- POR LUIS IRALA
La selección paraguaya perdió anoche 0-2 ante Brasil, mostrando una labor individual y colectiva con muy pocos puntos altos. La sobriedad de Antony Silva y la voluntad de Robert Rojas y Cardozo Lucena fueron los más rescatables. Este es el rendimiento individual de los albirrojos.
Antony Silva: no tuvo culpabilidad en los tantos brasileños. En la primera etapa salvó una pelota clara de gol. En la complementaria nuevamente cerró su arco con dos espléndidas tapadas. Si no fuera por la labor del golero del Puebla mexicano, el marcador hubiera sido más amplio para los brasileños.
Robert Rojas: derroche de voluntad. Colaboró mucho en el armado y ataque del equipo por la derecha, en la primera etapa. En la complementaria estuvo más contenido.
Gustavo Gómez: jugó al anticipo de entrada y quedó expuesto, llegando tarde a veces, como cuando se ganó la amarilla por infracción a Neymar. Mejoró en la segunda etapa.
Júnior Alonso: Fue el último hombre de la desajustada línea defensiva en la primera etapa. En la complementaria salió más del fondo, jugando de volante central cuando fue cambiado Giménez. Al final terminó marcando a Neymar.
Omar Alderete: en el gol brasileño Gabriel Jesús le ganó la espalda y de un bombazo casi logró el empate. Muy poco y de nuevo fue amonestado.
Santiago Arzamendia: impreciso con la pelota a los pies al comienzo. Por momentos entró en la confusión colectiva del conjunto.
Mathías Villasanti: su relevo fue tardío para el gol de Neymar. Muy poco por la derecha y siempre estuvo incómodo en el campo de juego.
Gastón Giménez: estuvo mal parado la mayoría de las veces y sus pases largos no tuvieron el destino deseado. Su presencia ante la Canarinha pasó sin trascender.
Ángel Cardozo Lucena: trató de jugar siempre correctamente el esférico, pero no pudo impedir el desorden en el mediocampo.
Miguel Almirón: participó de la única jugada clara de gol del conjunto paraguayo en la primera etapa y trató de ser participativo.
Ángel Romero: como siempre estuvo muy solo adelante.
Gabriel Ávalos: fue el relevo de Gastón Giménez. No pesó en ataque.
Alberto Espínola: entró por Robert Rojas buscando Berizzo mayor claridad en las subidas en ofensiva, que no logró.
Óscar Romero: fue por Villasanti, tratando de crear por la izquierda, logrando contadas veces.
Braian Samudio: su entrada le dio más movilidad al equipo en ofensiva, pero solo estuvo 10 minutos en el partido.
Antonio Bareiro: también entró tarde.

