POR IRENEO ACOSTA.
Mucha expectativa se generó para el amistoso de la Albirroja frente a Honduras y tras un primer tiempo destacable, en la complementaria se complicó sola.
El entrenador albirrojo Eduardo Berizzo sentó en la cancha su sistema favorito (4-3-3), que tuvo un funcionamiento muy prometedor al inicio, especialmente por la velocidad de Domínguez por izquierda e Iturbe por derecha, teniendo como referente de área a Cardozo.
El medio campo no tuvo la consistencia esperada, especialmente en la recuperación del balón. Matías mostró su sello de calidad, pero sin la lucidez de Rojas. En defensa, Escobar corrió como lateral, Bruno y Balbuena en el centro y por izquierda Iván Torres, quien sufrió en la marca.
Sus proyecciones tampoco fueron determinantes. Con esta estructura, el equipo guaraní entusiasmó en el periodo inicial, pero en el segundo volvió a mostrar sus debilidades, que motivaron al empate del rival. El resultado prolonga la falta de triunfos a nivel de amistosos y generó ciertas dudas de cara a lo que será la Copa América en Brasil dentro de semanas. Se tuvo luces al principio, luego volvieron las sombras.
Óscar Cardozo entusiasmó a la hinchada al anotar de penal con su sello de calidad conocida, pero no bastó para llenar de alegría el Antonio Aranda. La complementaria ya fue diferente. Paraguay perdió la posesión del balón, no fue el mismo ataque con Santander, quien ingresó por Cardozo y las salidas de Domínguez e Iturbe pesaron.
El rival se apoderó del campo y su capitán Figueroa lo igualó con un testazo, con nuestra mejor arma. Se terminó el primer duelo local y ahora a esperar por el compromiso del domingo ante Guatemala.
Hay mejoría, falta ajustar ciertos detalles y el final podrá ser el mejor.