Roma, Italia. AFP.
“No estoy aquí para hacer de mascota”. Ya se sabe qué es lo que no quiere hacer Zlatan Ibrahimovic en el AC Milan, pero la edad del delantero sueco y sus dos últimas temporadas en Estados Unidos dejan planear dudas sobre su capacidad de levantar a un equipo en plena crisis.
“Espero a todo el mundo en San Siro para haceros saltar como antes”, declaró en su presentación. “Ya no tengo 28 años, pero en lugar de correr, aún puedo disparar desde 40 metros”. Como estaba previsto, la primera conferencia de prensa de Zlatan fue una muestra más de la confianza que el sueco tiene en sí mismo.
Ninguno de sus compañeros podría hablar de esa manera sin caer en el ridículo y esa es, precisamente, una de las razones que llevaron a los dirigentes milanistas a recuperar a Ibra tras una primera exitosa etapa como rossonero entre el 2010 y el 2012.
El sueco está en Milan para aportar carácter y personalidad a un equipo que carece de ello y que se arrastra por la Serie A, ocupando actualmente la 11ª posición antes de recibir a la Sampdoria hoy en la 18ª jornada del campeonato italiano.
Esta parte de la misión, Zlatan la cumplirá seguro, que aportará también su instinto goleador, intacto, a una delantera estéril que apenas ha marcado 16 goles en los primeros 17 partidos del campeonato. Mientras que en España, el quinto clasificado de la Liga, la Real Sociedad, vio frenada su impecable marcha en el campeonato después de perder en casa por 2-1 contra el Villarreal (9º), en partido de la decimonovena jornada.

