Gremio había dominado durante toda la primera mitad, pero sin poder lastimar a un Libertad muy bien parado. Cuando Pedro Geromel fue expulsado en el local, durante los primeros minutos de la complementaria, parecía que el juego podía inclinarse a favor del Gumarelo.
Y si bien, tras esto, Libertad tuvo la oportunidad de poseer el balón por mucho mayor tiempo de lo que lo hizo durante la primera etapa, el resultado finalmente terminó inclinándose a favor del local de la peor manera esperada: por arriba, a través de balones quietos.
Diego Tardelli fue mandado desde el banco a la cancha por Renato Gaúcho, después de que este haya renunciado durante un par de minutos sin un delantero de área tras la tarjeta roja a Geromel. Y fue Tardelli el que pudo empujar la pelota dentro del área chica de Martín Silva, luego de una peinada en el primer caño de Walter Kannemann. Golpe durísimo para Libertad, que por primera vez en el partido parecía ver una luz al final del túnel.
Lo peor de todo fue que, quince minutos después, otra vez de la misma forma llegó el segundo gol que complica mucho las cosas para Libertad, teniendo en cuenta además que no pudo marcar de visitante. David Braz fue descuidado en la marca cuando corría hacia el primer caño y allí logró desviar levemente el balón para descolocar a Martín Silva.
Siempre que no encaje goles en casa, Libertad deberá marcar tres tantos para conseguir el paso directo a los cuartos de final y dos para estirar la definición hasta la tanda de penales. Si recibe goles, la cuestión estará aún más complicada.

