POR ÓSCAR GÓMEZ, periodista, oscargomez@gruponacion.com.py

De principio a fin. Olimpia fue dominador puro ayer en Para Uno ante Sol de América y el partido dejó la sensación de que tuvo varios minutos de sobra. Así como dominó ante el Danzarín, el Franjeado sigue comandando en el torneo Apertura, en el que se mantiene líder y único equipo invicto.

La estrategia le duró a Sanguinetti casi 35 minutos hasta que Rubén Escobar cometió un penal infantil y dejó con uno menos a su equipo. A partir de ahí, con el gol de Alejandro Silva desde los doce pasos, cambió todo y el partido quedó a pedir de boca del Decano.

Al mencionar la estrategia del entrenador solense, me refiero a cerrarse con una línea de cuatro en el fondo y otra de cinco en el medio, apostando a salidas rápidas para lastimar. Algo usual de los equipos con menor jerarquía cuando enfrentan al Franjeado y que en algunas ocasiones da réditos.

Pero a Sol no le funcionó. El dominador del balón y del trámite fue siempre el equipo decano, que jugó con lo mejor que tiene y el resultado final es un claro reflejo de la diferencia actual entre este once de Olimpia y los equipos que vienen por detrás.

En la complementaria continuó el monólogo blanco y negro y con él llegaron más goles. Roque Santa Cruz, Néstor Camacho y hasta Sergio Otálvaro se inscribieron en la goleada. Los minutos finales se jugaron por mero cumplimiento, ya que de un lado había un equipo completamente devastado esperando el final y otro que prefirió levantar el pie del acelerador.


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