uno de los profesionales paraguayos vinculados a proyectos de alta complejidad tecnológica desarrollados por la agencia espacial estadounidense. Se desempeña como gerente principal del programa Artemis II, misión que forma parte del ambicioso programa de exploración lunar.
Te puede interesar: Dinatran buscará frenar competencia desleal de buses informales
Dejanos tu comentario
Robert Harrison: “El fracaso es no volver a intentar levantarse”
El presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), Robert Harrison, repasó el proceso que llevó a Paraguay de una etapa de crisis y cuestionamientos a recuperar protagonismo en la Copa del Mundo después de 16 años. Durante el evento “Paraguay con Mentalidad Ganadora”, donde compartió su experiencia y destacó el papel del trabajo en equipo y la capacidad de levantarse ante los fracasos como motores del proceso.
La clasificación de Paraguay al Mundial, fue resultado de mucho trabajo, años de preparación y por sobre todo, la capacidad de insistir cuando los resultados no eran los esperados, señaló Robert Harrison, presidente de la APF.
Recordó que su trayectoria dirigencial se inició hace casi tres décadas y que su llegada a la presidencia de la APF, en 2016, estuvo marcada por dos grandes objetivos, el primer punto fue elevar los ingresos del fútbol paraguayo y conseguir nuevamente la clasificación mundialista.
El primero comenzó con una renegociación de los derechos televisivos, proceso que, según relató, permitió incrementar en alrededor de 309 % los ingresos destinados al fútbol paraguayo sin extender la duración del contrato.
Profesionalización e infraestructura. El dirigente señaló que la transformación no podía limitarse a la selección absoluta. Detrás del equipo nacional existe una organización que comprende las distintas selecciones e infraestructura.
En ese proceso destacó la construcción de infraestructura y el desarrollo de proyectos destinados a los clubes. Uno de los principales programas contempló la instalación de 12 canchas para equipos de Primera División, acompañadas de espacios y herramientas para trabajar aspectos físicos, técnicos, nutricionales y psicológicos.
El momento de quiebre. La gestión atravesó posteriormente otro momento crítico, Harrison recordó el año 2022, cuando los resultados deportivos no llegaban y comenzaron a surgir dudas sobre el rumbo elegido. “El miedo, hay que saber convivir con el miedo”, sostuvo, al recordar que incluso llegó a considerar la posibilidad de retirarse de la dirigencia.
La decisión, finalmente, fue volver a intentarlo. El cambio implicó revisar la planificación, modificar el cuerpo técnico y profundizar el trabajo en las divisiones formativas.
Ese proceso terminó encontrando una nueva conducción deportiva, sumando a Gustavo Alfaro como director técnico de la Albirroja, además de una metodología enfocada no solamente en las capacidades futbolísticas de los jugadores, sino también en aspectos psicológicos y emocionales.
Los resultados comenzaron a aparecer en partidos de alta exigencia y Paraguay consiguió sostener su posición hasta asegurar nuevamente su clasificación a una Copa del Mundo, después de 16 años de ausencia.
La clasificación como punto de partida. El presidente de la APF sostuvo que el regreso al Mundial debe ser entendido como un punto de partida para construir una etapa de mayor crecimiento. Harrison también destacó que el equipo debió enfrentar rivales de mayor ranking y atravesar momentos de presión, pero logró imponerse en partidos decisivos y avanzar hasta enfrentar a potencias del fútbol mundial.
Más allá de los resultados, el dirigente atribuyó una parte importante del desempeño a la confianza del plantel y al trabajo emocional realizado antes de los partidos. En su visión, la mentalidad ganadora no significa desconocer el miedo, sino aprender a convivir con él y tomar decisiones a pesar de su presencia.
Liderazgo con autoridad moral. Para Harrison, esa misma lógica puede trasladarse al mundo empresarial, institucional y político. Quienes ocupan posiciones de liderazgo, afirmó, deben comprender que la autoridad no depende solamente del cargo, sino también del ejemplo que transmiten.
“La autoridad moral es lo más importante”, sostuvo, al señalar que quien dirige una empresa, una institución deportiva, un ministerio o una organización pública debe actuar de acuerdo con los principios y valores que pretende transmitir.
“El fracaso solamente existe para aquel que no quiere volver a levantarse”, afirmó al cerrar su exposición, reivindicando la perseverancia como uno de los principales componentes de una mentalidad ganadora.