- POR ÓSCAR GÓMEZ
- Periodista
- oscar.gomez@gruponacion.com.py
Para que no queden dudas de cual es el mejor equipo desde hace tres torneos en el fútbol paraguayo, Olimpia avasalló ayer al Deportivo Santaní en Ciudad de Este y se quedó con el tricampeonato, todavía de manera invicta. De entrada y rápidamente, el equipo de Garnero sacó la ventaja que le permitió manejar tranquilo los hilos del partido.
En su juego de consagración, el Franjeado no pudo jugar mejor. Fue el amplio dominador del encuentro y ratificó su superioridad en el fútbol paraguayo, consiguiendo algo hasta impensado un par de años atrás. Los de Garnero ni siquiera le dejaron tocar el balón a Santaní y ya estaba arriba en el marcador. Tras una gran conjunción de sus mejores hombres de ataque, Camacho terminó definiendo la habilitación de Roque para el 1-0, antes de los dos minutos de juego.
Casi ni tiene mucho sentido analizar tácticamente el partido. Olimpia borró al equipo santaniano de la cancha y era cuestión de tiempo para saber cuantos goles iba a anotar el Decano. Fueron seis, pero pudieron ser muchos más. Es cierto que los de Pablo Caballero intentaron arrimarse hasta el arco de Alfredo Aguilar y hasta generaron un par de situaciones importantes durante los primeros minutos del segundo tiempo, pero nunca inquietaron la ventaja decana que para entonces ya era superior a tres goles.
Los minutos finales ya fueron para el deleite de los olimpistas que llenaron el Antonio Aranda. Fuegos artificiales, cánticos y banderas gigantes adornaron el panorama para un festejo que parece no tener fin. Ya son tres de manera consecutiva, ¿alguien podrá detener al Expreso Decano?

