En el entorno de Guaraní, luego del empate 1-1 frente a Trinidese, hubo innumerables protestas por la labor del árbitro del encuentro, Juan Benítez, y especialmente las duras críticas fueron dirigidas hacia el VAR, que estuvo a cargo de Mario Díaz de Vivar.
Con la igualdad, el cuadro aborigen se perdió la posibilidad de quedar a solo dos puntos del líder Libertad, teniendo en cuenta la caída de los liberteños frente a Olimpia.
El jugador del Legendario Néstor Camacho se descargó ayer en el programa “Deportes Uno” expresando su malestar: “Podía haber sido una victoria fundamental para Guaraní, nos sacaron la victoria, lastimosamente el árbitro y el VAR decidieron anular un gol legítimo. El ofensivo del equipo de Dos Bocas siguió con sus objeciones: “Era muy alta la pelota, le reclamé eso al árbitro y me dijo lo de la interferencia, es incomprensible.
El jugador no iba a llegar nunca al balón, es totalmente injusto. Ellos (por los jugadores de Trinidense) ni siquiera protestaron la jugada y el VAR en dos segundos decidió que era inválida. Tenían que haber revisado todos los ángulos de la jugada para luego tomar una decisión más acertada. Mi conclusión es que era más fácil anular el tanto. Es una lástima”, disparó al final.
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La primera gran victoria de la diplomacia paraguaya de la posguerra
- Carlos Fleitas
- Embajador
- Fotos: Gentileza
¿Por qué una ciudad del Chaco paraguayo lleva el nombre de un presidente de los Estados Unidos? Durante años se llamó Villa Occidental y estuvo en el centro de una disputa territorial entre Paraguay y Argentina.
Tras el fallo favorable pronunciado por el presidente de EE. UU. Rutherford B. Hayes el 12 de noviembre de 1878, el Congreso paraguayo la rebautizó como Villa Hayes en el año 1879. Desde entonces, su nombre conserva la memoria de un laudo arbitral que permitió al Paraguay recuperar un territorio legítimo reclamado en uno de los momentos más difíciles de nuestra historia.
El laudo Hayes fue el primero de los tres arbitrajes relevantes en la historia fronteriza del Paraguay. En 1938, después de la guerra del Chaco, otro fallo arbitral estableció la línea divisoria entre Paraguay y Bolivia.
Posteriormente, en 1969, un nuevo arbitraje resolvió la controversia sobre la ubicación del Hito VIII, en la zona del cerro Chovoreca. Cada uno tuvo un objeto y un contexto histórico diferente. El de 1878 se produjo cuando el Paraguay aún enfrentaba las profundas consecuencias políticas, económicas y territoriales de la guerra contra la Triple Alianza, donde necesitábamos con urgencia afianzar nuestra autoestima y nuestra soberanía nacional.
Debemos recordar que los arbitrajes pueden ser de derecho, cuando se estudian los justos títulos sobre la titularidad del territorio en cuestión, como lo fue el laudo Hayes, y el arbitraje de equidad (o ex aequo et bono) que es un método alternativo de resolución de conflictos, en el que el árbitro toma su decisión basándose en su leal saber y entender, buscando una alternativa sobre las mínimas aspiraciones de los litigantes, de tal manera que la resolución sea aceptable para todas las partes, como lo fue el laudo del 10 de octubre de 1938.
OCUPACIÓN ARGENTINA
Al finalizar la Guerra Grande, las fuerzas argentinas habían ocupado Villa Occidental, asentamiento ubicado frente a Asunción, mientras continuaban las negociaciones destinadas a establecer definitivamente los límites entre ambos países. Precisamente, uno de los principales puntos de desacuerdo era el territorio situado al oeste del río Paraguay.
El Tratado de Límites Machaín-Irigoyen, firmado el 3 de febrero de 1876 por Facundo Machaín y Bernardo de Irigoyen, reconoció como argentino el territorio situado al sur del brazo principal del río Pilcomayo. Pero el dominio del área comprendida entre ese río y el río Verde, incluida Villa Occidental, quedó sometido a un arbitraje.
Ambos países acordaron que el árbitro sería el presidente de los Estados Unidos y cada parte debía presentar los argumentos y antecedentes que considerara necesarios para justificar sus derechos sobre el territorio. La controversia dejaba así el terreno de la ocupación militar y pasaba al ámbito de la diplomacia y del derecho internacional.
En representación del Paraguay tuvo una actuación destacada Benjamín Aceval, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Washington, y José Falcón, quien colaboró en la recopilación de las informaciones, con mapas y testimonios relacionados con la presencia paraguaya en la región.
El historiador Hipólito Sánchez Quell destacó la colaboración entre Falcón y Aceval y recordó que, durante el homenaje ofrecido al diplomático a su regreso al país, este reconoció públicamente la contribución de Falcón al resultado del arbitraje.
Debemos recordar que este había sido encargado del Archivo de nuestro país, que fuera saqueado por fuerzas brasileñas en Piribebuy en agosto de 1869. No obstante, conocía de memoria todos los documentos obrantes en el mismo.
El 27 de marzo de 1878, Aceval presentó ante el secretario de Estado estadounidense William M. Evarts la memoria paraguaya destinada al presidente Hayes. La defensa se apoyó en antecedentes históricos, jurídicos y territoriales reunidos en el Paraguay. Argentina siguió el mismo procedimiento y presentó sus propios argumentos para sostener su reclamación.
PRESENTACIONES
Debemos mencionar que la Argentina presentó sus alegatos dos días antes de la finalización del plazo, publicando los mismos, por lo cual el delegado paraguayo tuvo tiempo de leerlo y rebatir punto por punto sus afirmaciones. La documentación fue presentada el último día del plazo establecido, siendo impecable la misma, pues presentaba los títulos que el Paraguay ostentaba para reclamar la titularidad del territorio y el rechazo de las alegaciones argentinas sobre el tema.
Debemos resaltar que el doctor Benjamín Aceval pudo obtener parte de la documentación que hace referencia a los derechos de nuestro país sobre ese territorio, que se hallaba en posesión del Brasil, y también los títulos obrantes en el Archivo de Indias en el Reino de España, gracias a una profunda investigación del tema.
El arbitraje enfrentó, por tanto, dos interpretaciones jurídicas e históricas acerca de la soberanía sobre un mismo territorio. Por un lado, la Argentina, que basaba su alegación en la pertenencia de este territorio en la Provincia del Río de la Plata y la del Paraguay, que demostraba títulos de posesión efectiva de dichas tierras como la colonización efectuada en la antigua Villa Burdeos, luego Villa Occidental, y los documentos de titularidad del territorio de la Provincia del Paraguay y que, en un tratado anterior de límites firmado con la Argentina en 1852, esta había aceptado que pertenecía al Paraguay.
La cuestión sometida al arbitraje no debía resolver la soberanía sobre todo el Chaco Boreal. Su competencia se limitaba a la zona comprendida entre el río Verde y el brazo principal del Pilcomayo.
“LEGAL Y JUSTO TÍTULO”
Después de examinar los argumentos presentados por las partes, Hayes emitió su decisión en Washington el 12 de noviembre de 1878. En ella declaró que la República del Paraguay tenía “legal y justo título” sobre el territorio en disputa y le adjudicó el área situada en la margen occidental del río Paraguay, entre el río Verde y el brazo principal del Pilcomayo.
El Paraguay, debilitado por la guerra y sometido todavía a fuertes presiones externas, obtuvo por medio de la diplomacia el reconocimiento de sus derechos sobre un territorio estratégico. Además, la decisión permitió además avanzar hacia el retiro de las fuerzas argentinas y la recuperación efectiva de Villa Occidental.
Meses después, en mayo de 1879, el Congreso paraguayo aprobó la ley que cambió el nombre de Villa Occidental por el de Villa Hayes. Posteriormente, el Gobierno tomó posesión de la localidad y se labró el acta correspondiente.
El cambio de nombre constituyó una expresión de gratitud hacia el presidente estadounidense. Al denominar Villa Hayes a la antigua Villa Occidental, el Estado vinculó de manera permanente la identidad de la ciudad con el acontecimiento que hizo posible su recuperación.
IMPORTANCIA DEL FALLO
La importancia del fallo se comprende al considerar que, después de la guerra contra la Triple Alianza, el país ya había cedido otros territorios a la Argentina y al Brasil. Esto evitó una nueva pérdida territorial e impidió que la jurisdicción argentina avanzara al norte del Pilcomayo y consolidó la soberanía paraguaya sobre ese sector del Chaco Boreal.
La importancia del laudo Hayes no radica solamente en la extensión del territorio reconocido legítimamente al Paraguay, sino que debe comprenderse dentro del difícil proceso de reconstrucción nacional iniciado después de la guerra contra la Triple Alianza. En un escenario marcado por la ocupación extranjera y la fragilidad institucional, el país consiguió defender sus derechos.
Así, el 12 de noviembre de 1878, el laudo demostró que, incluso en condiciones profundamente adversas, la diplomacia paraguaya podía convertirse en un instrumento eficaz para la defensa de la soberanía. Más de un siglo después, el nombre de Villa Hayes continúa recordando aquel episodio y a quienes participaron en la defensa de los derechos del Paraguay sobre el Chaco Boreal como lo fueron el doctor Benjamín Aceval y don José Falcón.
Debemos destacar que el arbitraje internacional nace como un método de resolución de conflictos alternativo a la administración de justicia, en el cual las partes acuerdan someter libremente la resolución de una disputa a una o varias personas imparciales, denominadas árbitros, facultadas a dictaminar sobre la misma una decisión definitiva y obligatoria para las partes (denominada laudo arbitral), con carácter de cosa juzgada y fuerza ejecutoria.
GRAN VICTORIA DIPLOMÁTICA
Este laudo arbitral constituye la primera gran victoria de la diplomacia paraguaya en la posguerra de la Triple Alianza, la cual reafirmó el sentimiento de identidad nacional y pertenencia a nuestro suelo patrio, constituyendo uno de los sólidos argumentos jurídicos esgrimidos posteriormente en nuestro conflicto con Bolivia sobre la titularidad del Chaco Boreal.
Para finalizar, deseo señalar que la patria es espíritu y sentimiento. Ello significa que el ser de la patria se funda en una acumulación de valores propios, con los que se enlaza a los hijos de un territorio con el suelo que habitan, por lo cual la gran victoria del laudo Hayes constituye la victoria de un pueblo que jamás se rindió, pese a las circunstancias adversas de la historia, y siguió sosteniendo las banderas de la defensa de la integridad territorial, llegando incluso nuevamente a derramar la sangre de sus hijos en una nueva guerra internacional, esta vez con Bolivia, en defensa de su sagrado suelo patrio.
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Reelección de Lula en Brasil abre oportunidad para recomponer la agenda con Paraguay
La politóloga Julieta Heduvan realizó un análisis sobre lo que significa la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva para el Gobierno de Paraguay y el tratamiento de una extensa agenda de temas de interés mutuo. En el programa “Fuego cruzado”, emitido por el canal GEN/Nación Media, la politóloga indicó que esta es una nueva oportunidad para las relaciones bilaterales.
“Creo que este resultado electoral da paso a la oportunidad de hacer un borrón y cuenta nueva, las relaciones en los últimos años entre Peña y Lula fueron muy visibles, llevadas hacia un enfriamiento, si bien no fue una ruptura, no fue una cuestión de quiebre como sucedió entre Lula y (Javier) Milei, sí vimos que las relaciones no fueron tan cercanas como podían ser o como se presentaron en los primeros años”, manifestó Heduvan a través de una comunicación telemática.
Explicó que esta es una nueva oportunidad que se abre entre Paraguay y Brasil que debería ser de ambos lados, no solo una cuestión unilateral que tiene que buscar el presidente Santiago Peña, sino el reelecto presidente de Brasil: “Empezar a privilegiar un poco más, dar mucha más atención a las relaciones con Paraguay ahora que se viene un nuevo periodo de gobierno y sigue habiendo temas sumamente relevantes para discutir, el Anexo C, todas las cuestiones que tienen que ver a nivel fronterizo, de seguridad, de organizaciones criminales”, refirió la profesional.
Agregó que la agenda bilateral entre ambos países es muy extensa, que no contiene solo los puntos mencionados más arriba, sino otros que tienen que ver con el comercio y la migración. “No solo eso, sino infraestructura, de migración, de comercio, de inversiones, hay una agenda enorme entre Brasil y Paraguay que ahora es una nueva oportunidad para sentarse de nuevo y empezar a negociar en mejores términos”, sentenció.
Un cambio de tendencia de la región
Por otra parte, se refirió al cambio de la tendencia en la región, con resultados electorales que eligen a la derecha y rechazan al sector de izquierda. “Es sin duda un cambio de tendencia, veníamos diciendo desde hace un tiempo cómo esta tendencia que beneficiaba a la oposición en América del Sur se había hecho muy visible con todos los resultados electorales, pero no solo desde este año que estamos siguiendo con mucha atención, sino desde una década prácticamente”, mencionó.
Agregó que “los números son sumamente claros, en 25 elecciones desde el 2015, 21 de estas elecciones las gana la oposición. Entonces esta victoria de Lula es sin dudas un giro a estas tendencias que veníamos pensándolas desde una idea un poco más general, no desde el gobierno sino de la disconformidad de las sociedades latinoamericanas que buscaban una respuesta a sus necesidades insatisfechas”.
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Brasil bajo Lula: desafíos y oportunidades para Paraguay
- Fotos: Mariana Díaz
La victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil abre un nuevo escenario político y económico para Sudamérica, con implicancias directas para el Paraguay. En el programa “Expresso”, de GEN/Nación Media, Augusto dos Santos conversó con el consultor político brasileño Caio Manhanelli y el politólogo paraguayo Víctor Genes sobre los desafíos del Gobierno brasileño, la renegociación de Itaipú, las relaciones bilaterales y el impacto de este nuevo contexto en la política paraguaya de cara al 2028. También analizaron los sesgos de las encuestas, el papel de la comunicación digital, las demandas sociales insatisfechas y las tensiones ideológicas que atraviesan la región.
–¿Qué pasó ese día al respecto del resultado? ¿Fue previsible?
–CM: Te voy a decir que fue previsible en la primera vuelta y te voy a decir por qué. Las encuestas estaban claras y ahí voy a hacer una crítica tanto a los analistas como a la prensa y a las encuestadoras al mismo tiempo. La encuesta de opinión trabaja con una cosa llamada matemática y la matemática es exacta. La estadística es un campo de la matemática que te entrega las probabilidades, lo que es probable, lo que puede acontecer. Cuando nosotros difundimos los datos de las encuestas, ¿qué hacemos normalmente? Solo hablar sobre los números crudos o mismo dejar en segundo plano la información correcta que la encuesta te trae. Primero decimos Bolsonaro estaba con 51 y Lula con 49. Con un margen de error de 2 puntos, quiere decir Bolsonaro tiene entre 49 y 53. Lula tiene 49, pudiendo variar entre 47 y 51. Eso llamamos empate técnico. ¿Qué quiere decir empate técnico? Quiere decir que la encuesta, el método probabilístico no logra responder la pregunta ¿quién va a ganar?
–¿Por qué en algunos países funcionan las encuestas y en otros no?
–CM: En 2015 me llamaron para iniciar una encuestadora en Paraguay y me fui sin plata, sin inversión, sin nada. Nosotros enseñamos cómo hacer encuestas de una manera fidedigna, de una manera coherente, de una manera transparente y sin utilizar las encuestas como un arma de propaganda. ¿Por qué? El método estaba basado en experiencias internacionales que vienen desde el final de las décadas del 70, 80, cuando se empiezan a hacer observaciones electorales. El problema principal es que cuanto más tirás la encuesta trucha o una encuesta diciendo fulanito está en frente, lo que puedes hacer es que el rechazo a fulanito es tan grande que va a movilizar más gente en su contra.
–Creo que no hay nada más parecido a Bolsonaro que el oviedismo en Paraguay históricamente, ¿no?
–VG: En cierta forma sí. El oviedismo representaba un poco esa fuerza corporativa de los sectores de la seguridad y el orden, los militares, los policías, pero tenía un componente popular, social y cultural, que no sé si el bolsonarismo logró articular en cuanto a sectores populares. Creo que Lula logró articular o siempre articuló a los sectores de la zona del nordeste y compañía.
IMPLICANCIAS
–¿Cuál es tu impresión con relación a cómo impacta la victoria de Lula en Paraguay?
–VG: Primero tenemos que analizar la implicancia de dos componentes centrales, el componente político y el componente económico. Si aterrizamos nosotros al componente político, podemos dividir en tres sectores. El sector del oficialismo, el sector de la disidencia del Partido Colorado y la oposición. Entonces, ¿quiénes ganan y quiénes pierden? En ese sentido, podríamos decir que en la oposición se genera una expectativa muy importante, se genera también una posibilidad, una apertura para el oficialismo y la disidencia colorada con Mario Abdo es quien pierde. Vimos justamente el apoyo que dio Mario Abdo a Bolsonaro. Entendiendo ese contexto, tenemos que tener en cuenta tres efectos centrales. El efecto simbólico, el efecto discursivo y el efecto de gestión, que son los efectos centrales que van a incidir en la movida política para el 2028.
–¿Qué representa cada uno de estos efectos?
–VG: Cuando hablamos del efecto simbólico, ¿qué representa simbólicamente que Lula haya ganado?, principalmente para la oposición, no tanto para el oficialismo. Para el oficialismo viene el efecto de gestión. El efecto simbólico habla un poquitito de culturalmente, socialmente, cómo la oposición con su contacto, con sus redes con el Partido de los Trabajadores van a empezar a reunirse y articularse para ver cómo pueden generar un apoyo a la candidatura o la potencial candidatura de la oposición. Por otra parte, el efecto de gestión implica la oportunidad que pueda tener el oficialismo para trabajar la renegociación (del Anexo C del Tratado de Itaipú) y el éxito de esa renegociación o los términos que puedan instalar un éxito para el oficialismo, como también a la inversa si no se tiene un éxito en el diálogo y se dilata. La oposición puede utilizar como una herramienta o como un insumo para decir que la gestión de gobierno no fue útil y no aprovechó el proceso o esta reinstalación de Lula en el gobierno.
–Caio, ¿quién es el Lula que ahora va a ser presidente con relación al primer presidente Lula? ¿Y qué improntas tiene su nuevo desafío?
–CM: Lula me parece que se convenció sobre la comunicación digital. Yo estaba hablando sobre resultados previsibles, pero ahí lo primero que dije deja una idea equivocada para los políticos, de que los votos son propiedad de ellos. Hay que hacer campaña de cualquier manera, hay que probarse creíble para la gente que ya te votó anteriormente. Porque el tiempo pasa, la gente te experimentó así o asá, y van a querer escuchar qué vas a hacer adelante. La campaña de Lula falló muchísimo, porque no logró enseñar promesas, por eso es difícil decirte qué Lula vendría para este próximo gobierno, porque Lula solo pasó defendiendo su gobierno, defendiendo una continuidad, pero de un país que tiene buenos números, pero que no se siente tan bien.
–¿Qué cosa?
–CM: Él aprendió que es posible hacer una comunicación directa con la gente a través de los medios digitales, que fue posible movilizar toda su militancia y hacer que la gente salga a la calle a buscar cumplir actividades en favor de su campaña. Y él enseñó en su discurso que quiere utilizar el pueblo para gobernar este nuevo mandato. Entonces, posiblemente va a haber una política pública de gobierno de comunicación para tener ese enlace con la gente por medios digitales y traer la gente para decidir y para ayudarle a gobernar. Pero ¿qué quiere decir gobernar? Es enfrentar este congreso, que mayormente es un congreso de gente que supuestamente es opositora a Lula. Y allí Lula también hace una alerta para su propio partido. Lula dijo “yo quiero gobernar por el pueblo y quiero recordarles que los diputados que están ahí fueron votados por el pueblo”. “Y si yo quiero gobernar con el pueblo, yo tengo que gobernar con esta gente, que también recibió voto del pueblo”. Así que yo voy a ser gobierno con quien tuvo voto de la misma gente que me votó. Básicamente, él dijo eso. Cuando dice eso, él está dando una alerta a su partido a decir “no me boicoten los acuerdos políticos que voy a hacer”, porque eso fue lo que pasó durante 4 años.
DESAFÍOS PARA PARAGUAY
–Víctor, ¿qué desafíos representa para Paraguay todo lo que se viene?
–VG: Hay tres elementos centrales. La inmediatez, lo que nos va a marcar la agenda 2028, la inmediatez, la cercanía y la espontaneidad. Pero es una espontaneidad que quizás puede ser un poco trabajada también previamente. Y en el marco de lo que indiqué anteriormente, la construcción de un discurso, la construcción de una narrativa, la articulación de las demandas insatisfechas son las que van a marcar la agenda. Y, en ese sentido, yo creería que lo de Lula en Brasil, por lo menos trabajaron mucho la construcción de una narrativa, un discurso independientemente a ser gobierno, porque es difícil siendo gobierno construir un discurso, pero en Paraguay lo que va a dar posibilidad a una continuidad del actual símbolo político va a ser cómo se va a comunicar la gestión y cómo se va a transferir eso en la cotidianidad de la gente. Ahora, por otra parte, la oposición tiene mayores posibilidades de poder articular y de generar una cercanía y una cotidianidad con el discurso, un discurso más potente.
–¿Cuáles son los grandes temas que tenemos en agenda con Brasil?
VG: La primera palabra es Itaipú y lo otro van a ser los empresarios que están en Alto Paraná. O sea, dos temas centrales. Cómo va a transferirse el empresariado aquí a Paraguay y después la renegociación y los procesos que se ven en torno a Itaipú.
–Caio, ¿qué dificultades va a tener el gobierno de Lula de aquí en adelante y qué esperanza genera al respecto del futuro?
–CM: A mí me gustaría traerte un análisis que tuve contacto y bastante crítico sobre ese espacio digital. Las redes sociales alcanzan su protagonismo en cuanto las democracias están perdiendo fuerza en cuanto a métodos de construir sociedades. Las redes sociales construyeron una manera de interactuar que es irrespetuosa, que explota justamente los radicalismos. Teniendo eso, estamos mirando gobernantes que están bastante acoplados en esa lógica de la opresión, de la violencia y del descrédito. Y el mejor ícono de eso después de Trump, pero incluso más icónico aún, es (Javier) Milei, que desde su primer día de mandato pasa más el día odiando a Lula, ofendiendo a Lula en niveles personales. Lula fue bastante pragmático, pero ya llegó a un punto cuando, obviamente, Milei falta el respeto a su función en cuanto a presidente, entra en el país sin saludar al presidente del país y va a apoyar como presente en un acto de campaña del rival del actual presidente. Lula tiene una cosa muy clara. Él no apoya el intervencionismo porque él se convenció de la teoría de la soberanía y de la autodeterminación de cada pueblo.
PRAGMATISMO
–¿Quién es el nuevo Lula en medio de esta coyuntura internacional?
–CM: Sigue siendo el Lula pragmático. Creo que Lula es el único político brasileño que tiene la concepción de la gran patria, porque los brasileños no la tienen, los brasileños no saben quién son los libertadores de América. Lula tiene esa idea como Bolívar tuvo de hacer un gran bloque. Y Brasil es gigante y hoy Brasil incluso es competencia de Estados Unidos, porque provee bienes industrializados como coches por ejemplo. Entonces, Lula enfrenta las cuestiones diplomáticas sin intervenir en la autodeterminación de los pueblos. Lula nunca va a apoyar una intervención, de la misma manera que no apoyó en Venezuela. Lula estuvo en favor de que se abriera el conteo de los votos en Venezuela. Él dio esa declaración, pero para él los pueblos tienen de autodeterminarse. Si los venezolanos no están satisfechos, tienen que arreglar una manera de lograr construir su país.
–Víctor, ¿alguna reflexión global pero al mismo tiempo sintética sobre esto?
–VG: Hay que entender que Lula es una institución. En estos períodos en que estuvo Lula en el gobierno, Brasil pudo expandirse y pudo generar una economía de proyección global. Entonces, eso incide, porque es un jugador muy importante, incide en Paraguay y la incidencia que tenga en Paraguay va a proyectar nuestro país también en parte de aquí a 5 o 10 años.
–¿Cuál es la urgencia del día siguiente de Lula al asumir?
–CM: El día siguiente es primero reorganizar su casa. Lo que pasó en los 4 años no debería haber pasado. Había una cobranza muy importante hacia el partido y Lula no intervino. Lula dijo “el partido es el partido, el gobierno es el gobierno”, pero dijo muy claramente al partido “¿ustedes quieren que sus agendas sean cumplidas en mi gobierno? No esperen de mí, hagan ustedes”. Entonces, se esperó que el PT tuviera un mejor desempeño en 2024 en las elecciones municipales y no tuvo. Eso fue una alerta importante, el PT tiene que tener un mejor desempeño en las elecciones para diputados en todo el país. El PT realmente creció, la derecha realmente creció y quien pierde fue el medio. Entonces, el día siguiente va a ser organizar la casa, revisitar lo que se equivocó en estos 4 años, elegir sobre la estrategia para bajar la tasa de interés base. Si va a intentar caer en esta lógica discursiva occidental de bajar los gastos públicos. No debería tener esa relación. Entonces, él va a tener que elegir si va a buscar bajar los costos del Estado o si va intentar presionar con lobby de alguna manera a los agentes del Banco Central. Debe mejorar el flujo de plata, que es básicamente lograr hacer crecer la capacidad de endeudamiento de la población y para eso hay que bajar la tasa de interés para que la gente pueda poner plata en el mercado y hacer compras de bienes de consumo más grandes.
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Horacio Cartes saludó a Lula por su victoria electoral
El presidente de la Junta de Gobierno de la Asociación Nacional Republicana (ANR) y expresidente de la República, Horacio Cartes, extendió sus saludos al reelecto presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en las elecciones desarrolladas ayer.
Cartes abogó por la continuidad de las buenas relaciones entre Paraguay y Brasil.
“Saludo con afecto al presidente reelecto de la República Federativa del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con mis mejores deseos de éxito en su gestión y con la convicción de seguir fortaleciendo los históricos lazos de amistad, cooperación e integración entre Paraguay y Brasil”, expresó el exmandatario a través de sus redes sociales.
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Lula se impuso con alrededor del 51,8 % de los votos frente al 48,2 % del senador Flávio Bolsonaro, de la ultraderecha, en el balotaje, según los resultados oficiales tras el fin del conteo de la jornada electoral de ayer domingo en el vecino país.
Con el triunfo, Brasil se desvía del giro a la derecha que han dado países como Argentina, Chile o Colombia, respaldados por el presidente estadounidense Donald Trump, y se mantiene como uno de los pocos bastiones progresistas en la región.
En 2022, Lula derrotó por un estrecho margen al entonces presidente Jair Bolsonaro, posteriormente condenado a prisión por intentar un golpe de Estado en su contra. Se le reconoce haber recuperado las políticas sociales debilitadas por el ultraderechista y haber frenado la destrucción de la Amazonía
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