- POR MARTÍN VILLAGRA
- Periodista
- martin.villagra@nacionmedia.com
Multitudinario marco de público en el estadio La Nueva Olla de Barrio Obrero. Un equipo de Olimpia enorme, solidario, comprometido, atento y astuto mandó en el superclásico frente a Cerro Porteño. El Decano tuvo sobrados merecimientos, se plantó con firmeza y autoridad, no perdió el orden y manejó el trámite de inicio a fin. El ganador cortó el invicto del eterno rival y festejó un triunfo en reducto ajeno para la historia, ya que se registra luego de cuatro décadas.
El Franjeado sorprendió, presionando y se adelantó pronto en el marcador. Lujoso taco de Néstor Camacho, centro de Iván Torres y de atropellada anota Alejandro Silva de cara al arco. Cerro Porteño no encontraba conexiones. Aun así lentamente se hizo dueño de la pelota, pero con una defensa insegura se exponía a las llegadas certeras del visitante. Claudio Aquino remató alto en la acción más peligrosa para el local en pos del empate.
En la segunda etapa, Cerro siguió con la pelota, presionado y los cambios no funcionaron. No hubo claridad y sus llegadas fueron más por empuje, en medio del desorden y desesperación.
La solidez de Olimpia partió del arco, con un seguro y firme arquero Gastón Olveira. La defensa se multiplicó, cubrieron y sacaron cuantas pelotas caían en el área Luis Zárate y Saúl Salcedo. Un batallador Iván Torres fue guapo para el ida y vuelta por la izquierda.
Con el transcurrir del partido, Cerro dejaba espacios que Olimpia tenía a merced para sentenciar. El ingreso de Derlis González fue con esa idea. Faltaba culminar mejor las aproximaciones ante un rival que con la pelota no tuvo lucidez para resolver. Robert Morales y Marcelo Moreno Martins no aparecieron, tampoco recibieron pelotas en zona picante.
Olimpia plantó un murallón defensivo, mordió en el medio con Marcos Gómez y Fernando Cardozo, además supo aplicar el contragolpe. Sergio Díaz perdió una pelota, que ganó peleando Fernando Cardozo, quien habilitó de cara al gol a Derlis González. El remate fue colocado para el segundo gol, que extendió el marcador y así Olimpia se robó la fiesta que preparó Cerro. Golpe de autoridad y jerarquía para ratificar que los clásicos se ganan en la cancha y que nunca hay “favoritos”.
REACCIÓN
“La base es el compromiso”
El entrenador franjeado se mostró tranquilo en la conferencia de prensa, en la que destacó el compromiso del equipo. “La base fue el compromiso del equipo, se trabajó bastante bien, el rival buscó todo y nosotros pudimos contrarrestar. Significa mucho en la parte anímica ganar un clásico, tuvimos un gran desgaste, pero repito, la clave fue el compromiso, porque jugamos ante un gran rival”, resaltó el técnico franjeado.
“En lo táctico trabajaron bien tanto Quintana como Gómez, en algún momento sufrimos con los jóvenes, pero se van a ir complementando a medida que jueguen juntos. Le ganamos a un gran rival, tuvo un partido muy bueno, en lo táctico tratamos de cerrar el circuito de ellos”, analizó.
“De ahora en más solo debemos descansar para poder llegar de la mejor manera para el partido revancha de la Copa”, reconoció.