El entrenador de Cerro Porteño Francisco Arce dijo a la 970 AM, que su objetivo es ser feliz, imponiendo un estilo de tra­bajo, respetando el juego y demostrar que se puede con capacidad.

Alguna vez, le gustaría vol­ver a Brasil, su “segunda patria”, donde triunfó como jugador. Fue campeón de la Copa Libertadores de Amé­rica con Gremio y Palmeiras, en 1995 y 1999, respectiva­mente. Un hijo suyo nació en Brasil.

Su realidad hoy es Cerro Porteño y está totalmente enfocado en dar pelea por el título del torneo Aper­tura. Su equipo ha sido el único que ganó los cuatro partidos desde la reanuda­ción del fútbol tras un largo parón por la pandemia del covid-19. El próximo jueves se viene un partido bravo y clave ante Guaraní, otro de los equipos, que también se apunta entre los can­didatos al cetro.

“Fuimos poco a poco, buscando lo que quería­mos. Soy sincero, ima­ginábamos que nos íba­mos acercar más cerca del final del torneo. Hoy estamos a tiro”, se sinceró " Chiqui”.

El entrenador azulgrana le dio igual importancia a todos los partidos, más ahora que se está a un punto del líder y clásico rival (Olimpia). “Son finales, no solo el siguiente partido. Lo hemos enten­dido así, porque no tenemos prácticamente margen de error para buscar pelear por el título. Estamos remando de muy atrás”, declaró.

PARTIDO INTELIGENTE

Se escuchó decir que Cerro Porteño jugará un partido “inteligente” ante Guaraní y lo describió así: “Se cuidan todos los detalles, se revisan apti­tudes y deficiencias del rival. Uno se pone en la cabeza del entrenador del rival”. Agregó con firmeza que “no esta­mos en condiciones de ver qué pasa. Faltan todavía diez partidos y cada vez son más vibrantes”.

PÉRDIDA DE TIEMPO

El DT cuestionó que se pierde mucho tiempo en los partidos por culpa del arbitraje durante las innumerables revisiones del VAR. En eso coincide con sus colegas que reclaman lo mismo. Entiende que debe haber especialización entre los árbitros que dirigen y los encargados del VAR.

“Hay algunos árbitros de los que la gente ya piensa mal.

Creo que nadie tiene pruebas, por eso no se ha hecho nada diferente. O son muy ineptos, o muy incapaces, pero ya es demasiado. Hay algunos que están ensuciando totalmente la pelota. Pasan cuatro o cinco partidos y vuelven como si nada”, reclamó.

HAEDO Y OVELAR

El DT azulgrana explicó que el capitán Nelson Haedo Valdez sigue con su proceso de recu­peración, le gustaría tenerlo 100% hacia el final de este torneo y para el Clausura. Del juvenil Fernando Ovelar, quien había saltado a la fama en el 2018, cuando con 14 años marcó un gol en el superclá­sico en su debut en primera, informó que está en el plantel principal hace dos semanas. “Tiene que prepararse para que tenga su chance. Subió porque se lo ganó, es del gusto nuestro y ojalá dentro de poco pueda tener oportunidad de estar”, explicó.

“ROMERITO”, ÍDOLO DE SU GENERACIÓN

Francisco Arce admiró, entre los futbolistas, a Julio César Romero “Romerito” y Juan Manuel Battaglia. “Romerito fue el ídolo de mi generación. Jugué contra él, le pedí una foto y me alegré mucho, porque sabía mi nombre, por ejemplo. Era mi primer clásico y sabía mi nombre. Tuve la chance de estar cerca de Juan Manuel (Battaglia), hablar con él y presumir hoy que es amigo mío”, confesó. Comentó que rechazó dirigir al Palmeiras de Brasil, que lo quiso llevar en el 2014 cuando estaba en Cerro Porteño. Palmeiras tuvo que contratar entonces al argentino Ricardo Gareca. Entre los técnicos que marcaron su carrera, citó al uruguayo Sergio Markarián, además de los brasileños Paulo César Carpegiani y Luiz Felipe Scolari. El español Josep Guar­diola “es lo máximo”, entre los profesionales que no conoce per­sonalmente, pero sabe de su trabajo.

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