Pasan las horas y no se tiene certeza en donde recalará la estrella Lionel Messi, quien convulsionó al mundo del fútbol al anunciar su deseo de abandonar el Barcelona, que en contrapartida quiere retenerlo. El escenario se presenta muy complejo, ya que es el propio futbolista tomó la decisión, por lo que la FIFA podría apoyarlo si el conflicto se judicializa. En este contexto, el destino más posible para el argentino parecería ser el Manchester City.
Si bien el club inglés aún no ha hecho ninguna oferta oficial y “La Pulga” no se ha manifestado todavía, desde el entorno del jugador señalan que ese sería su destino. Las principales razones son que el cuadro británico tiene grandes aspiraciones a nivel local y continental, que tiene a Pep Guardiola como entrenador y que allí juega su amigo y compañero de la selección argentina Sergio Agüero.
Si se concreta, la llegada del rosarino revolucionará la Premier League y convertirá al conjunto celeste en el máximo candidato a ganar no solo el torneo doméstico, sino además la Champions League, trofeo que no tiene en sus vitrinas, escribió Infobae.com.
Mientras que según Deportes Cuatro, Messi ha dejado de atenderle el teléfono a Josep María Bartomeu, el presidente del Barcelona, y “no quiere ningún cara a cara con él”, ya que “considera que el Manchester City, con Pep Guardiola al frente, le da ya todo lo que no le ofrece el FC Barcelona”.
Mientras tanto, en Manchester comienzan a ilusionarse y algunos hinchas se estamparon el 10 y el apellido “Messi” en los dorsales de las camisetas del City. ¿Lionel Messi al Bayern.
Múnich? Ninguna opción, se rió este jueves el atacante Thomas Müller, que opina que el salario del atacante argentino, que quiere abandonar el Barcelona, es un freno para el flamante ganador de la Champions.
El jugador hacía referencia al astronómico salario de “La Pulga”, estimado en unos 50 millones de euros al año, casi tres veces más que el de las estrellas del Bayern: Müller, Robert Lewandowski y Manuel Neuer.
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Trump bromeó con Messi en homenaje al Inter Miami en la Casa Blanca
Con Lionel Messi como principal atractivo, la plantilla completa del Inter Miami campeona de la MLS fue homenajeada ayer jueves por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien les brindó una pintoresca recepción en la Casa Blanca. En una ceremonia muy protocolar pero amenizada por las bromas de Trump, que estuvo flanqueado en el atril por el capitán Messi y por Jorge Mas, copropietario del club floridano, una treintena de integrantes del club fueron destacados por su histórica campaña de 2025, año en que ganaron su primer título en la liga norteamericana.
“Mi hijo me dijo: ‘¿Papá, sabes quién va a venir hoy?’ Le dije ‘No, no sé, tengo muchas cosas encima’. Me dijo ‘¡Messi!’”, bromeó el mandatario estadounidense para comenzar el evento, que fue precedido por un parte sobre las operaciones de la guerra en Irán. Mi hijo “es un gran fanático del fútbol tuyo y de un señor llamado Ronaldo. Cristiano es grandioso, ustedes son grandes campeones y atletas en su deporte”, le dijo Trump a un Messi visiblemente nervioso.
El mandatario, entre cuyos deportes predilectos no se cuenta el fútbol, hizo un recuento de la campaña de Las Garzas hasta su triunfo en la final del pasado diciembre ante Vancouver Whitecaps. Destacó su participación en el Mundial de Clubes de la FIFA, disputado a mediados de 2025 en Estados Unidos, donde el club floridano ganó su primer partido oficial ante un club europeo, el Oporto portugués.
Trump incluso se tomó el tiempo para describir el gol de tiro libre del campeón mundial argentino que les dio la victoria en ese juego. “¿Seré capaz de hacerlo si lo intento?”, le preguntó a Mas, dueño principal de esta franquicia también propiedad del exfutbolista inglés David Beckham.
Durante su discurso, Trump elogió a Messi como “un ganador” y dijo que, aunque vio jugar a Pelé, cree que el argentino “es mejor”. Además, resaltó el logro de La Pulga de consagrarse como Jugador Más Valioso (MVP) durante dos temporadas consecutivas, un récord en la MLS. “Viniste y ganaste con toda la presión. Felicitaciones”.
Obsequios a Trump
El astro argentino, de 38 años, ha mantenido históricamente distancia de actos con connotación política. En enero de 2025 se ausentó de la ceremonia en la que el entonces presidente, el demócrata Joe Biden, le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, uno de los mayores reconocimientos civiles de Estados Unidos.
Durante el inventario de elogios al Inter, Trump también saludó personalmente a otros argentinos como Javier Mascherano, a quien se refirió como “un tremendo entrenador”, y los jugadores Tadeo Allende y Rodrigo De Paul. También felicitó al delantero uruguayo Luis Suárez por ser “uno de los mejores goleadores de todos los tiempos”, y bromeó junto al secretario de Estado, Marco Rubio, sobre el hecho de que en el Inter todos los jugadores eran atractivos.
“¿Tienen algún jugador que no sea atractivo?”, afirmó el líder republicano, cuyo país albergará junto a México y Canadá el Mundial de 2026. Al término de la ceremonia, Jorge Mas y Messi le regalaron a Trump una camiseta con el dorsal 47 (su número presidencial) y una pelota conmemorativa. La visita del plantel, que terminó en el Despacho Oval, hizo las veces de escala especial antes del partido que Las Garzas disputarán este domingo ante DC United por la tercera fecha de la MLS.
Fuente: AFP.
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EE. UU. y México, bajo tensión a tres meses del inicio del Mundial
Retórica antimigrantes agresiva, divisiones políticas y tensiones con sus aliados. A tres meses del inicio del Mundial de fútbol, la imagen de Estados Unidos quedó empañada para los millones de aficionados esperados en el país, a pesar del éxito de la venta de entradas, que augura estadios llenos. La promesa era atractiva. Por primera vez, un Mundial XXL, con 48 equipos y 104 partidos, se celebra en Estados Unidos, Canadá y México, tres países fronterizos con relaciones estrechas desde hace más de 30 años.
Pero el presidente estadounidense, Donald Trump, cuyo territorio albergará la mayoría de juegos, lo ha complicado todo desde su regreso a la Casa Blanca el año pasado. En ese tiempo, lanzó una guerra de aranceles contra el mundo entero, incluidos sus vecinos; aseguró que Canadá debería convertirse en el 51º estado de su país y amenazó con intervenir militarmente si México no reforzaba la lucha contra el narcotráfico.
La relación de Washington con sus históricos aliados europeos no es mucho mejor. El Viejo Continente ha sufrido las ambiciones de Trump sobre Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, y sus cambios de parecer sobre Ucrania. En Oriente Medio, acaba de lanzar junto con Israel una serie de ataques contra Irán que hace ahora hipotética la llegada de la selección iraní, pese a que está clasificada. Y en América Latina y África, pocos países tienen los favores de la Casa Blanca, que ha restringido mucho su política migratoria.
Procedimiento acelerado
A mediados de enero, Estados Unidos anunció la suspensión de los visados de inmigrantes de 75 países, en el marco de la lucha contra la inmigración irregular. Cuatro de las naciones afectadas participarán en el Mundial: Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil.
Según Washington, esta medida no afecta a los visados de turismo y, por tanto, a quienes compren billetes para el torneo. El gobierno de Trump y la FIFA pusieron en marcha un procedimiento acelerado para que los aficionados obtengan citas en consulados estadounidenses, pero nada garantiza que consigan una visa a tiempo.
La administración planteó además una propuesta que obligaría a los solicitantes de visado a entregar cinco años de historial en redes sociales, una medida que podría añadir una nueva capa de incertidumbre para miles de hinchas.
Según Minky Worden, directora de Iniciativas Globales de la oenegé Human Rights Watch, “la FIFA no puede garantizar que ningún turista esté seguro en Estados Unidos a menos que obtenga garantías de la administración Trump de que la gente no será arrestada, detenida y deportada durante su visita”.
Sin ambiente festivo
A 100 días del pistoletazo de salida, el discurso de Trump divide al gigante americano más que en ningún otro momento desde la posguerra. En diciembre y enero, la policía migratoria (ICE) llevó a cabo una operación en Minneapolis para detener a extranjeros en situación irregular. Las detenciones, a veces brutales, provocaron protestas en las que murieron dos manifestantes estadounidenses a manos de agentes federales.
El miedo al ICE, acusado de actuar contra personas afro o con acento hispano, aunque estén en regla, podría pesar sobre los planes de numerosos aficionados.
“Ya no es exacto decir que el mundo es bienvenido en este Mundial”, asegura Worden. Los hinchas “compraron una entrada a una gran fiesta para celebrar a su selección. ¿Se van a sentir seguros o divertidos si tienen que llevar el pasaporte a este evento?”.
“Corremos el riesgo de no vivir la fiesta del fútbol. No hay que poner demasiadas trabas que hagan que la gente no se suelte”, opina el presidente del comité oficial de aficionados marfileños, Julien Adonis Kouadio.
Tim Elcombe, profesor de la universidad canadiense Wilfrid Laurier especializado en la relación entre deporte, política y asuntos internacionales, considera que Estados Unidos está actuando de forma distinta a Rusia en 2018 o Catar en 2022, que trataron de presentarse como lugares muy acogedores y normales.
Pero al gobierno estadounidense “no le preocupa lo que opinan las demás naciones”, dice. “No hace ‘sportswashing’ (utilizar el deporte para lavar su imagen). Está usando el torneo como herramienta para demostrar el poder y el excepcionalismo estadounidense”.
Aunque Washington promete una competición bajo estrictas medidas de seguridad, las preocupaciones se centran ahora en México, donde la muerte del líder de uno de los principales cárteles en una operación militar desató una ola de violencia en varias regiones.
La situación ha afectado especialmente a zonas turísticas y a Guadalajara (oeste), sede de cuatro partidos. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo a la AFP, no obstante, estar “muy tranquilo” respecto a los encuentros en México, y la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, aseguró que no había “ningún riesgo” para los aficionados.
Astronómicos costos
Casi siete millones de entradas se pusieron a la venta para la Copa del Mundo 2026, buena parte a precios exorbitantes debido a la fuerte demanda, pero la estancia de los aficionados en Norteamérica puede dispararse más sumando los gastos adicionales.
¿Cuántos boletos?
Según la FIFA, cerca de siete millones de entradas han estado disponibles para la venta. Las compras por persona están limitadas a cuatro por partido y a 40 para todo el certamen, que se extenderá a lo largo de Estados Unidos, México y Canadá desde el 11 de junio hasta el 19 de julio.
Más de dos millones de boletos encontraron comprador durante la primera fase de venta, realizada en octubre mediante sorteo. El segundo periodo (diciembre-enero) también se basó en un sistema de lotería y atrajo un récord de 508 millones de solicitudes.
Los partidos más solicitados fueron Colombia-Portugal (27 de junio en Miami), México-Corea del Sur (18 de junio en Guadalajara) y la final (19 de julio en East Rutherford, Nueva Jersey).
Precios por las nubes...
Para el Mundial más gigantesco de la historia (48 selecciones, 104 partidos), la FIFA diseñó un sistema de precios de entradas variable en función del cartel.
Según la asociación Football Supporters Europe (FSE), el dosier de la candidatura prometía tickets a partir de 21 dólares, pero el precio más bajo se ha fijado en 60 dólares (Austria-Jordania o Brasil-Haití).
La mayoría de las entradas tienen un costo de al menos 200 dólares para las grandes selecciones y de 2.000 para la final en la categoría más barata, ya que los mejores asientos alcanzan los 8.680 dólares.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha atribuido esta alza al “mercado”.
“En Estados Unidos, particularmente, existe algo que se llama precio dinámico, lo que hace que los precios suban o bajen en función de la demanda y del cartel del partido”, argumentó el dirigente.
Criticada por esta estrategia tarifaria, la FIFA ha creado una gama de entradas a 60 dólares reservada a los miembros de las asociaciones de hinchas, pero este cupo es limitado.
Para los más adinerados, la FIFA ofrece “paquetes” que combinan entradas y espacios reservados (lounge o salón VIP): para el partido de Francia contra Senegal, el 16 de junio en East Rutherford, la opción cuesta entre 2.900 y 4.500 dólares.
...y van a subir aún más
La FIFA ha conservado un número no comunicado de entradas que ofrecerá desde abril, y hasta el final de la competición, para una venta de última hora.
En última instancia se encuentran las plataformas de reventa, incluida la gestionada por la FIFA. Este mercado secundario es libre —cada revendedor fija su precio— en Estados Unidos y en Canadá, un sistema que hace subir aún más unos precios ya prohibitivos.
Una localidad en la parte alta de las gradas para el juego inaugural México-Sudáfrica puede escalar de 895 a 5.324 dólares.
Los gastos adicionales
Al costo de acceder a los estadios, una parte importante de los espectadores deben sumar otros como el del vuelo de avión, alojamiento, comida y transporte en las ciudades de destino.
Varias canchas se encuentran alejadas del centro de las ciudades y una plaza de aparcamiento en el recinto llega a costar entre 75 dólares en Atlanta y 300 dólares en Los Ángeles.
Para los visitantes que no se beneficien del ESTA (Sistema Electrónico de Autorización de Viaje), la factura también aumenta con un visado de turismo que puede valer 185 dólares.
Las alternativas
A aquellos aficionados que viajen sin entrada les puede quedar el ambiente de los “Fans Festivals” que se prevé organizar en las 16 ciudades sede.
El de Kansas City, donde Argentina debutará el 16 de junio ante Argelia, podrá acoger hasta 25.000 personas para los seis partidos previstos en la ciudad además de otros del torneo. En Nueva York, las instalaciones del Abierto de Estados Unidos de tenis se transformarán parcialmente en una “fan zone” con capacidad para 10.000 espectadores entre el 17 y el 28 de junio. A diferencia de las demás, la entrada será de pago.
Una visa pendiente
Son marfileños, senegaleses, haitianos y su sueño de asistir a los partidos de sus selecciones en el Mundial 2026 depende de obtener una visa para viajar a Estados Unidos, un país que actualmente está mucho menos dispuesto a acoger a turistas de ciertas nacionalidades.
“Se avecinan dificultades, a juzgar por lo que oímos y leemos en la prensa, y estamos preocupados”, dijo a la AFP Djibril Guèye, presidente de Allez Casa, el comité de hinchas de la selección senegalesa, que enfrentará a la Francia de Kylian Mbappé y a la Noruega de Erling Haaland cerca de Nueva York.
El gobierno de Donald Trump, que ha adoptado una política migratoria restrictiva, congeló en enero los trámites de visados de inmigrante para 75 países, incluyendo cuatro naciones clasificadas a la máxima cita del fútbol: Haití, Irán, Costa de Marfil y Senegal.
Para el Mundial, la Casa Blanca ha hecho excepciones —para los jugadores y el cuerpo técnico de las selecciones, así como para sus familiares— y sostiene que esta congelación no afecta a las visas de turista.
El gobierno estadounidense también ha implementado un “pase FIFA” que permite a los titulares de entradas agilizar sus citas en la embajada estadounidense. Sin embargo, “su entrada no es una visa”, advirtió el secretario de Estado, Marco Rubio.
Entradas, cuenta bancaria
Para ingresar a Estados Unidos es necesario “tener reservas de vuelo y una cuenta bancaria con varios millones de francos CFA”, explica Djibril Guèye.
Enfatiza que la mayoría de los aficionados de Senegal “no cuenta con estos recursos”, a pesar de que el gobierno de la nación africana organiza su viaje y cubre “el transporte, las entradas y el alojamiento”.
Costa de Marfil también organiza la llegada al Mundial de sus hinchas a través del Comité Nacional de Aficionados de los Elefantes (CNSE), una entidad estatal que centraliza las demandas, presenta las solicitudes de visa a la embajada norteamericana y asiste con la logística del viaje.
El presidente del CNSE, Julien Adonis Kouadio, dijo a la AFP que prevé la participación de “500 aficionados” en esta iniciativa. Con los que ya están en Estados Unidos se esperan entre 1.500 y 2.000 fanáticos marfileños por partido.
A los hinchas también les preocupa la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los estadios, encargado de detener, a veces con violencia, a inmigrantes irregulares.
“No es la llegada a la aduana lo que más nos preocupa, porque estamos bien organizados”, añade Kouadio. “Pero con esta medida de seguridad, corremos el riesgo de no sentir el verdadero espíritu del fútbol. No debemos imponer demasiadas restricciones que impidan que la gente se descontrole”.
Redadas policiales
Sin embargo, podrán vivir la emoción del Mundial en Canadá, donde Costa de Marfil y Senegal jugarán un partido de la fase de grupos.
Por su parte, Haití, que se clasificó para la Copa del Mundo por segunda vez en su historia, tras disputar la de Alemania 1974, disputará sus partidos de la primera ronda en Estados Unidos.
Les Grenadiers necesitarán el apoyo de la diáspora, ya que Washington suspendió la emisión de visas para Haití, incluso las de turista, en junio de 2025.
Alphonse Occil, un ingeniero haitiano de 34 años residente en Nueva York, ganó una entrada en la lotería para el partido Brasil-Haití del 19 de junio en Filadelfia.
“Me arriesgué y valió la pena”, dijo a la AFP.
Pero debido a las redadas de ICE tiene miedo de ir al estadio, pese a estar legalmente en Estados Unidos y haber pagado 500 dólares por su entrada. “Espero que las autoridades tomen medidas para no perturbar el ambiente. La tensión debería disminuir”, afirmó.
En 2024, la comunidad haitiana en suelo estadounidense ascendía a unas 850.000 personas, según estadísticas oficiales.
Esta se concentra principalmente en Florida, particularmente en el barrio de Miami conocido como Little Haití, en la ciudad de Nueva York, así como en el noreste (Delaware, Maryland) y en Ohio (norte). Y algunos de ellos viven bajo una espada de Damocles, mientras la administración Trump busca poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) que impide su deportación a su país, uno de los más pobres del mundo y asolado por la inestabilidad política, la crisis económica y la violencia de las pandillas.
Guadalajara busca tranquilizar
La ciudad mexicana de Guadalajara intenta tranquilizar a los aficionados del fútbol de cara al Mundial, que comienza en 100 días, tras ser sacudida hace una semana por la violencia surgida de la muerte del poderoso capo Nemesio “El Mencho” Oseguera.
El gobierno y la FIFA aseguran que existen condiciones para que la segunda mayor metrópoli de México albergue los partidos de la Copa del Mundo y el minitorneo de repesca en el que seis selecciones disputarán a finales de marzo los dos últimos cupos en liza.
Tras ser el epicentro el domingo pasado de la retaliación del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que lideraba Oseguera, la ciudad transita hacia la normalidad una semana después de haber sufrido el embate violento, saldado con más de 70 muertos.
La ira de los narcotraficantes incluyó bloqueos viales, quema de vehículos, cierre de comercios y, sobre todo, un clima generalizado de terror a tres meses del comienzo de la mayor cita del fútbol, que México coorganiza con Estados Unidos y Canadá.
“Todos van a estar preparados (...) a nivel de seguridad” antes del arranque del Mundial, confió a la AFP Silvia Rivera, una profesora jubilada de 68 años, en Guadalajara, urbe que retomó sus actividades entre martes y miércoles.
¿Medidas de seguridad adicionales?
La capital del estado de Jalisco (oeste) padeció como ninguna otra la retaliación narco tras la muerte en un operativo militar de Oseguera, el mayor capo del país y por quien Estados Unidos ofrecía 15 millones de dólares de recompensa.
Pero la violencia no fue exclusiva de Guadalajara, sede de cuatro partidos mundialistas, entre ellos el Uruguay-España, uno de los más destacados de la primera fase. El caos se expandió a 20 de los 32 estados mexicanos.
Las otras dos sedes, Ciudad de México y Monterrey (noreste), esta última también casa del torneo de repesca, no registraron incidentes.
“Pueden tener la certeza de que llegan a un lugar seguro, tranquilo”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum el viernes, al dirigirse “a todos los turistas” que visitarán el país durante el Mundial más grande de la historia, con 48 selecciones.
En una llamada telefónica el jueves, la mandataria le aseguró al jefe de la FIFA, Gianni Infantino, que México “ha regresado a la normalidad”, mientras que el patrón del balompié le reiteró la “plena confianza” en el país.
Antes de la jornada violenta, las autoridades de Jalisco habían explicado a la AFP que la seguridad durante el Mundial estaría garantizada con drones, inhibidores de aeronaves no tripuladas y videovigilancia con inteligencia artificial.
Las cámaras de videovigilancia aumentarán de 7.000 a 13.000, detalló entonces Juan Carlos Contreras, director general del centro de control y monitoreo estatal. Tras la venganza narco, la AFP interrogó a autoridades estatales sobre si habrá medidas adicionales, pero no obtuvo respuesta. Mientras, la población busca regresar a la normalidad.
Desaparecidos
Missael Robles, guía turístico de 31 años que canceló sus recorridos entre domingo y martes, destacó el progresivo retorno de los visitantes. “El optimismo no falta”, comentó el viernes, día en que llevó a sus clientes a visitar poblados como Tequila o Chapala. La embestida reciente del CJNG no es el único problema de Guadalajara y sus alrededores, que conforman el área metropolitana con más desaparecidos en México.
Esta lacra, presente también en otras regiones del país, se ha registrado especialmente desde que en 2006 el gobierno federal lanzó un polémico operativo militar antidrogas. En Jalisco se han encontrado al menos 300 fosas clandestinas con cadáveres de desaparecidos, incluso en las cercanías del estadio Akron de Guadalajara, donde se jugarán los partidos del Mundial.
“La principal hipótesis” detrás de las desapariciones es el reclutamiento forzado para las mafias, asegura Carmen Chinas, académica de la Universidad de Guadalajara.
Colectivos de buscadores planean manifestarse durante la Copa del Mundo y las autoridades reconocen que las eventuales protestas son un “riesgo” para el desarrollo del torneo.
El viernes, en Ciudad de México, manifestantes mostraron pancartas con mensajes como “detrás de la Copa se esconden las fosas y las tropas”.
En Guadalajara, José Raúl Servín, un mesero de 54, busca a su hijo Raúl desde abril de 2018, cuando fue raptado por hombres armados. Dice sentir “una gran tristeza” ante la inminencia del Mundial, pues su hijo era aficionado al fútbol. “Si él estuviera aquí, él estaría feliz”, lamenta.
Fuente: AFP.
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¿Irán ausente del Mundial 2026?
En un campo de fútbol de Los Ángeles, Shawn Rezaei vocifera en farsi para que sus compañeros presionen mejor a sus rivales. Unos ánimos que este iranoestadounidense espera poder repetir dentro de tres meses durante el Mundial 2026, para apoyar a la selección de Irán. Pero tras la guerra que se desató el sábado entre Estados Unidos e Israel contra Irán y la muerte del guía supremo iraní, Alí Jamenei, este futbolista aficionado de 58 años es consciente de que el destino del Team Melli es incierto.
“Hay mucha agitación en Irán en este momento... así que todo está en suspenso”, suspira Rezaei. Como la mayoría de los otros inmigrantes del Arya FC, su club persa local, se alegra de poder recibir en su ciudad dos partidos del seleccionado iraní en junio. Porque Los Ángeles, a veces apodada Tehrangeles, en un juego de palabras con Teherán, alberga a cerca de 200.000 iranoestadounidenses, lo que la convierte en el epicentro mundial de la diáspora.
“Hubo una gran efervescencia dentro de la comunidad persa en el momento del sorteo”, cuenta a la AFP este empleado de restaurante, que querría llevar a toda su familia al estadio. Pero la guerra en Oriente Medio pone en peligro este proyecto. Al día siguiente de los primeros ataques estadounidense-israelíes, el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, llegó a plantearse boicotear el torneo, que se celebra en Norteamérica del 11 de junio al 19 de julio.
“Nuevo equipo”
“Lo único seguro por ahora es que, con este ataque y esta crueldad, no podemos contemplar el Mundial con esperanza”, dijo el directivo a la televisión iraní unas horas después del inicio de los bombardeos el sábado.
Unas amenazas que Rezaei descarta, convencido de que la República Islámica vive sus últimos días.
La muerte del ayatolá Jamenei “es el acontecimiento más grave ocurrido en estos últimos 47 años, y este régimen ha sufrido daños enormes. No sobrevivirá”, estima Rezaei, que huyó de Irán en 1984, cinco años después de la Revolución Islámica.
Si el poder cae, espera ver surgir “un nuevo equipo que represente de verdad al pueblo iraní” y detrás del cual sea fácil unirse.
El Mundial de Catar 2022 mostró una fractura entre la selección nacional y sus aficionados.
Irán estaba entonces sacudido por las protestas populares provocadas por la muerte de la joven Mahsa Amini, detenida por llevar supuestamente mal puesto el velo.
El Team Melli se negó a entonar el himno nacional en su primer partido en Catar 2022, un gesto percibido como un apoyo a los manifestantes, pero después los jugadores lo cantaron de forma vacilante en los demás encuentros.
Algunos aficionados lo interpretaron como una capitulación política y celebraron las derrotas de la selección iraní, sospechosa de connivencia con los mulás en el poder.
“Irán liberado”
“No hay un apoyo del 100 % detrás del equipo y, mentalmente, creo que eso tiene un impacto en los jugadores”, lamenta Mehran Janani, otro miembro del cuadro angelino Arya FC.
Este ingeniero duda en acudir a los partidos en esta Copa del Mundo.
Teme que las tensiones políticas provocadas por la sangrienta represión de un nuevo levantamiento popular en enero, que dejó varios miles de muertos, eclipsen la fiesta deportiva.
“Aunque el régimen caiga, no estoy seguro de que haya tiempo suficiente para que el nuevo equipo esté listo para mostrar un buen fútbol”, teme este iranoestadounidense de 58 años. “Este Mundial corre el riesgo de arruinarse para Irán”.
Sus compañeros esperan que la selección juegue bajo la bandera de un “Irán liberado”, pero están dispuestos a animarla pase lo que pase.
“Es el pueblo quien apoya a este equipo, no el régimen”, insiste Sasha Khoshabeh.
Este fisioterapeuta de 44 años sueña con ver a Irán superar la fase de grupos, algo que nunca ha conseguido y este año parece alcanzable, en un grupo en el que se enfrenta a Egipto en Seattle y a Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles.
Después de 34 años de exilio, Khoshabeh piensa darle una acogida ferviente a su equipo del alma, para que tenga la sensación de jugar en casa. “Es un sueño hecho realidad. Ya puedo decirle que el estadio... estará compuesto en un 80 % por iraníes”, anticipa. “Así que lo espero con ansias”.
Una ecuación con varias incógnitas
¿Boicoteará Irán el Mundial 2026? La guerra desencadenada por Estados Unidos e Israel pone en duda la participación de la selección asiática en el torneo, con sus tres partidos de la primera fase programados en suelo estadounidense.
¿Cuál es la posición de Irán?
El escenario de un boicot al Mundial por Irán surgió apenas unas horas después del inicio de la operación israeloestadounidense: el presidente de la Federación Iraní, Mehdi Taj, esgrimió esta hipótesis, precisando al mismo tiempo que la última palabra correspondería a las “autoridades deportivas”.
“Estos acontecimientos no quedarán sin respuesta (...) Pero lo que es seguro por ahora es que, con este ataque y esta crueldad, no se puede contemplar la Copa del Mundo con esperanza”, declaró el sábado el dirigente en la televisión iraní, añadiendo que todos los partidos del campeonato local habían sido suspendidos.
El “Team Melli”, que se ha clasificado para la 7ª fase final de su historia, está encuadrado en el grupo G (junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda) con un partido previsto en Seattle y dos en Los Ángeles, donde vive una nutrida diáspora iraní desde la Revolución Islámica, en gran parte partidaria de la causa de la monarquía Pahlaví, derrocada en 1979.
¿Cuál es la posición de la FIFA?
La Federación Internacional de Fútbol se mantiene por el momento muy prudente ante la eventual ausencia de Irán en el Mundial. “Hemos celebrado una reunión, pero todavía es demasiado pronto para comentar en detalle. Seguiremos atentamente la evolución de la situación, en todos los frentes, en todo el mundo”, reaccionó el secretario general de la FIFA, Mattias Grafstrom.
Según una fuente cercana al organismo, aún no se ha entablado ninguna conversación con la Federación Iraní sobre una posible retirada. A menos de 100 días del partido inaugural de la competición, la situación en Irán resulta en cualquier caso sumamente incómoda para Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, que no deja de exhibir su cercanía con el presidente estadounidense Donald Trump. Máxime cuando el conflicto afecta también a otros países clasificados para el Mundial, como Arabia Saudita, Catar y Jordania, objetivo de los bombardeos iraníes.
¿Qué prevé el reglamento?
El boicot de uno de los equipos participantes en su competición estrella no es una situación contemplada por la FIFA en sus reglamentos. Según una fuente cercana al organismo, “habrá que tomar una decisión específica de repesca” de otro equipo si se confirma la ausencia de Irán. El artículo 6 del reglamento del Mundial 2026 menciona la noción de “fuerza mayor” y deja a los organizadores “plena discrecionalidad” para tomar “las medidas (...) necesarias”.
En caso de retirada o exclusión de un país, la FIFA dispone así de total libertad para reaccionar y “puede decidir sustituir a la asociación miembro participante en cuestión por otra asociación”. Una ausencia de Irán podría beneficiar lógicamente a un equipo de la zona asiática, que cuenta con un contingente de ocho clasificados para este primer Mundial con 48 selecciones. Un noveno país asiático podría acceder si Irak lograra imponerse en la final del repechaje intercontinental el 31 de marzo en Monterrey (México). Los iraquíes se integrarían entonces en el grupo de Francia junto con Noruega y Senegal.
¿Ha habido precedentes?
Si los Juegos Olímpicos ya han tenido que gestionar casos de boicot a lo largo de su historia -los más emblemáticos durante la Guerra Fría en 1980 en Moscú y en 1984 en Los Ángeles-, la Copa del Mundo de fútbol nunca ha vivido una situación así, aunque no faltaron amenazas. La más destacada fue en 1978, cuando algunos jugadores quisieron protestar contra la dictadura militar en Argentina, pero el boicot no llegó nunca a materializarse.
Turquía, Escocia e India tuvieron que renunciar al Mundial de 1950 en Brasil, pero las motivaciones fueron financieras y esos tres países no fueron sustituidos. Quedan los ejemplos de exclusión que han afectado a países en guerra: en 1992, Yugoslavia fue retirada por la UEFA del Campeonato de Europa debido al conflicto en los Balcanes y fue reemplazada por Dinamarca dos semanas antes del inicio del torneo. Rusia y sus clubes, por otra parte, han sido suspendidos de todas las competiciones internacionales por la FIFA y la UEFA a raíz de la invasión de Ucrania iniciada en febrero de 2022.
Fuente: AFP.
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La máxima autoridad del fútbol español visitó el Parlamento
El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, visitó el Congreso Nacional, el miércoles pasado, invitado por su presidente, Basilio Núñez. Según informó el ente federativo en sus redes sociales, Louzán compartió “un cordial encuentro” con el presidente del Congreso Nacional de Paraguay, así como con el senador Silvio Ovelar y otras autoridades del país.
“Profundamente agradecido por la visita al Congreso Nacional del presidente de la RFEF (Real Federación Española de Fútbol), Rafael Louzán Abal. Un verdadero honor recibirlo y fortalecer los lazos entre Paraguay y España a través del fútbol”, manifestó Núñez en la red social X con una fotografía. El dirigente deportivo se llevó de recuerdo la camiseta del club 12 de Junio de Villa Hayes, del cual el senador es su presidente honorario.
Tras su visita al Palacio Legislativo, presidente de la RFEF participó como invitado de honor de la Asamblea General Ordinaria de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), en Luque, durante la que se aprobó el balance y se procedió a la rendición de cuentas del organismo gestor sudamericano correspondiente al último año de ejercicio.
Louzán se encontró con su homólogo Robert Harrison, presidente de la APF, ambos de federaciones de países organizadores del Mundial 2030. En la asamblea también participaron de manera telemática el máximo responsable de FIFA, Gianni Infantino, y el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez.
Se da la circunstancia de que la selección paraguaya regresará este próximo mes de junio a la fase final de una Copa del Mundo tras tres ediciones consecutivas sin haberse clasificado y con el encuentro de cuartos de final contra España, vigente número 1 del ranking, en la cita mundialista de Sudáfrica 2010 como última experiencia del combinado guaraní en el gran torneo organizado por FIFA.