El domingo 17 de noviembre se cerró la temporada 2019 de la División Intermedia. Aquel domingo, Guaireña se había consagrado campeón y ascendió a Primera División, al igual que el 12 de Octubre de Itauguá, el subcampeón. El último fin de semana, entre el sábado 21 y domingo 22 de marzo, estaba programado el inicio de la temporada 2020, pero la pandemia del coronavirus lo arruinó todo y obligó a postergar el puntapié inicial.

Los 16 equipos estaban en la fase final de sus preparativos, incluso varios realizaron una serie de amistosos y seguían reforzándose para hacer frente al largo torneo de 30 fechas, que premia a los dos mejores con el ascenso a la categoría principal del fútbol paraguayo.

Independiente de Campo Grande tenía que visitar en la Chacarera a Resistencia por la primera fecha. El DT Pablo Caballero, que dirige al cuadro campograndense, dijo a La Nación sobre la postergación: “Estamos jugando otro partido más importante, esperando que Dios decida lo mejor”.

El plantel de Independiente, como todos los clubes, está liberado, sin poder entrenar grupalmente, tal como dispuso la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), en virtud a las recomendaciones sanitarias por la pandemia. “Cada uno en lo que pueda. No es importante entrenar ahora, el fútbol pasó a ser secundario, ni si perdemos los diez primeros partidos”, agregó el técnico.

Explicó que los jugadores tienen un grupo de WhatsApp. “Se les dio un plan de trabajo, como pasa en todos los clubes y está en ellos poder buscar un lugar dónde ejercitarse, pero tampoco estamos para exigirles. Qué se cuiden y hagan lo mismo con sus familias. Que cumplan la cuarentena, porque si Dios quiere, alguna vez va a terminar. Tenemos que estar otra vez todos juntos, que es lo más importante”, señaló.

Con relación al acuerdo con la dirigencia del club fue claro y aseguró que “yo decido la parte futbolística, tengo total autonomía para decidir en este momento de parte del presidente y la dirigencia. En ese sentido, al menos no tengo problemas en Independiente”.