POR IRENEO ACOSTA ROMERO
Periodista
(ireneo.acosta@gruponacion.com.py)
En un duelo directo ganó el equipo que hizo mejor el trabajo y aprovechó los errores forzados del rival para lograr sumar los tres puntos que le permiten escalar posiciones. Fue Guaireña el que ganó, gustó por momentos y goleó a gusto y placer.
Pese al calor y la humedad, más el humo que se apoderó del país, los jugadores comenzaron con intensidad el partido. Ritmo vertiginoso entre las partes, para molestar a Don y Quiñónez. Los delanteros que no pudieron terminar las jugadas en goles, pero para eso, estaban otros.
Presionó el local y el visitante cayó en el juego. Santacruz, uno de los mejores de las últimas fechas en el equipo, empujó el balón en su portería y comenzó la catástrofe para el elenco de Cristian Martínez y Alfredo Cano. Convirtió de vuelta Guaireña con David Mendoza pero se le anuló. En la segunda oportunidad, el central aprovechó otro error, esta vez del arquero Quiñónez, para anotar el segundo gol cuando se iba el primer tiempo.
San Lorenzo no se encontró nunca. Jugadores que no estiraron el carro juntos, sin dar en el blanco para convertir. Entonces, fue más fácil. El mismo David Mendoza aumentó y su “pariente” Jorge, selló el cuarto y la goleada que le propina a un equipo que hace mucho no conoce el sabor del triunfo. El cuadro de Troadio Duarte encuentra de vuelta el fútbol y la victoria para seguir creyendo.
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El trágico duelo de hace 120 años que conmovió al barrio Tacumbú
- Aldo Ynsfrán
- Fotos: Gentileza
El 13 de enero de 1906, el barrio Tacumbú de Asunción fue el escenario de un suceso dramático que conmocionó a la sociedad paraguaya: un duelo a muerte entre dos figuras de destacada actuación política y periodística en los albores del siglo XX asunceno, Gomes Freire Esteves y Carlos García.
La tragedia fue el desenlace de una agria disputa editorial. Según relata la historia, la polémica política de carácter personal se libraba a través de las páginas de dos periódicos locales enfrentados: El Cívico (representante del sector cívico) y El Liberal (de tendencia radical). Los artículos, cargados de descalificaciones, motivaron al señor García a lanzar el reto formal, el cual fue aceptado por Freire Esteves, siguiendo los códigos de honor de la época.
A pesar de los esfuerzos de los padrinos por evitar el enfrentamiento, la cita se concretó en la madrugada de aquel 13 de enero. Los representantes fueron: por Carlos García (El Liberal): Miguel Guanes y Albino Jara. Por Gomes Freire Esteves (El Cívico): Adolfo Vázquez y Juan J. Soler.
El arma elegida fue el revólver con una distancia pactada de 20 pasos. Actuó como árbitro el militar Albino Jara, quien, según crónicas de la época, tuvo en sus manos la autoridad para suspender el duelo tras el primer disparo o incluso prohibirlo debido a un impedimento físico que presentaba García; sin embargo, el encuentro prosiguió.
EL DESENLACE
Tras cumplir con las formalidades y realizar un último e infructuoso intento de reconciliación, los contendientes ocuparon sus puestos. Al sonar la señal, se intercambiaron disparos. Fue el tercer proyectil de Gomes Freire Esteves el que impactó de lleno en la frente de Carlos García, quien cayó mortalmente herido.
La rapidez y el hermetismo con que se organizó el lance impidieron que la Policía de la Capital interviniera a tiempo. El fallecimiento de García, un joven apreciado en la sociedad asuncena, dejó un profundo luto en su hogar y en su círculo político.
EL ÚLTIMO TRASLADO
Como detalle pintoresco y sombrío de la Asunción de principios del siglo XX, el cuerpo del fallecido no fue trasladado en una carroza fúnebre convencional, sino en una zorra (carro para transportar cosas de alto peso) de la empresa tranviaria de don José Bazzano, quien era el concesionario de la cantera de Tacumbú. Así, en un transporte de carga, el cuerpo del malogrado periodista regresó al centro de la ciudad.
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Un triunfo para cada conjunto
San Lorenzo y Sportivo Luqueño disputaron en la mañana de ayer dos encuentros amistosos de preparación, en el estadio Gunther Vogel, con miras al estreno del torneo Apertura, que arrancará el viernes 23 de enero.
En el primer duelo el cuadro Rayadito derrotó al cuadro luqueño por 3 a 1, con goles de José Barrios y un doblete de Alex Álvarez, una de las nuevas contrataciones del cuadro sanlorenzano. El descuento fue obra del ofensivo argentino Lautaro Comas.
El segundo encuentro fue ganado por Luqueño con anotación del defensor argentino, Facundo Wiechniak. Para San Lorenzo fue el segundo amistoso de la temporada, luego de empatar (0-0) y perder (4-1) frente a Olimpia. Mientras que Luqueño realizó su primer cotejo de práctica luego de la pretemporada.
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Entre caballeros: el trágico duelo de hace 120 años que conmovió al barrio de Tacumbú
- Aldo Insfrán
El 13 de enero de 1906, el actual barrio de Tacumbú de Asunción fue el escenario de un suceso dramático que conmocionó a la sociedad paraguaya: un duelo a muerte entre dos figuras de destacada actuación política y periodística, que son Gomes Freire Esteves y Carlos García.
La tragedia fue el desenlace de una agria disputa editorial. Según relata la historia, la polémica política de carácter personal se libraba a través de las páginas de dos periódicos locales enfrentados: El Cívico (representante del sector cívico) y El Liberal (de tendencia radical). Los artículos, cargados de descalificaciones, motivaron al señor García a lanzar el reto formal, el cual fue aceptado por Freire Esteves, siguiendo los códigos de honor de la época.
A pesar de los esfuerzos de los padrinos por evitar el enfrentamiento, la cita se concretó en la madrugada de aquel 13 de enero. Los representantes fueron: por Carlos García (El Liberal): Miguel Guanes y Albino Jara. Por Gomes Freire Esteves (El Cívico): Adolfo Vázquez y Juan J. Soler.
El arma elegida fue el revólver, con una distancia pactada de 20 pasos. Actuó como árbitro el militar Albino Jara, quien, según crónicas de la época, tuvo en sus manos la autoridad para suspender el duelo tras el primer disparo o incluso prohibirlo debido a un impedimento físico que presentaba García; sin embargo, el encuentro prosiguió.
EL DESENLACE
Tras cumplir con las formalidades y realizar un último e infructuoso intento de reconciliación, los contendientes ocuparon sus puestos. Al sonar la señal, se intercambiaron disparos. Fue el tercer proyectil de Gomes Freire Esteves el que impactó de lleno en la frente de Carlos García, quien cayó mortalmente herido.
La rapidez y el hermetismo con que se organizó el lance impidieron que la Policía de la Capital interviniera a tiempo. El fallecimiento de García, un joven apreciado en la sociedad asuncena, dejó un profundo luto en su hogar y en su círculo político.
EL ÚLTIMO TRASLADO
Como detalle pintoresco y sombrío de la Asunción de principios del siglo XX, el cuerpo del fallecido no fue trasladado en una carroza fúnebre convencional, sino en una zorra de la empresa tranviaria de don José Bazzano, quien era el concesionario de la cantera de Tacumbú. Así, en un transporte de carga, el cuerpo del malogrado periodista regresó al centro de la ciudad.
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En Navidad, un líder no solo felicita, deja huella
Liderazgo navideño: cómo felicitar a tu equipo y fortalecer la cultura organizacional durante estas fiestas.
En FOCO exploramos por qué hacer lo correcto, incluso en los detalles, sigue siendo una de las decisiones más estratégicas para quienes lideran, incluso en Navidad, una fecha que no solo se trata de intercambiar buenos deseos.
Es lo que señala un reel en IG desde el perfil de @lasclavesparaelexito, con un mensaje para los verdaderos líderes y de cómo deben felicitar a sus equipos en estas fechas, lo cual puede convertirse en una oportunidad estratégica para reforzar la confianza, la conexión y el compromiso, más allá de un simple “¡Felices fiestas!”.
El material audiovisual alega que la felicitación de fin de año debe ser mucho más que un saludo estándar: debe ser un acto de reconocimiento genuino que marque la diferencia para quienes integran una organización.
En lugar de un mensaje genérico, escribir o comunicar una felicitación que reconozca el esfuerzo, la contribución y la evolución de cada colaborador puede transformar una tradición cotidiana en un momento de impacto emocional positivo.
“Un saludo bien pensado, sincero y personalizado es una herramienta poderosa que contribuye a consolidar la cultura interna de una empresa y a fortalecer los lazos entre los equipos”, explica.
La psicología del liderazgo moderno destaca que los líderes efectivos son aquellos que ponen a su equipo en el centro, no solo en palabras sino en gestos que reflejen un entendimiento profundo de lo que motiva a sus colaboradores.
Esto incluye: Reconocer contribuciones individuales y colectivas, lo que puede elevar la moral y la sensación de pertenencia al grupo. Hacer sentir valorados a los integrantes del equipo, generando un sentido de familia y comunidad interna que trasciende la relación laboral. Demostrar empatía y gratitud por el compromiso y la resiliencia mostrados durante el año, especialmente en tiempos de desafíos.
Por lo tanto, un saludo navideño eficaz, no es un mero formalismo, es una expresión de liderazgo emocionalmente inteligente, capaz de elevar la confianza y la cohesión del equipo. Es decir, la propuesta es que, en lugar de un texto breve y automático, un líder debería tomarse el tiempo para:
Personalizar el mensaje, mencionar hitos del año o logros destacables del equipo. Expresar apreciación sincera, diciendo no solo “gracias por su trabajo”, sino por qué ese trabajo fue significativo.
Y mirar hacia el futuro, vinculando la felicitación con visión y objetivos, inspirando motivación para el año venidero. Estos elementos no solo aumentan el impacto emocional del saludo, sino que también refuerzan la cultura organizacional positiva, que es clave para la retención de talento y la satisfacción laboral.