Para Olimpia la jornada no podía haber empezado de la mejor manera: jugaba sabiendo que Libertad y Guaraní se habían frenado y que Cerro Porteño volvió a caer en Capiatá. Dependía de sí mismo para extender su ventaja en la cima.
Todos jugaron para Olimpia y el puntero no falló. Pese a que la diferencia en el resultado terminó siendo grande, no le fue fácil al equipo de Daniel Garnero superar a un Nacional con un inteligente planteo de parte de su DT Francisco Arce.
Tampoco se puede decir que el Franjeado sufrió demasiado, pero se notaba que no estaba cómodo a pesar de haber conseguido el primer gol relativamente temprano en el partido.
Con Zaracho, González y Duré, “Chiqui” le quiso quitar protagonismo al Decano y lo logró. Olimpia no fue el habitual dominador, pero en contrapartida la Academia no supo aprovechar arriba esa primera parte del trabajo bien hecho.
En la complementaria Olimpia arrancó diferente, pero en el ambiente se sentía que el 1-0 era corto y había peligro de ceder la ventaja, hasta que llegó el gol de Hugo Fernández y ahí finalmente el Franjeado pudo calzarse el juego.
Ya con ese resultado y con un Olimpia mucho mejor parado y confiado en el campo, Arce resignó la velocidad de Costa y se jugó por el desequilibrio con técnica de Santacruz para finalizar con los “tanques” Fleitas y Álvarez arriba. Pero la ecuación no funcionó frente a una defensa franjeada impecable que hace tres partidos no encaja goles (el último se lo marcó Guaraní en la fecha 10).
Buen juego, puntos individuales altos y contundencia, el cóctel mortal para los rivales de un Olimpia que, al menos por ahora, parece realmente imparable rumbo a su cuarto título consecutivo.