- Por Hernán Penayo
- Nación Media
Cerro Porteño se mostró mejor en cuanto a tenencia y generación de juego en el período inicial. Claudio Aquino y el “Pachi” tomaron las riendas del equipo visitante. Gran acompañamiento de los laterales, ya sea de Enzo como de Alan, quienes siempre se mostraron como opción de pase.
Piris clarificó en el mediocampo y Patiño junto al “Pulpito” le dieron tranquilidad en defensa. Romero luchó cada pelota, pero se lo vio errático tanto para jugar como para definir. Fernando tuvo las chances más claras para abrir el marcador, pero hizo lo más difícil, fallar el arco. Samudio, quien fue el más peligroso, jugó muy lejos de la portería rival.
Por su parte, Nacional, que inició muy agresivo y peleó cada jugada como si fuese la última, cedió por completo la pelota al rival, apostando así a alguna contra y el aprovechamiento de las pelotas detenidas, donde ganó casi siempre, ya sea con Bruera, Jacquet o García Guerreño.
Ambos conjuntos no salieron de su estilo, los dirigidos por Arce intentaron jugar siempre, mientras que la Academia intentó atacar de manera más directa y tratando de ganar los rebotes. Los dos tuvieron sus chances, pero el “Kili” Rojas y Jean demostraron estar atentos en cada intervención.
En la complementaria, protagonizaron un juego más disputado en lo físico, intenso, picante por momentos y no se supieron dañar en el marcador. Al Ciclón, pese a ser dueño de la tenencia, le costó en los últimos metros, ya que en el segundo tiempo casi no generó oportunidades.
Mientras que el Tricolor hizo lo mismo, se replegó y luchó más de lo que jugó. Tuvo chances con las pelotas paradas, pero la falta de puntería o el arquero brasileño le impidieron el grito sagrado en la Visera, ante un buen marco de público.
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Qué hacer ante el uso excesivo de las pantallas que dañan el cerebro infantil
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
El neurocientífico australiano Mike Nagel viene mostrando alarmantes resultados de sus escaneos de cerebros de menores que usan de manera intensiva las pantallas de teléfonos, computadoras y televisores. Niños que tienen déficit de materia blanca, adolescentes con elementos que hacen pensar en un tipo de “demencia digital”. Aquí un análisis con profesionales paraguayos sobre esta realidad.
Dificultades severas de atención, problemas de memoria, fatiga mental, menor tolerancia al aburrimiento y dependencia constante de estimulación digital, son síntomas que se reiteran entre niños y jóvenes que crecieron usando pantallas de manera excesiva.
De acuerdo al estudio de Mike Nagel, profesor de la Universidad Sunshine Coast de Australia, niños que están entre 2 y 3 horas frente a pantallas tienen ya un desarrollo anormal de su materia blanca. “Nuestra intención es cambiar el comportamiento de los padres y dejar de usar los dispositivos para, básicamente, cuidar a los niños”, dice el científico autor del impactante libro “Volviéndose autista”, donde compara el impacto de estos daños con la sintomatología del trastorno del espectro autista (TEA) y llega a hablar de un “autismo virtual”.
Volviendo al estudio, la materia blanca está compuesta por axones que transmiten información. Estos axones están recubiertos por mielina, sustancia que actúa como si fuera el aislamiento plástico de un cable eléctrico. Su función es transmitir información rápida a través del cerebro, actuando como la red de “cables” que conecta la sustancia gris.
De acuerdo a los especialistas, los daños en la materia blanca podrían afectar el desarrollo del lenguaje y la alfabetización.
“DEMENCIA DIGITAL”
Otro dato duro: en adolescentes que permanecen entre 6 y 8 horas frente a pantallas se hallaron “crestas cerebrales ensanchadas y adelgazamiento en áreas clave”, patrones similares al alzheimer temprano. A esto último le dio el nombre de “demencia digital”.
Nagel también es responsable de estudios en los que da cuenta de que cayó el coeficiente intelectual promedio en la historia y que se viene dando un aumento progresivo de demencia temprana en personas de entre 35 y 44 años, casos que tributarían a la antes citada “demencia digital”.
UNA MIRADA LOCAL
Ante ese cuadro, La Nación/Nación Media hizo una consulta en la que el neurólogo infantil José Medina admite que lo encontrado por Nagel ya es una realidad. “Existen estudios científicos que describen casos de adelgazamiento cortical. Hay cuadros de anhedonia: incapacidad de sentir placer con estímulos que no tengan la intensidad o velocidad de una pantalla. Déficit ejecutivo: problemas graves para planificar, organizar y, sobre todo, inhibir impulsos. Fragmentación de la atención: una incapacidad crónica para sostener o mantener el foco en una sola tarea por más de unos pocos minutos”, explica.
La neuropsicóloga Natalia Martínez Bruyn considera importante señalar que “en la práctica clínica no se utiliza el término ‘demencia digital’ como un diagnóstico formal, y que lo que se observa en consultorio no son daños neurológicos estructurales definidos, sino la completa situación social en la que sucede potencialmente algún desarrollo funcional insuficiente”.
Apunta luego que “el problema radica más bien en alteraciones conductuales observables, de procesos que se encuentran en desarrollo y son de orden biopsicosocial, más que en la limitación a daños estructurales cerebrales permanentes como un fenómeno aislado”.
Recuerda entonces que “desde la perspectiva de Lev Vygotsky, el desarrollo psiconeurológico oportuno depende de experiencias dirigidas socialmente y cuando estas son sustituidas por una estimulación digital prolongada y pasiva, el proceso puede verse interferido y los niños, niñas y adolescentes llegar a caracterizarse por dificultades para mantener la atención focalizada en algún punto, por no lograr un adecuado control emocional, presentar reducción en sus capacidades comunicativas y no lograr sostener un esfuerzo cognitivo en tareas que demandan un aprendizaje complejo”, expone.
¿UNA ADICCIÓN?
Verónica Contreras es oftalmóloga de niños y cuenta que “lo que aparece en los menores es un incremento de dopamina por hiperestimulación, lo que hace que el niño tenga mayor sensación de gratificación con las pantallas que con cualquier otra actividad. Por lo que al salir a jugar, andar en bicicleta u otras actividades que les ofrecemos le resultan insulsas y aburridas”.
Esto llega a tal punto de que “en los niños a los cuales se les ha eliminado el uso de electrónicos, han presentado todos los síntomas de abstinencia igual que un adicto. Presentan cambios de humor, rabietas, entre otras cosas. Estos síntomas duran alrededor de 15 días, hasta que el niño vuelve a la normalidad”, apunta.
¿EVITAR LAS PANTALLAS?
Martínez Bruyn recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda evitar absolutamente la exposición a pantallas de menores de dos años. “Luego, estas podrán incorporarse adecuadamente limitando su uso a una hora diaria y siempre acompañados y por adultos responsables”, dice del standard ideal. Entiende que “no se trata de eliminar las pantallas, sino de que los adultos dediquen un tiempo especial a informarse sobre las maneras de regular su uso según cada edad”.
Contreras, a su turno, apunta que “la Asociación Española de Pediatría desde el año pasado recomienda que los niños menores de 6 años no tengan nada de contacto con pantallas”. Esta situación contrasta con la realidad, ya que “hay una facilidad, como adultos, en utilizar las pantallas como niñeras electrónicas. “Para que coman tranquilos” o “para que no molesten mientras hablamos, nos reunimos o lo que sea”. Pero lastimosamente al intentar estar bien, estamos creando un problema a largo plazo, del que ellos no van a poder salir solos más adelante”.
Medina, autor del libro “Navegar en el autismo”, agrega que “el desarrollo de la tridimensionalidad, el lenguaje y la autorregulación emocional requieren interacción humana y táctil con el mundo físico. Posteriormente, la convivencia es posible, pero bajo un esquema de ‘higiene digital’: menos de 2 horas al día en adolescentes con la prohibición de pantallas en el dormitorio y durante las comidas sería lo ideal”, apunta.
Para Martínez Bruyn es posible reeducarse “del uso problemático en un abordaje integral que incluiría psicoeducación a las familias, reorganización de hábitos, fortalecimiento de la corregulación emocional y, en algunos casos, intervención psicoterapéutica. El objetivo no es solo reducir el uso de tecnologías, sino restituir condiciones para un relacionamiento saludable con ellas”, concluye.
EL SCROLL INFINITO
Estudios internacionales indican que un cerebro hiperestimulado es incapaz de resolver lo complejo y profundo favoreciendo lo superficial y sencillo: El scroll, desplazar la pantalla buscando nuevos estímulos, videos cortos en su mayoría, aleja a los jóvenes de los buenos textos.
La neuropsicóloga Natalia Martínez Bruyn explica que termina “afectando, entre varios otros aspectos, a su capacidad de espera y su desarrollo sobre el concepto del valor del esfuerzo a largo plazo. Esto podría llegar a incidir en la conformación de ensambles neuronales implicados en procesos cognitivos de atención y otros más complejos como los intelectuales, para el análisis y síntesis de información del medio. Todos estos son operadores neuropsicológicos inherentes a sus capacidades para leer un texto de forma comprensiva y desarrollar el pensamiento reflexivo”, recuerda.
Medina aporta que “la lectura de textos largos requiere un proceso llamado ‘paciencia cognitiva’. Cuando un joven se enfrenta a un libro, su cerebro, acostumbrado a la inmediatez del video corto, lo interpreta como ‘aburrido’, provocando el abandono. Estamos perdiendo la capacidad de lectura, abstracción y de análisis”, señala con preocupación.
UNA CURA DE AMIGOS Y ACTIVIDADES AL AIRE LIBRE
El neurólogo infantil José Medina, a la hora de tratar estos cuadros, se muestra partidario de un “enfoque multidisciplinar que incluya psicoterapia para manejar los síntomas de abstinencia y la ansiedad subyacente y una reconexión sensorial con actividades que estimulen el neurodesarrollo como el deporte, artes manuales, contacto con la naturaleza, etc.”.
Entiende también importante abordar la empatía: “El reconocimiento de microexpresiones faciales y la lectura de claves sociales se aprenden mirando rostros, no píxeles. El aumento de la ansiedad social en jóvenes está directamente ligado a la falta de práctica en el mundo analógico, donde no existe el botón de borrar o bloquear en tiempo real”, señala.
Para Verónica Contreras, oftalmóloga de niños, otro problema importante del uso de pantallas “es que casi todas las personas nos guiamos por un ritmo circadiano que es marcado por las horas de sol y oscuridad”, señala.
Lo hace recordando que “la glándula pituitaria requiere del estímulo de luz para saber si es de día o de noche. Por ello, los niños expuestos a pantallas de noche o antes de dormir siguen con un estímulo de luz que hace que se modifique esa percepción, lo que crea alteraciones del sueño y no logran descansar en forma”. De allí las recomendaciones de que no se usen pantallas por lo menos una o dos horas antes de acostarse.
Según explicó, en la oftalmología pediátrica “se empezó a ver una asociación del aumento de miopía por el uso de pantallas”. Explica que esto se debe “al incremento excesivo de actividades de visión cercana, por lo que el cerebro del niño, que está en desarrollo, percibe que necesita ver solo de cerca y se elonga más rápidamente para lograr eso, ya que los miopes ven mejor de cerca, pero lastimosamente muy mal de lejos”.
Ante ese cuadro, la especialista aboga por incrementar las actividades al aire libre, “por al menos 2 o 3 horas al día porque si el niño está encerrado todo el día en una habitación, sin estimulación de su visión lejana es propenso a este problema”, apunta.
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Advierten que pasar mucho tiempo en el baño revisando el celular puede ser perjudicial
Es una nueva costumbre ir hasta el baño con el teléfono celular y pasar varios minutos, incluso horas, sentados viendo las redes sociales, pero médicos afirman que este hobby puede ser perjudicial para la salud. Recomiendan no llevar libros o periódicos porque tienen el mismo efecto, además, por una cuestión de higiene, ya que las bacterias permanecen igual tras lavarse las manos.
Según el coloproctólogo Rodrigo Bernard, el uso de dispositivos o libros en el baño puede atentar contra la salud de las personas, ya que suelen pasar varias horas sentadas y expuestas a los agentes contaminantes propios de un baño. Los celulares pueden contaminarse con cualquier tipo de bacterias que pueden generar un sin fin de enfermedades.
“Lo más común que suele ocurrir es que justamente, por entrar con el celular, lleve una bacteria y termine en una gastroenteritis, tener diarrea y empezar a tener fiebre. Con la publicación que hicimos de no usar los teléfonos, no entrar con libros para leer en el baño, es una cuestión también de higiene”, expresó el profesional a la 650 AM.
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Indicó que permanecer mucho tiempo sentado hace que el cuerpo se acostumbre a evacuar más lento las necesidades fisiológicas y que esto puede acarrear una serie de problemas renales, pero especialmente para el colon. “Uno de los problemas puede ser la acumulación de desechos dentro de nuestro cuerpo, que tarda más en salir, se reseca y ya empieza a haber complicaciones perianales”, confirmó.
Apuntó que un reciente artículo médico afirma que es lo mismo que no lavarse las manos si se ingresa con un objeto en el baño para hacer las necesidades. “Cada vez que una persona va a ir al baño, un reflejo tarda más en aparecer y entonces, tipo que va causando un acostumbramiento al cuerpo y cada vez hay más dificultad para evacuar, eso puede ser un riesgo”, puntualizó.
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Falta de lluvias se da en el momento más crítico para la producción de soja
La problemática de la falta de lluvias con el intenso calor que genera la sequía es cada vez más alarmante, debido a que se está dando en un momento sumamente importante para uno de los principales cultivos, la soja, que se encuentra en periodo de floración y llenado de granos. Muchos de los productores ya evidencian plantas perdidas a raíz de la falta de humedad.
Al respecto, desde la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) se muestran al igual que otros gremios preocupados, ya que si las condiciones no mejoran se podrían generar grandes perjuicios a todo el sector, y por ende, a la economía local.
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“Se están empezando a ver niveles de daños irreversibles, porque cada día que pasa sin lluvia, el daño aumenta. Lastimosamente se da en una etapa de formación, porque el cultivo tiene sus etapas y esta que es entre finales de diciembre e inicios de enero es la más crítica porque las vainas se tienen que llenar con los granos”, expresó a la 920 AM el director ejecutivo de Capeco, Hugo Pastore.
Rubro más afectado
El representante del gremio lamentó la situación, aunque quiso ser conciso de que todavía no se puede recabar un nivel de daño estimativo, atendiendo que en ciertos momentos y zonas se llegaron a dar algunas precipitaciones dispersas, no las necesarias, pero regaron un poco las plantaciones, por lo que habrá que esperar el momento de la cosecha.
“A algunos les cayeron unos 40 mm, pero a su vecinos o a unos 5 o 10 km tienen otra realidad sin ninguna gota de lluvia, y ya tendremos que ir viendo en el momento de la cosecha como se va desarrollando en especial la soja que es el cultivo más afectado”, mencionó el referente del sector.
Pastore indicó que los pronósticos de precipitaciones para febrero son todavía de alerta, por lo que se espera que las lluvias se retomen con una mayor secuencia y frecuencia. El directivo del gremio añadió que a más de la soja, el sésamo es un cultivo que también está peleando la falta de agua.
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Mejoran diagnóstico de ACV con inteligencia artificial
El Dr. Oxades Gamarra lleva adelante un proyecto de innovación que se centra en el desarrollo de herramientas avanzadas que emplean inteligencia artificial (IA) para mejorar la precisión y rapidez en el diagnóstico del accidente cerebrovascular (ACV). Esta iniciativa consistirá en algoritmos de IA para analizar imágenes médicas, como resonancias magnéticas y tomografías computarizadas, con el fin de detectar signos de ACV en etapas tempranas.
El proyecto denominado “Diagnóstico de accidente cerebrovascular (ACV) por medio de imágenes utilizando algoritmos de inteligencia artificial” implementado por el Grupo Oxades S. A. y recibió G. 863.000.000 por parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) a través del Programa Proinnova, que recibe apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
PRECISIÓN
El uso de IA en este contexto permite un análisis más rápido y detallado de las imágenes, superando algunas de las limitaciones humanas en la interpretación de los datos visuales. Esto no solo ayuda en la identificación más precisa del tipo de ACV (isquémico o hemorrágico), sino también en la localización exacta y extensión del daño cerebral. La precisión mejorada del diagnóstico puede conducir a intervenciones más rápidas y efectivas, lo que es crucial para reducir las secuelas a largo plazo en los pacientes.
Según explicó el Dr. Oxades, un diagnóstico rápido del accidente cerebrovascular (ACV) es esencial porque el tiempo es un factor crítico para minimizar el daño cerebral y mejorar los resultados del tratamiento. Durante un ACV, la falta de flujo sanguíneo adecuado provoca la muerte de células cerebrales, por lo que actuar con rapidez puede salvar áreas clave del cerebro.
Además, los tratamientos como la trombólisis son más efectivos si se administran dentro de las primeras horas desde el inicio de los síntomas, lo que reduce significativamente las secuelas a largo plazo como parálisis y problemas del habla.