Alcanzar cuatro títulos en dos años no es nada fácil. El Olimpia de Daniel Garnero lo logró estableciendo récords tras récords, pero por sobre todo afianzando una base en la que cimentó el camino para alcanzar la gloria una vez más.
El nombre infaltable y que no merece análisis alguno para aparecer entre los pilares del tetracampeón es el de Roque Santa Cruz. El delantero franjeado se convirtió en la verdadera punta de lanza que guió al Decano a lo más alto. Goleador del plantel y goleador del campeonato, el “24” franjeado tuvo un año de ensueños y a sus 38 años demostró estar más vigente que nunca.
“Todo buen equipo empieza por un buen arquero”, reza un recurrente refrán futbolero, que no por eso carece de realidad. Y Olimpia tiene bajo sus tres palos a un muy buen golero: Alfredo Aguilar, quien nuevamente es el portero con la valla menos vencida del campeonato y que le agrega a sus cualidades de portero la posibilidad de ser un jugador más cuando el Franjeado maneja el balón.
Por otra parte, en el mediocampo el que se ha ganado un lugar entre los pilares, a base de regularidad y buen juego, es Rodrigo Rojas. Es el tercer jugador con más presencias en el Clausura, tabla que lidera José Leguizamón, el más regular del tetracampeón y hombre que completa la lista de jugadores clave para un nuevo título de Olimpia.