Hubo un largo periodo, a inicios de esta década, en el que Olimpia (por refacciones y decisiones dirigencia­les) prácticamente renun­ció a su localía en el Bos­que de Para Uno y “migró” al Defensores del Chaco.

En el 2015, cuando Francisco Arce se convirtió en entre­nador franjeado, pronunció una frase que hasta ahora recuerdan los olimpistas: “Tenemos que hacer de Para Uno un fortín, acá tenemos que jugar siempre de local”, había expresado el DT que le terminó dando la estrella número 40 al Olimpia.

Y si bien ya con el “Chiqui” el Franjeado comenzó a esta­blecer un dominio sobre los rivales que visitaban el Manuel Ferreira y hacer de él un terreno complicado, es con Daniel Garnero con quien realmente el Bosque de Para Uno se convirtió en un bastión inexpugnable para todo aquel que lo pise. El tetracampeón del fútbol paraguayo cerró esta tem­porada sin conocer derro­tas jugando en casa. Es más, desde la llegada de Garnero el año pasado, solamente ha perdido un partido del torneo local, ante Santaní por la ter­cera fecha del Clausura 2018.

Los números son increíbles: en el Apertura 2018 jugó nueve partidos, ganó ocho y empató 1; marcó 28 goles. En el Clausura de ese año, ganó siete de sus nueve jue­gos, mientras que perdió y empató uno, anotó 20 goles, su producción más “floja”. Ya en el Apertura del 2019, donde jugó 10 partidos en casa, triunfó en siete oca­siones y empató en tres, ano­tando 22 goles. Por último, en este Clausura, ganó diez de sus once partidos y empató apenas en el último, consi­guiendo el punto que necesi­taba para alcanzar un nuevo título; anotó 29 tantos.

PUESTA A PUNTO

Para Uno ya se pone a punto con miras a la próxima tem­porada. El lunes arrancaron los trabajos de renovación completa de las lumínicas, que pasarán a ser de tecno­logía LED, y la construcción de los 1.600 nuevos lugares VIP en plateas comenzarán a construirse en enero.

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